Llamosas y las restricciones, lejos del costo electoral

A diferencia de lo ocurrido en 2020, la Municipalidad ya no le teme a un escenario de restricciones más estrictas. Pese a la bajada de línea nacional, el intendente se dispone a seguir el plan que ordenen desde “El Panal”.

Por Gabriel Marclé

La pandemia arranca una nueva etapa de restricciones que tienen como fin frenar el ritmo de contagios que sigue en aumento. En la escena local, ya se preparan para aplicar la nueva estrategia sanitaria con un nivel de stress bastante más bajo del que se tuvo en 2020, cuando la crisis golpeaba más fuerte. Por aquel entonces, la gestión del intendente Juan Manuel Llamosas no solo se enfrentaba al escollo pandémico, sino que se mantenía preocupada por la aprobación de los vecinos de cara a las elecciones del pasado 29 de noviembre.

El Gobierno Nacional acordó con los gobiernos provinciales iniciar una etapa de mayores restricciones y control, pero el caso de Córdoba es aparte. El gobernador Juan Schiaretti adoptará una estrategia que no incluirá “toque de queda”, pero el trabajo de control y testeo subirá su intensidad. Mientras tanto, el oficialismo en Río Cuarto recuerda los tiempos en que las medidas restrictivas embistieron contra el humor social y afectaron la imagen del intendente que se encontraba en campaña para lograr la reelección.

“Es otro el escenario”, reconocen desde la Municipalidad mientras se daban a conocer los primeros reportes de la medida que comenzará a regir desde hoy. Claro que es diferente, especialmente porque la aplicación de las medidas no significará un costo electoral inmediato. Al menos no para Llamosas, a quien le quedan más de tres años para revertir los eventuales efectos negativos de una nueva instancia de prohibiciones.

A poco de haber comenzado, el 2021 demuestra que tendrá unos primeros meses muy parecidos al año pandémico del 2020. Los casos van en aumento y se habla de una “segunda ola” que llegará en medio del periodo estival, cuando muchos argentinos ingresan en un periodo de relajamiento que llega con las vacaciones. Esas primeras señales de rebrote comienzan a observarse con mayor claridad y los ciudadanos del “Imperio” no están exentos de asistir a una nueva crisis, de proporciones similares a las del brote de agosto del 2020.

Es por eso que el Ejecutivo y las autoridades sanitarias tienen decidido afrontar este periodo siguiendo el plan de manera estricta, aun cuando todavía existe mucha resistencia por parte de la población que incurre en la desobediencia. La aparición de la vacuna y su comprobada efectividad se tradujo en la relajación social aun cuando el virus continúa contagiando y quitando vidas.

La postura del Gobierno Municipal está lejos de la especulación política que reinaba el año pasado durante la campaña más larga de la historia. La mayoría coincide en que este es el momento de escuchar a las autoridades provinciales, a diferencia de lo que ocurrió tiempo atrás cuando se desató el brote que hasta la fecha acumula más de 10.000 casos.
Todavía recuerdan que mientras desde “El Panal” se advertía sobre el incremento de casos, Río Cuarto permanecía debajo de una campana de cristal. Como si se tratara de un “deja vu” de aquellos tiempos, el presente los encuentra conscientes de los errores cometidos y dispuestos a mantener a raya la población.

Comportamiento social

La reacción social al endurecimiento de las restricciones no deja de ser un problema para el oficialismo, especialmente para aquellos que no pueden sacarse el chip de las elecciones y ya piensan en las legislativas del año corriente. Pero la atención está puesta en el efecto que tendrán las medidas sobre el comportamiento social que parece estar generando las condiciones justas para el resurgimiento de la crisis.

Pero la autonomía del Gobierno cordobés en torno a las restricciones se presenta tanto como un alivio como una advertencia para la Municipalidad. Por un lado, se liberan de las presiones que aparecieron en 2020 cuando algunos rubros, como el gastronómico o el de los espectáculos públicos, le manifestaban los problemas que tendrían para sostenerse sin poder abrir las puertas de sus locales. En este contexto, dicha actividad seguirá funcionando en horarios de mayor circulación, pero con controles más estrictos.

Al mismo tiempo, la imposibilidad de contar con el toque de queda provoca un aumento en la dificultad de sostener los controles. Está la cuestión de los jóvenes y su aversión por los límites, las fiestas clandestinas y reuniones masivas en espacios públicos generan una amplia conversación sobre la forma en la que se darán los contagios que devendrán en un eventual rebrote.

El municipio se encuentra delineando un operativo en conjunto con las autoridades provinciales para seguir los lineamientos vinculados al objetivo principal: Testear más y controlar mejor. En esta etapa se deberán afinar los protocolos para dar en la tecla y aminorar el impacto de la inminente “segunda ola”. Desde el Ejecutivo confían en que la decisión del Gobierno de Córdoba fue la correcta, pero se enfrentan al gran desafío de corregir el mal comportamiento social y hacer notar el aumento de los controles.

Habrá que esperar hasta que las restricciones comiencen a regir para ver si el “modelo Córdoba” es suficiente o si deberán aplicarlas tal como las planificó la Nación. En la provincia, resultaría imposible pensar en un “toque de queda” en plena temporada de movimiento turístico. Pero las decisiones estuvieron relacionadas al desgaste de la población a nueve meses del comienzo de la cuarentena. Mientras tanto, la vacuna tendrá un tiempo más hasta que cumpla su objetivo, es por eso que habrá que estar atentos a febrero y marzo, donde se proyecta una alerta roja.

 

El municipio interviene en las costas del río IV

El gobierno de Río Cuarto, a través de la secretaría de servicios públicos, realiza trabajos integrales en las costas del río para que el sector pueda ser una opción de disfrute durante el verano 2021. Se trata de la actuación sobre un tramo de 7 km de la costanera sur, entre los puentes Juan Filloy y Colgante.

Durante los primeros trabajos se procedió a la colación de cuatro nuevas torres lumínicas y se refuncionalizaron otras 12, implementando la tecnología LED para brindar mayor seguridad y una mejor transitabilidad durante la noche. Además, se colocaron mesas y bancos de material en el sector del puente Colgante y se repararon y pintaron los restantes a lo largo de toda la costanera.

Desde el municipio destacaron que la obra sirvió como fuente generadora de oportunidades, ya que permitió la incorporación de 15 personas que se encontraban desempleadas. Trabajarán de lunes a viernes, durante toda la temporada estival, en tareas de pintura y reparación o reemplazo de asadores, bancos y juegos.

“Venimos trabajando en el mejoramiento de las costas para que los vecinos disfruten este verano en este lugar maravilloso con el que contamos. Hay una decisión de intervenir todo este predio y lo estamos mejorando”, expresó el Secretario de Servicios Marcelo Bressán.