Llamosas recibe inesperada adhesión por subas de impuestos

El bloque del Frente Política Abierta no se suma al pedido de Juntos por Río Cuarto de postergar un trimestre las subas de tributos y servicios previstas en el presupuesto 2021. Si bien Carrizo y su compañera de bloque votaron en contra del ejercicio contable consideraron razonables los aumentos planteados.

Por Guillermo Geremía
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Pablo Carrizo, Pte. bloque concejales Política Abierta

“El 30% que propone el municipio es más o menos acorde ya que la inflación va a estar alrededor de este número”. El intendente Llamosas recibió un inesperado apoyo a los aumentos de impuestos y servicios establecidos en el presupuesto 2021. El concejal Pablo Carrizo, del Frente Política Abierta, aseguró que no le parece que los índices aplicados en los tributos que cobra el municipio sean reprochables políticamente. La semana anterior el bloque de la alianza UCR/PRO había reclamado que se postergara tres meses la aplicación de esas subas.

“Lo de la UCR no lo estudié pero acostumbran a hacer ese tipo de apuestas”, afirmó el líder de la segunda minoría en el parlamento de Río Cuarto. Reprochando sin decirlo el oportunismo político de “Juntos por Río Cuarto” ante el cambio de situación por la pandemia.  Las señales de Carrizo fueron recibidas de buen agrado en el Palacio de Mójica. Si bien el oficialismo tiene mayoría en el recinto, 2 de sus 10 concejales son de extracción delasotista y esa corriente interna está en tensión con el Departamento Ejecutivo desde la inesperada renuncia en el ex Edecom de Leticia Paulizzi, mano derecha de Adriana Nazario, heredera política en la ciudad del ex gobernador fallecido trágicamente en la autovía Río Cuarto-Córdoba.

Si bien Carrizo votó en contra del presupuesto del primer año del segundo mandato del intendente reelecto, no lo hizo por los aumentos de impuestos y servicios sino en desacuerdo porque se destinen tantos recursos a pagar servicios concesionados a empresas privadas. “Para el 2021 no esperamos nada de la Municipalidad más que pagarle a todas las empresas concesionadas; asfalto, bacheos, luminarias, semáforos, etc. Ahí está la ausencia total de, por ejemplo, nuevas maquinarias del corralón municipal”, aclaró quien resultara el tercer candidato más votado en las elecciones municipales del 29 de noviembre con el 12% de los votos.

Durante toda la campaña, que se escribió en tres capítulos debido a las dos veces postergadas elecciones, se especuló con la posibilidad de que el enfermero del hospital fuera funcional a la estrategia del intendente municipal. En los anteriores comicios, Carrizo colectó votos por derecha e izquierda al presentarse como un candidato anti sistema político y sostenido por un gran carisma personal que derrochaba permanente energías. Esa impronta le hizo cosechar votos por igual en los barrios cerrados de alto poder adquisitivo como en la zona céntrica, dos de los distritos históricamente votantes del radicalismo.

Pero en la elección del año pasado, el caudal de votos del ahora referente del Frente Política Abierta se corrió del centro a los barrios, en donde el peronismo tiene su fortaleza electoral. Es decir que con la lupa puesta en la geo-referencia del electorado, los votos de Carrizo son emergentes de distritos más peronistas que radicales. En la clase media, las denuncias judiciales contra el ahora concejal por hechos de violencia de género en contra de su ex pareja y madre de su única hija, fueron una cucharada intragable de ricino.

La lectura política del llamosismo de tener a Carrizo como reserva parlamentaria, si algunos de los propios ponen en riesgo la mayoría oficialista, se refuerza con el acompañamiento del ex fundador del Partido Respeto a las políticas sanitarias de “despegue” de la estrategia nacional anunciadas por Schiaretti. Siendo integrante del equipo de salud del Hospital, Carrizo no dudó en avalar que no sean de prioridad sanitaria sino económica las movidas del Ejecutivo de Córdoba.

“Veo mucha pobreza y muchos comerciantes al filo para sobrevivir y me pone muy triste cuando personas no tienen para el alquiler o el alimento”. Esta postura también pone en sintonía a la Municipalidad con el referente que aspira a romper en algún momento con el bipartismo tradicional. “Con la cantidad de casos que tiene Río Cuarto creo que podríamos seguir funcionando como estamos pero con un control estricto del municipio en cada reunión”, aseguró en declaraciones periodísticas.

Carrizo junto a su compañera de bloque, Miriam Rodríguez Salvatierra, pueden erigirse en un factor determinante para conseguir apoyos extra partidarios en el parlamento local. El día que Llamosas fue reelecto, el concejal de la calva permanente fue el primero en llegar a lugar de festejo del intendente para felicitarlo y agradecerle que no haya utilizado su situación familiar como ariete de campaña. Carrizo, de afinidad ideológica con el gobierno nacional, no está embretado en dogmatismo de pensamiento. Su prédica contra los políticos tradicionales lo lleva a publicar periódicamente lo que cobran de dietas los concejales a la vez que anuncia que sólo la mitad de sus haberes van para gastos personales y el resto es desteñido al fondo común del partido para la compra de herramientas o el financiamiento de un proyecto. Radicales y peronistas lo critican por igual por esas actitudes. Llamosas que empezó con el pie izquierdo político su segunda gestión encontró un hipotético aliado en Pablo Carrizo. En la política vernácula para muchos esto no es ninguna sorpresa. Así son las cosas.