Rastreo y vigilancia (countris incluidos), nuevo protocolo Covid

Pese a las críticas recibidas por la actuación frente al aumento sostenido de contagios, la Municipalidad apunta una lista de tareas que triplica testeos e intensifica controles en zonas específicas de la ciudad, incluidos los barrios privados.

Por Gabriel Marclé

Cada día que pasa es una línea más en el termómetro pandémico de las autoridades municipales. Fueron casi 300 casos en solo cuatro días, un número que antes le costaba casi un mes en alcanzar, cifras que bastaron para hacer trizas el récord positivo de una gestión sanitaria que comienza a ver la necesidad de hacer un cambio de estrategia. En ese sentido avanzarán las acciones de los próximos días, con operativos que tendrán su base en el rastreo del virus y la vigilancia del comportamiento social.

No hay toque de queda y la Fase 1 está lejos de ser una opción, situaciones que sin duda aumentan el grado de complejidad del escenario que se presenta por estos días. Todavía no se vio la peor parte, o al menos es lo que dicen los especialistas que siguen los números de cerca. Para ellos, el panorama completo se revelará a fines de esta semana y comienzos de la próxima, una vez que se hayan cumplido los quince días después de que se produjeron las reuniones sociales de Navidad y Año Nuevo.

Ante las dificultades y el acotado margen de acción -marcado por las expectativas de los vecinos y las definiciones del Gobierno de Córdoba-, el plantel liderado por Juan Manuel Llamosas buscará centrar sus esfuerzos a las acciones de funcionamiento comprobado. Las autoridades no tienen tiempo para la prueba y error, pero conocen las características de la población y la forma en la que se expande la mancha Covid.

Pareciera ser que es el momento de tomar las experiencias del pasado y usarlas a favor. Claro que el escenario actual es totalmente diferente al de mediados de 2020, con una población que se mantiene en un movimiento más cercano a la normalidad, especialmente en épocas de salidas y entradas por vacaciones. Pero si hay algo de lo que pueden tomarse las autoridades a cargo de la estrategia es de la forma en la que se comportó el virus en los momentos previos al brote, el origen de los contagios y los peores ejemplos de mal comportamiento.

Zonas rojas

Bastaba ver una imagen del mapa riocuartense en septiembre para verificar la forma en la que se repartían los contagios del primer brote. Si bien se habían detectado contagios masivos en algunos puntos clave -como Avenida Argentina, en el margen norte del río-, las autoridades contaban con un informe revelador sobre la forma en la que se multiplicaban los casos en aquellos sectores cercados por la privacidad que solo pueden costearse los más privilegiados.

Cuentan fuentes cercanas al operativo de aquellos días que se daban casos en los que, producto de una reunión social de celebración, se confirmaban de 30 a 40 casos de un tirón. Los protagonistas de esa realidad se domiciliaban en los countrys o barrios cerrados, sectores en los que también habitan los personajes más influyentes de la ciudad.

“No nos puede pasar lo mismo”, expresaba un funcionario que atestiguaba lo ocurrido en aquellos días de preocupación e incertidumbre. Los especialistas reconocen que hay algunos estratos propensos a desoír las medidas preventivas y uno de esos corresponde a los que han llegado incluso a reprender a los agentes de seguridad que advirtieron reuniones clandestinas dentro de sus barrios. Claro, las fuerzas policiales pueden ingresar allí solo si los contratan como servicio adicional.

Pero, ¿cómo se controlará que no vuelva a ocurrir lo de 2020 en los countrys? Parece una pregunta difícil de responder, al menos hasta ahora. Los organismos de control del municipio no pueden ir puerta por puerta para asegurarse que cumplan con las medidas preventivas, menos pueden hacerlo en estos lugares que gozan de una privacidad excepcional que los aleja de la “normalidad” que atraviesa el resto de la población.

Lo que sí se tiene en claro es que será necesario apostar diferentes vías de testeo para abarcar la mayor cantidad de terreno posible, con zonas de cobertura que incluyan a los countrys. Ahora, tampoco es posible seguir dándole batalla a la comunicación de la responsabilidad social porque, así como avanzan los casos también lo hace el comportamiento cada vez más descomprometido con ponerle freno a la situación.

Operativo renovado

Pareciera que la nueva estrategia sanitaria está en fase de desarrollo, porque todavía no se anunciaron acciones que impliquen una variación con respecto a los trabajos que vienen implementando. Pero los últimos días han presentado un stress creciente que obligaron a poner sobre la mesa cuáles son las alternativas de acción.

Para pensar en el rastreo del virus, los asesores sanitarios del Ejecutivo y los representantes del sector de las clínicas han recomendado que se dispongan de más recursos para realizar un cronograma de testeo que incluya al menos tres sectores de la ciudad. Actualmente se realizan PCR del operativo Identificar en plaza Roca, punto único que algunos especialistas consideran insuficiente para “cazar” al virus mientras se observa una curva en constante ascenso.

Aunque todavía no hubo anuncio oficial, las autoridades sanitarias del municipio y el COE Regional ya se encuentran delineando un esquema de testeo similar al que se tuvo en el mes de septiembre y octubre, operativos rotativos en diferentes sectores de la ciudad. Tal como fuera anunciado por el gobernador Juan Schiaretti a fines de la semana pasada, la nueva fase de la pandemia en Córdoba tendrá al testeo como eje central del trabajo preventivo.

Pero también se espera que haya novedades respecto a los controles de egreso e ingreso a la ciudad, lo que también permitiría iniciar la reactivación del sistema de seguimiento de casos sospechosos y una campaña de comunicación que renueve el sentido de responsabilidad social en la población.

Todo continúa en una etapa previa, a la espera de anuncios oficiales que encabezará el intendente. Según confirman desde la Municipalidad, el promedio de casos todavía no alcanzó un nivel de gravedad extrema, pero las bases del trabajo preventivo ya fueron delineadas. Después de todo, el nuevo operativo no cambió tanto en comparación con el implementado durante la primera fase de la pandemia. En aquella oportunidad se cometieron errores que esperan no cometer en esta nueva etapa.

 

 

Desarticularon fiestas clandestinas

En la madrugada del sábado el área de Espectáculos Públicos desactivó dos fiestas clandestinas en la ciudad. La primera, en calle Comisario Consigli al 600, contaba con la presencia de 160 personas de las cuales 60 eran menores de edad. Y la segunda, en calle Almirante Brown al 1800, tenía una concurrencia de alrededor de 60 personas.

En ambas intervenciones se labraron las actas correspondientes: una municipal que llega al Juez de Faltas para definir la sanción correspondiente; y la otra un acta Covid 19 que consiste en una sanción que le llega al otro día al responsable y el monto es sumamente elevado.

El Director de Espectáculos Públicos Walter Cantarutti manifestó que las intervenciones se realizan en conjunto con la Policía exhaustivamente desde antes de la pandemia en relación a lo que está prohibido o no está habilitado por el municipio.  Y agregó que “ahora que estamos en pandemia continúan los mismos controles y vamos a ser más rigurosos que nunca con lo que está prohibido”.