El Suoem allana el camino para el regreso de Daniele

El histórico secretario general de los municipales apuesta a su regreso en las próximas elecciones. Mientras tanto, algunos de sus detractores denuncian que quienes critican a la conducción terminan siendo disciplinados.

Por Felipe Osman

El status jurídico del “agente Daniele” está próximo a despejarse, y aunque resulte ajeno a toda lógica, los pronósticos aseguran que la Justicia terminará confirmando el fallo que reconoció al gremialista -que ya sobrepasó por largo la edad jubilatoria- capacidad para regresar al ruedo y competir una vez más por la titularidad del Suoem.
En el Palacio 6 de Julio hay expectativa, aunque ya dan por descontado que el apellido Daniele ocupará el primer renglón de la boleta que la lista Verde llevará a los cuartos oscuros en los próximos meses. En el gremio la situación es muy parecida, pero dando por sentado quien irá por la Secretaría General, intriga mucho más quiénes ocuparan la secretaría adjunta y gremial.
Pero mientras el regreso de Daniele se cocina, varios de sus detractores denuncian que quienes se animan a criticar a la conducción terminan siendo “disciplinados”.
Desde su llegada a la Municipalidad el peronismo aumentó significativamente las funciones del COyS y la Tamse, ampliando su objeto social en sus estatutos y dotándolos de mayores equipamientos para realizar tareas que hasta entonces llevaban adelante las reparticiones que integran las Áreas Operativas.
Más importante aún, activó el programa de Servidores Urbanos, que existía desde 2007, pero al que no habían dado importancia las gestiones pasadas.
No solo engrosó las filas de los “chalecos celestes”, sino que los puso a realizar diferentes tareas mientras imperaba en el municipio un receso administrativo que se prolongó durante casi nueve meses para apenas interrumpirse algunos días en diciembre y volver a entrar en vigencia durante enero.
En todo ese interin los servidores urbanos fueron ganando terreno, asumiendo funciones que antes ejercían empleados de distintas reparticiones del municipio. En un principio se avocaron a tareas propias de las Áreas Operativas, y mediante su funcionamiento se buscó demostrar que la gestión no quedaría paralizada por el extenso conflicto gremial desatado con el Suoem. Aunque desde el gremio hay quienes aseguran que los “chalecos celestes” ya no se dedica sólo a erradicar micro basurales, pintar cordones y poner en valor espacios verdes de la ciudad, sino que empiezan a realizar trabajos administrativos.
Todo esto enerva a los municipales, que entienden que la gestión está desplegando un plan sistematizado para despojarlos de sus funciones. Pero ese descontento de decenas de delegados dispersos en distintas reparticiones no encuentra -según apuntan- eco en la conducción.
Peor. Algunos aseguran que aquellos que le reprochan a la conducción mantenerse inactiva mientras el programa de Servidores Urbanos o los empleados del COyS y la Tamse asumen funciones que antes les resultaban propias terminan siendo “disciplinados”. El sindicato, afirman, no solo deja de velar por sus intereses, sino que en muchas ocasiones terminan siendo trasladados a otras reparticiones.
Allí, a su entender, se hace visible una suerte de pacto entre la gestión de Hacemos por Córdoba y el ex secretario general del Suoem, que necesita, para regresar, que no surjan dentro del sindicato liderazgos que puedan disputarle el propio.
La gestión, por su parte, interpreta que Daniele es “una simplificación del problema”. Su liderazgo hace más sencillo -o al menos posible- pactar con el gremio. Sin embargo dentro del propio Palacio 6 de Julio muchos reniegan de esta estrategia y entienden un pacto sellado con el cacique de los municipales no resulta nada seguro. No sólo por lo que demuestra el interminable archivo que Daniele ha reunido a lo largo de 33 años como secretario general (y otros tres como titiritero de la actual conducción), sino por una sencilla razón: si finalmente es rehabilitado para competir, Daniele llegará a la Secretaría General con muchísimo por recuperar, y con muy poco por perder.