Honorable adaptación

Que el disco haya sido grabado en Montevideo, que el productor sea Juan Campodónico y que haya varios músicos uruguayos participando como invitados, tal vez haya influido en la decisión de Zoe Gotusso de versionar “Amándote”, de Jaime Roos, en su primer álbum solista.

Por J.C. Maraddón

Así como durante el declive de la dictadura se produjo en Argentina el retorno del exilio de algunos artistas que serían claves para el panorama local de la década del ochenta, también Uruguay vivió una experiencia parecida cuando los militares se aprestaron a abandonar el poder en ese país. Entre los que retornaron se contaba el cantautor Jaime Roos, quien tras arrancar una carrera en los setenta en su tierra natal como integrante de diversas agrupaciones, se estableció en Europa en 1978 y emprendió su regreso seis años después, lanzado de lleno como solista y con discos ya publicados en tal carácter.

Con su mixtura de ritmos típicos rioplatenses y una apostura de trovador dispuesto a no callarse nada, se constituyó en el emblema de una recuperación democrática que utilizó sus canciones como bandera y que encontró en su voz un mensaje con el cual identificarse. Mientras que de este lado se le otorgaba un idéntico rol a figuras como León Gieco o Víctor Heredia, desde allá llegaban las noticias acerca de las hazañas de Jaime Roos, a quien los uruguayos ya habían encumbrado como ídolo no mucho tiempo después de que su retorno se plasmara en nuevos discos y colaboraciones artísticas.

Pero es sabido que la mayoría de los músicos orientales que triunfaron entre nosotros han sido los que se instalaron aquí, en tanto que nuestro desconocimiento acerca de quiénes han conformado la escena sonora de la vecina orilla, es pavoroso. Buenos Aires, que suele exigirles a los artistas del interior del país que se muden a la gran metrópolis para recién allí recibir la atención que estarían en condiciones de merecer, ha repetido ese destrato con muchos nombres importantes del quehacer uruguayo, que entre los suyos se habían ganado prestigio y notoriedad, pero que acá eran ignorados.

En 1987, Roos publicó en Montevideo el disco “Sur”, donde aparecen varios de los temas que el tiempo se encargó de transformar en clásicos de su repertorio. Como una canción más entre las nueve de ese álbum, se cuenta “Amándote”, que sobre una base inspirada en el candombe y la murga (como muchas de sus obras), acierta en desgranar una letra muy sentida y terriblemente pegadiza por lo repetitiva. Si bien alude a ese amor romántico que tan mala prensa tiene por estos días, “Amándote” ha sido prolijamente resignificada por Dani Umpi, el irreverente uruguayo que grabó su propia versión de esa pieza… en inglés.

Y resulta que ahora Zoe Gotusso, la joven cantante cordobesa que está radicada en la urbe porteña, ha presentado su álbum debut, “Mi primer día triste”, donde sorprende con la inclusión de “Amándote”, en un abordaje de una prolijidad y un respeto superlativos. Que el disco haya sido grabado en Montevideo, que el productor sea Juan Campodónico y que haya varios músicos uruguayos participando como invitados, tal vez haya influido en la decisión de versionar esa composición de Jaime Roos, que ha sido una de las que consiguió conquistar el mercado argentino y abrir las puertas para el resto de su discografía.

En la delicada y a la vez simple trama del material que Zoe Gotusso (exintegrante del dúo Salvapantallas) ha reunido en “Mi primer día triste”, bien podía ocurrir que la intromisión de esa única pieza ajena a su autoría no encajara en el cuadro y convirtiera a su propuesta en un pastiche incomprensible. Muy por el contrario, “Amándote” exhibe un tratamiento tan sutil, que luce como integrado a la perfección con el resto de los tracks, sin que el encuadre sonoro original por el que había optado Jaime Roos en los ochenta haya sido víctima de una de esas adaptaciones que, en busca de honrar, deshonran.