La relación entre AF y Llamosas, en el freezer

Con el rebrote del coronavirus y las vacaciones en desarrollo se posterga la designación de un funcionario que coordine los proyectos y recursos que el gobierno nacional podría invertir en Río Cuarto y la región. Recelos de la Provincia y el año electoral ponen tensión a una relación todavía no definida.

Por Guillermo Geremía
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“No son épocas de muchas definiciones, salvo algunas cuestiones urgentes que puedan surgir”, admite el presunto hombre fuerte de la gestión Llamosas en este segundo mandato. Julián Oberti, ex fiscal municipal y recién estrenado jefe de gabinete, está tironeado por sectores internos que pujan por conseguir acumular o no perder espacio en una estructura de poder que está comenzando a mostrar las nuevas dinámicas de equilibrios de fuerzas internas.

Oberti, con poco rodaje en los caminos de la política pero mucha influencia en el despacho del intendente, tuvo que ser testigo de cómo el sector de Adriana Nazario le provocaba el primer daño a Llamosas sin poder evitar que su rol de coordinador de secretarias y funcionarios de Entes sirviera de red de contención para evitar que el primer misil de “fuego amigo” impactara.

Con estos aprestos bélicos otros sectores internos se activaron al ver que el schiarettismo llevaba agua para su molino con la rápida salida de una militante delasotista que se negaba a reportar a los hombres del gobernador dentro del gabinete municipal. Con los primeros movimientos de fichas en el tablero, los referentes de Alberto Fernández empezaron a sospechar que el “gringo” estaba cercando a Llamosas para evitar que avanzara la influencia nacional en la gestión municipal. Con un comunicado de ParTe (Partido del Trabajo y la Equidad) quedó bien en claro el llamado de atención  de los albertistas sobre las movidas internas en el gabinete debutante. “El histórico triunfo del peronismo en Río Cuarto nos obliga a redoblar esfuerzos para traducir el espíritu de unidad que supo interpretar Llamosas en un gobierno amplio y plural”, aseguran en el comunicado bajo el título “El camino es la unidad”.

El documento de ParTe se presenta como un apoyo a Llamosas pero entre líneas se lee claramente que los hombres y mujeres de Fernández no van a dejar pasar una sola oportunidad para reclamarle los espacios de poder prometidos a la Casa Rosada y que todavía no se han cristalizado en acciones concretas. La Municipalidad de Río Cuarto tiene que definir cómo y sobre todo con quién van a establecer el puente de contacto con el gobierno nacional en procura de materializar ayudas concretas que lleguen de la Capital Federal al “Imperio del sur” sin pasar por la aduana política del Panal cordobés.

“Con todo esto que tienen ahora no se qué va a pasar, con el rebrote, todavía no nos han confirmado nada”, asegura Oberti al referirse a si en febrero llegará el Presidente y su gabinete para visitar a Río Cuarto. El aumento de casos de covid-19 en el AMBA ha puesto a Fernández a avocarse plenamente en la agenda sanitaria. El amenazante regreso del pandemónium hace que las visitas mensuales a las provincias del primer mandatario nacional pasen otra vez a un segundo plano. Los contagios, las vacunas y los descontroles de vacaciones son demasiada preocupación como para que la designación de un funcionario en la administración de Llamosas para que coordine los planes y proyectos conjuntos, esté en el radar de las preocupaciones del hoy.

Pero el calendario político tiene las elecciones legislativas de medio turno y ese es un horizonte que desvela a los Fernández. “Desde un primer momento señalamos la necesidad de que el peronismo de Río Cuarto fuera unido para derrotar al proyecto neoliberal del macrismo -expresado por el candidato Gabriel Abrile-, que sumió al país en una de las peores crisis económicas y sociales de su historia. Hoy reafirmamos aquella necesidad de diálogo y consenso y apostamos a la unidad del peronismo cordobés para afrontar el año próximo las decisivas elecciones legislativas”, asegura ParTe Río Cuarto en el documento firmado por la Mesa de Conducción.

Entre las vacaciones del intendente Llamosas que serán en la segunda parte del mes de enero, dado que este año ya habrá sesiones legislativas en febrero –tras ser aprobada la enmienda de reforma a la Carta Orgánica Municipal en las últimas elecciones-, los mensajes del gobierno provincial y los devaneos por la nueva ola de coronavirus que se aproxima, las formalidades de la relaciones entre Alberto Fernández y el intendente Llamosas están demoradas. Y también las ayudas prometidas de recursos y desarrollos de proyectos.  No solamente se trata de un cargo sino también de los términos y susceptibilidades políticas que estas conllevan. Así son las cosas.