CC-ARI denunció a Gill por licencia interminable

La denuncia alcanza también a su suplente en la Intendencia de Villa María, Pablo Rosso

Por Alejandro Moreno

El plantel superior de la Coalición Cívica-ARI denunció ayer penalmente al intendente de Villa María y secretario de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill, y a quien lo reemplaza en el Ejecutivo municipal porque se encuentra en uso de licencia, Pablo Rosso, por “abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público”.
La diputada nacional Leonor Martínez Villada, la legisladora provincial Cecilia Irazuzta, y el presidente del partido, Gregorio Hernández Maqueda, presentaron ayer las denuncias en los Tribunales de Villa María, por la insólita situación que se vice en esa ciudad, donde Gill ganó las elecciones pero a poco de asumir pidió licencia para ocupar un cargo nacional. A las legisladoras y al titular de la CC-ARI se sumó también una vecina de Villa María, Gloria Serangelli.
La armada lilista acusa a Gill y a Rosso “por la posible comisión del delito consagrado en el artículo 248 del Código Penal de la Nación (o la tentativa en la comisión de estos, en su caso), sin perjuicio de las figuras penales que pudieren resultar aplicables y/o que surjan de la instrucción de la presente”. El artículo 248 al que hace referencia la denuncia señala: “Será reprimido con prisión de un mes a dos años e inhabilitación especial por doble tiempo, el funcionario público que dictare resoluciones u órdenes contrarias a las constituciones o leyes nacionales o provinciales o ejecutare las órdenes o resoluciones de esta clase existentes o no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento le incumbiere”.
Los denunciantes recuerdan que “el 23 de junio de 2019, Martín Rodrigo Gill fue reelegido como intendente de la ciudad de Villa María para el período 2019-2023” y que “a quince días de asumido el cargo, el 10 de diciembre del 2019, el señor Gill solicitó al Concejo Deliberante de su ciudad la aprobación de una licencia para asumir como Secretario de Obras Públicas de la Nación”.
También apuntan que el artículo 91 de la Carta Orgánica de Villa María determina la incompatibilidad del desempeño de funciones en el gobierno municipal y nacional en simultáneo, pese a lo cual el Concejo Deliberante aprobó la licencia de Gill desde el 11 de enero hasta el 27 de junio de 2020, por lo que quedó a cargo del Ejecutivo municipal el primer concejal de la Ciudad, Pablo Rosso.

Las prórrogas
Luego, la mayoría de los concejales concedió a Gill dos prórrogas más (la última el 23 de diciembre de 2020), “cuando la Carta Orgánica establece, claramente en su artículo 125, que el plazo máximo habilitado no debiera superar los 180 para la toma de licencia, y detalla el procedimiento a seguir: ‘si el impedimento fuera permanente y faltara más de un año para concluir el mandato, el reemplazante deberá convocar a elecciones, en el término de treinta días, para elegir intendente que complete el período’”.
Pasados los 180 días, “habiéndose vencido largamente el plazo para convocar a elecciones de Intendente municipal, el señor Rosso omitió el cumplimiento de un deber impuesto de manera expresa por la Carta Orgánica Municipal”, según los lilistas, quienes subrayan el artículo 122 de la Carta Orgánica, que dicta que “el Departamento Ejecutivo Municipal estará a cargo de una persona, elegida directamente por el pueblo de la Ciudad de Villa María, a simple pluralidad de sufragios, la que se desempeñará con el título de Intendente”.