Schiaretti y Llaryora cierran con anuncios el 2020

El gobernador y el intendente compartieron acto por segundo día consecutivo. El Centro Cívico, activo, pretende demostrar que es la Provincia (y no la Nación) la responsable de las grandes obras de Córdoba. Llaryora muestra nuevos proyectos para la ciudad y refuerza su perfil de “heredero”.

Por Felipe Osman

La Provincia y la Municipalidad de Córdoba han decidido cerrar el 2020 tal y como lo empezaron, mostrando absoluta coordinación en los asuntos de gestión y sintonía fina entre los titulares de cada Ejecutivo.
Ayer, gobernador e intendente compartieron por segundo día consecutivo un acto en el que hicieron importantes anuncios para los vecinos de la ciudad.
El lunes pasado, el Jefe Comunal ya había acompañado al gobernador y a la primera dama provincial en la inauguración de un tramo de la Avenida Circunvalación en el cual se construyó el tercer carril y se repavimentaron los otros dos, además de restaurarse banquinas y señalización.
Este martes, en tanto, volvieron a coincidir para hacer otro anuncio de peso: la Provincia firmó un convenio con el municipio por el cual le cede el mantenimiento de los parques de las ex cárceles de Encausados y San Martín mediante un comodato a 50 años de plazo, a la vez que anunció una inversión de 200 millones de pesos para transformar ambos predios en espacios públicos abiertos al uso de los vecinos.
En los anuncios de la Provincia se destacó, además de la importancia de estas obras, el “modelo Córdoba” como un “modelo de trabajo colaborativo entre los distintos estamentos del Estado”, a saber, el Municipio y la Provincia, y el hecho de que “a pesar de la pandemia, Córdoba no para”.
Sin demasiado esfuerzo, distintos exegetas de los movimientos del Centro Cívico leen en esas consignas un revival del cordobesismo en tiempos en que los cuestionamientos a Hacemos por Córdoba por parte de amplios sectores de la sociedad se han hecho escuchar a raíz del respaldo que el bloque Córdoba Federal ha dado a distintos proyectos del Frente de Todos en la Cámara Baja.
El minué entre el oficialismo provincial y su par nacional parece lejos de terminar, y todavía no hay señales claras de cómo jugarán las distintas vertientes del peronismo en las elecciones legislativas del año próximo.
En el Palacio 6 de Julio, en tanto, reciben con los brazos abiertos las buenas nuevas que llegan desde El Panal, que no sólo permiten a Martín Llaryora cerrar su primer año de gestión compartiendo inauguraciones y anunciando nuevos proyectos para la ciudad, sino que además lo dejan mostrar, una vez más, la sintonía fina que existe con el gobernador.
En medio de una carrera subterránea de posicionamientos por la sucesión cada escenario compartido con el gobernador suma a cualquiera de los aspirantes, y el mandatario provincial se cuida de mantener el juego abierto, llevando en la mayoría de las ocasiones a otro de los interesados para no desnivelar por completo un escenario que, de momento, resulta bastante favorable al intendente capitalino.
Por lo demás, el anuncio de ayer tiene un valor agregado para Llaryora, que desde un primer momento proyectó una gestión que diera preponderancia al mantenimiento y desarrollo de los espacios verdes de la ciudad, no sólo por juzgar oportuno un discurso que ponga el foco en el cuidado del ambiente, sino más aún por tratarse de obra pública de un costo asequible para un programa de gobierno que deberá ejecutarse en tiempos de crisis.