Enroque Corto en Río Cuarto

Por Gabriel Marclé

Bolicheros, clausurados

La felicidad les duró poco a los empresarios bolicheros que aspiraban a sentar un precedente nacional desde Río Cuarto. Sus puertas se abrieron solo un fin de semana al cierre del 2020, antes que un exabrupto político -comandado por la ex secretaria de Prevención municipal, Leticia Paulizzi- alertara al gobernador Schiaretti, quien definió prohibir la actividad en todo el territorio. Pero se viene otro golpe para el sector, uno que llega de la mano del Gobierno Nacional y en sociedad con los demás estamentos. Si se aplicara el toque de queda desde las 23, el golpe sería fatal para muchos bolicheros que no aceptan la imposibilidad de volver al ruedo. El empresario intentaba explicarle al periodista por qué esta medida significará “el último clavo del ataúd” para este rubro.

Periodista: ¡Se vienen más restricciones!

Empresario: Ni me diga, que ya estamos sufriendo.

P: Pero al rubro suyo no lo va a tocar. Digamos, las restricciones arrancan cerca de la medianoche. Y Córdoba no se adhiere todavía.

E: Es que no puedo ponerme contento porque el bicho este no se va más. Igual, peor la tienen los bolicheros.

P: Ya venían sin poder abrir, me imagino como les caería esto.

E: Pasa que venían con protocolos y todo. Se habían ilusionado con el visto bueno de la Municipalidad. Pero después se volvió todo atrás y ahora, peor que nunca.

P: ¿Y esto que significa para ellos? Digo, en términos económicos…

E: Y, ¿qué te parece? Para mi este es el último clavo del ataúd. Con esto los entierran. Esta época era fundamental para recomponerse y no la van a ver ni cerca.

P: Pero el virus sigue estando. Digo, anuncian la llegada de tiempos peores.

E: ¿Peores que este? Lo dudo. El bicho da vueltas, pero la gente no toma conciencia. Se siguen juntando en fiestas clandestinas y ya sabemos como termina eso. Por lo menos, los boliches tenían protocolo, se controlaba mejor.

 

 

Córdoba, con estrategia propia

Pese al “toque de queda” que bajó desde la Nación, el Gobierno de Córdoba aplicará una estrategia propia. Según las autoridades provinciales, esta instancia no requiere la aplicación de las nuevas restricciones a la circulación. Sin embargo, las opiniones de algunos especialistas difieren con dicho análisis. El periodista le consultaba al asesor del peronismo para consultarle sobre alguna pista detrás de la decisión del gobernador Schiaretti.

Periodista: Al final, se aplicará el plan del gobernador.

Asesor del Peronismo: Es verdad. Llamó un poco la atención, pero ya había ocurrido en otras oportunidades.

P: ¿Con qué tendrá que ver esa decisión?

A.P: Por más que se hable de diferencias políticas con el presidente, creo que tiene que ver con el criterio del gobernador sobre la provincia que él tiene a cargo. Imagino que debe saber mejor que nadie qué le conviene a los cordobeses.

P: El turismo también tiene que ver…

A.P: Es que Córdoba en esta época del año vive del turismo, y tener un toque de queda en plena temporada hubiera sido imposible de sostener. Me quedo igual con lo que dijo Juan (Schiaretti), esto de que los discursos no le van a ganar a la pandemia. ¡Arrancaron las legislativas! (risas).

 

 

Deja Vu riocuartense en el Capitolio

Las imágenes de la toma del Congreso de los Estados Unidos, en medio de una jornada histórica para la nación del norte, trajeron viejas imágenes a la mente de los que recorren la política desde hace tiempo. Entre la reminiscencia de golpes de Estado y otros enfrentamientos que pusieron en riesgo la democracia de los estados, el periodista recibía el mensaje del analista político que le recordaba sobre un hecho que tuvo lugar en Río Cuarto hace algunos años. Salvando las distancias, los significados detrás de la palabra “toma” guardaban un punto de contacto con lo relatado.

Analista Político: Terribles imágenes las que llegan desde los Estados Unidos.

Periodista: La verdad que sí, aunque no puede decirse que nos tomaron por sorpresa.

A.P: Claro que no. Todo lo contrario, esto era una olla a presión que cada vez recibía más calor. No sé a usted, pero a mí la palabra “toma” me genera sensaciones feas. Como cuando tomaron la Municipalidad…

P: Recuerdo el hecho. De todas maneras, me cuesta compararlo.

A.P: Claro, es difícil. Pero no fue tan distinto. La Policía quería cerrar las puertas y no pudo. Se le metieron de todos lados al “turco” Jure.

P: Pero allí no hubo violencia. Eran un grupo de trapitos, acompañados de agrupaciones políticas. No hubo tiros ni represión fuerte como en EEUU. No era un golpe a la democracia.

A.P: Bueno, le tiro otra. La toma del Concejo Deliberante en 2013, por el aumento del boleto.

P: Bueno, esa estuvo un poco más pesada. La verdad que sí.

A.P: La policía repartió palos, hubo piedrazos, las agrupaciones que se manifestaban tomaron el recinto, se trenzaron con los concejales.

P: Sigo con problemas para compararlas en algún punto.

A.P: Bueno, no le insisto más. De todas maneras, pregúnteles a sus padres si se acuerdan lo que ocurrió en 2001, cuando estalló la crisis y Alberto Cantero era intendente. Lo que intento decirle es que la democracia afronta una fragilidad extrema, solo basta inocular el germen del odio y la intolerancia para que las diferencias se hagan aun más grandes y terminen dándose estos hechos. La verdad, no estamos muy lejos de que nos pase lo de EEUU.

 

 

No se peleen

Continúa el derrotero de reacciones tras la deción del Gobierno Nacional de poner freno a las exportaciones de maíz. Desde el martes, el sector ruralista mantiene asambleas para definir postura en torno a la medida y diagramar acciones para actuar sobre una acción que definen como “dañina”. Río Cuarto fue sede del primer encuentro, sucedido por los realizados en Bell Ville y Villa María. Si se confirman medidas de fuerza generalizadas, el comienzo de año podría presentar similitudes con el mismo periodo del 2020 por los cambios en las retenciones. Desde el plano político, el oficialismo local sigue de cerca las negociaciones rogando por un buen final tanto para el campo como para sus aliados del Gobierno Nacional. El informante del Palacio de Mójica le comentaba al periodista sobre el constante seguimiento de las novedades en torno al conflicto.

Informante: Como si no hubiera problemas ya, ahora se viene una nueva guerra con el campo.

Periodista: ¿Usted dice que va a terminar mal?

I: Por el bien nuestro, espero que no. ¿Se imagina? Nosotros teniendo que tomar postura por uno o por otro. Si nos sentamos en la mesa con el Gobierno, el campo nos tilda de K y la relación con el centro productivo de la región se va por el inodoro. En cambio, si aplicamos la lógica y apoyamos al campo, se nos van a enojar los que tienen que mandarnos recursos. Está difícil.

P: ¿Cuál sería la salida? ¿El medio?

I: Es que no hay medio. Por ahora no se habla mucho del tema, aunque hay gente del gabinete que está más cerca de la Sociedad Rural que del presidente. Me parece que nadie va a expresarse al respecto, pero por dentro le aseguro que no están cómodos.

P: ¿Se van a reunir con La Rural?

I: No hay nada planificado en el corto plazo. La prioridad está en otros temas. Total, ellos se saben defender solitos. Lo único que no queremos es que se genere otro conflicto como el de la 125.