El delasotismo, con estrategia territorial propia en Capital

El espacio liderado por Natalia de la Sota y Daniel Passerini ya diseña un plan de expansión en el territorio capitalino con división de tareas entre concejales y directores de CPC. El objetivo, demostrar que mantiene su vigencia como núcleo interno del PJ con aspiraciones para el 2023.

Por Felipe Osman

El tiempo que separa al presente del 2023 será álgido para Córdoba, tanto adentro como afuera del peronismo. El final de un extenso ciclo en el que las distintas vertientes del justicialismo se aglomeraron alrededor de la figura de José Manuel de la Sota primero y Juan Schiaretti después conllevará, necesariamente, una reorganización del espacio, y a todos interesa ocupar una parte de aquel vacío cuando llegue el momento.

La dinámica actual de los distintos “núcleos” que integran el PJ encuentra su explicación en esa perspectiva, y el delasotismo -desde luego- no es ajeno a ella.

Atento al escenario que llegue a configurarse cuando promedie el 2021 y con la certeza de que en el 2023 habrá que repartir y dar de nuevo, el espacio que lideran Natalia de la Sota y Daniel Passerini tiene un objetivo principal: mantener encendida la llama.

Disipar cualquier sospecha (alentada por sus competidores) de que el delasotismo actual es “residual”, o tiene una vida inercial a partir de la desaparición física de su creador, cohesionando a los dirigentes que supieron apoyar la aventura de Unión por Córdoba desde sus inicios y a aquellos que se sumaron en el camino. En síntesis, restaurar la estructura sobre la cual De La Sota supo montar su proyecto político, robustecerla y reivindicar al espacio como uno de los herederos naturales de Hacemos por Córdoba.

Para ello ha diseñado un plan de acción, creando una suerte de “mesa de conducción territorial para la Capital” a la que se sientan sus principales dirigentes citadinos, quienes estarán encargados de sumar volumen político al espacio en la ciudad. Esta responsabilidad descansa, entre otros, en los concejales Bernardo Knipscheer, Rossana Pérez y Valeria Bustamante, el director del CPC Puyrredón Bernardo Berbotto, el sub director del CPC Empalme Alberto Lescano, y un grupo de dirigentes que el delasotismo conserva dispersos en las 14 seccionales.

Según esta hoja de ruta, Knipscheer se moverá por toda la capital enfocándose en su seccional de origen, la 4ta, Lescano prestará particular atención a la 5ta y a la 12va, Berbotto a la 6ta y a la 8va, y Pérez a la 10ma. El resto de los dirigentes trabajaran en éstas y las demás seccionales, y Bustamante será la encargada de articular con diferentes fundaciones y ONG con las que Natalia de la Sota estrechará vínculos. Estas apariciones se sumarán a dos tan recientes como significativas: los festejos de Rio Cuarto y Despeñaderos.

En cuanto a la proyección que se hace desde el espacio, no todos creen allí en que la unidad entre Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos vaya a materializarse el año próximo, y en ese escenario entienden que la figura de Natalia de la Sota cobrará gran valor, no sólo por ser dueña de un apellido ilustre en la política cordobesa completando así un perfil prometedor para encabezar la boleta de Diputados, sino también por encontrarse en una posición intermedia entre el oficialismo provincial y su par nacional que -sueñan los delasotistas- podría terminar convirtiéndose en la prenda de la unidad.

Si extendemos los pronósticos todavía más, cabe una consideración respecto de cómo impactaría este plan de crecimiento delasotista en el resto de los espacios peronistas en la capital.

El viguismo, puede conjeturarse, no debería sentirse demasiado cómodo con él. Si el delasotismo se robustece el mensaje será que una vía entre el territorio y el gobierno que parecía haberse enangostado se ha restablecido. Además, jugar dentro del delasotismo implica seguir en el peronismo sin cruzar la frontera hacia el kirchnerismo, una oferta tentadora para los heridos.

El llaryorismo, por su lado, vería con buenos ojos el intento delasotista por recuperar volumen e iniciativa en el territorio. Suma. El kirchnerismo, o al menos la porción de éste que se reporta a la diputada nacional Gabriela Estévez, también podría resultar colateralmente beneficiado. La hija del ex gobernador guarda con Estévez una gran relación, y si de volver al PJ se trata, tanto mejor si hay alguien que abra la puerta y guarde un lugar en la mesa. Para el albertismo, liderado en Córdoba por Carlos Caserio, el hecho de que el delasotismo salga a jugar en el territorio no sería la mejor de las noticias por una simple razón, ya referida previamente; podría significar, para los ocasionales interesados, una inversión de menor riesgo, sin contraposiciones frontales con el Centro Cívico.