El Imperio, subido a la “montaña rusa” Covid

Tras cuatro días con casi 50 casos diarios, la medición oficial volvió al piso más bajo de contagios. Pese a los múltiples ejemplos de desobediencia, las autoridades confían en la responsabilidad social para hacerle frente al “leve rebrote”.

Por Gabriel Marclé

“Los números confunden. Casi nunca es tan grave ni tan insignificante”, manifestaba el especialista en salud apenas se conoció la marcada caída de la curva de casos. Fueron solo dos contagios tras cuatro jornadas consecutivas de preocupación, las cuales promediaron 54 por día. Pero, claro, ¿qué diferencia hace una jornada en baja contra cuatro de suba? Para las autoridades, el reflejo del escenario actual está más cerca de la curva en ascenso, pero el efecto de las bajas cala más profundo en las expectativas de la población.

Los especialistas explican que la caída del día lunes no se condice con la realidad que comienza a manifestarse a través de los números, que todavía quedan algunos días hasta que repercutan los contagios de Navidad y Año Nuevo. Pero la montaña rusa en la que viaja la curva de casos termina presentando argumentos de los cuales se agarran algunos vecinos y vecinas que conviven con el virus como si este no existiera.

Pese a esto, las autoridades municipales aseguran que “es notorio” el aumento del compromiso de la gente, algo que observan con la suba de los testeos. El infectólogo Lucas Stefanini, subsecretario de Prevención Sanitaria del municipio, informó en la mañana del martes que desde el comienzo de año se realizan entre 200 y 300 test por día, aun cuando se realizaban solo dos operativos semanales y en un solo punto de la ciudad.

Si se testea más, se llega al virus antes que este haga mayor daño; un precepto que guía a los sanitaristas desde el día uno. Aun así, la expectativa del equipo al frente de la pandemia no recae solo en la posibilidad de detectar, sino también en lograr que la población responda responsablemente y se mantengan alertas ante eventuales contagios.

Parece ser que el espíritu del Estado -provincial, municipal y nacional- es confiar en las acciones de la sociedad, la responsabilidad y la memoria necesaria para no incurrir en los errores del pasado. Sin embargo, los números de la pandemia continúan revelando que la confianza no será suficiente si se quiere frenar el impulso que está tomando el rebrote.

“Cada positivo arroja casi 20 casos estrechos, el triple de los que se tenían antes de las fiestas”, confirmaba Stefanini en respuesta a la consulta sobre el latigazo de las reuniones sociales a fines del año pasado. Se estima que cerca de 600 personas se encuentran aisladas por haber estado en contacto con alguno de los casos confirmados y que son casi 30 los internados en terapia a causa del virus. De a poco, a la actualidad se van asemejando al panorama que se tenía previo al primer brote que afectó a la ciudad.

Confiar en la gente

“Después de tantos meses, todos sabemos lo que tenemos que hacer, tanto las autoridades como la población. Tenemos la experiencia y sabemos lo que se puede venir”, opinaba Lucas Stefanini, uno de los máximos exponentes de la estrategia sanitaria municipal. Confiar en la gente se convirtió en el comportamiento que prima en la nueva normalidad del Ejecutivo en tiempos de pandemia. Al menos por ahora.

Después de todo, confiar es lo que queda, puesto que no se cuenta con herramientas que puedan regular de manera estricta el comportamiento de los vecinos. Por ejemplo, el municipio ya no puede apostar puntos de control en las rutas para regular el ingreso de quienes lleguen de vacacionar en lugares donde pudieron contraer el virus. Eso mismo está ocurriendo en la época de verano, cuando se sugiere a las personas testearse o hacer cuarentena si es que viajaron a otras ciudades, pero no se les ordena hacerlo.

“Es un pequeño rebrote de casos, un lento ascenso de la curva”, repiten otra vez desde la Municipalidad, desde donde también aseguran que “no estamos en la segunda ola”. Eso sí, lo peor todavía no ha llegado, aunque si lo hace tampoco se aplicará una Fase 1. “Creo que no se puede porque para hacerlo deberíamos tener el acompañamiento de la población”, afirmó Stefanini, reconociendo una vez más que el Estado no puede actuar sobre quienes se niegan a ser controlados.

Sobre el final de la conferencia de prensa que encabezó el infectólogo, uno de los periodistas se animó a preguntarle si hubiera sido mejor aplicar el “toque de queda” que recomendó la Nación. “No podemos saber si hubiera sido más efectivo”, indicó el médico. Sin embargo, minutos antes había calificado a las restricciones en la circulación nocturna como “medidas efectivas” para frenar el rápido avance de los casos. Habrá que refinar los criterios.

Sugerencias, no prohibiciones

Una señal de estos tiempos de Covid también puede encontrarse en la tesitura de las acciones que se toman desde el plano directivo. Las autoridades se alejaron de aquel esquema restrictivo, con un estrictísimo seguimiento de la prevención. Ahora es flexibilizar las medidas corriendo el riesgo de librar la realidad sanitaria al comportamiento errático de la población.

Al escuchar a los responsables de activar el plan de juego del municipio, queda en claro que se ya no se trata de medidas estrictas sino de recomendaciones. De la misma manera se ha manejado el Gobierno Nacional, donde se pensó en decretar restricciones que luego fueron ignoradas y se transformaron en “sugerencias” que no llegaron a efectivizarse.

Lo que prima es el cansancio y aunque los especialistas que actúan por fuera del Estado piden endurecer las medidas, en Córdoba las autoridades oficiales sostienen que la población está lista para actuar como se debe, a excepción de los ejemplos de descontrol que se observaron en algunas localidades serranas o en las noches de los countrys.

Lo cierto es que Córdoba -y, por consiguiente, Río Cuarto- sigue su propio plan de juego, uno en el cual no se busca convertir al ciudadano en un enemigo, sino que se lo considera un activo frente a la lucha contra la pandemia. ¿Es este el camino correcto? Aunque algunos opinen que no, también parece el único disponible.

El municipio anunció más operativos Identificar

En el marco del Plan de Acción Sanitario que está ejecutando, el Gobierno de Río Cuarto anunció que se ampliará a tres la cantidad de Operativos Identificar en la ciudad. De acuerdo a lo expresado desde el municipio, el aumento de testeos llega “como consecuencia del leve aumento en la curva de casos”.

La nueva tanda de operativos comenzó en la jornada de ayer, con un puesto ubicado en plaza Mójica, y continuarán los días jueves y el viernes en locaciones que se informarán oportunamente. En tanto la próxima semana se llevarán a cabo los días lunes, miércoles y viernes.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Lucas Stefanini dijo que “en el contexto del leve aumento en la curva de casos hemos decidido aumentar la cantidad de testeos en la ciudad sumando un día más de la semana”. Y agregó que “de los tres días, uno será siempre en Plaza Roca y el resto se hará en distintos puntos de la ciudad”.