Consignas de gestión: austeridad y prevención

Por Gabriel Marclé

Aunque la primera gran reunión del renovado gabinete municipal tuvo lugar a comienzos de la semana, recién por estos días se comenzaron a conocer algunos detalles de aquella charla táctica que Juan Manuel Llamosas le dio a su equipo. El intendente transmitió a sus funcionarios que el comienzo de la nueva gestión se destacará por la austeridad y el trabajo sanitario.

Pese al hermetismo, algunos funcionarios deslizaron que las palabras del jefe municipal fueron “concretas y contundentes”, con un rumbo preciso y enfocado en el mantenimiento de la estabilidad. Para lograr ese objetivo, Llamosas les habría planteado un escenario de complicaciones que requerirá del máximo esfuerzo.

“Tenemos en claro que no hay plata y que la pandemia sigue”, lanzó uno de los que pudo rescatar un atisbo de lo que aconteció en el despacho del intendente. Aunque Llamosas sea reconocido por su propio equipo como una especie de “líder silencioso”, el arranque del segundo mandato lo habría encontrado con un discurso terminante y realista. Sin gritos, pero con una buena dosis de realidad.

 

Austeridad al inicio

Llamosas planteó a sus soldados un panorama delicado que requerirá del máximo esfuerzo para afrontar los compromisos que asumió en su primer ciclo. La deuda sigue siendo un problema, pero el plantel económico de Llamosas se mantiene intacto y eso genera confianza para los acreedores, que de a poco van aflojando.

Está la deuda en dólares, con fluctuaciones que volvieron incierto el calendario del 50% de los pagos que restan para finalizarlo, sumada a los adelantos de coparticipación y fondos de emergencia. El anuncio del gobernador Juan Schiaretti, refinanciando la deuda de 104 municipios y comunas, trajo un soplo de aire fresco.

“No gastar más de lo que entra”, sigue siendo la lógica que delinea el accionar, por lo que en tiempos de escasa recaudación habrá presupuestos cargados de rayas de lápiz rojo. Pese a las altas expectativas y proyectos de algunos funcionarios, Llamosas pidió andar “con lo justo”. Deberán afilar el lápiz para mantener a raya un presupuesto que supera al de 2020 en un 39%.

“Ya habrá tiempo para sacar la chequera”, reflexiona un estratega del peronismo. La fórmula de inversión dejará lo mejor para el final. “De lo que hizo Macri, pero al revés”, reflexionaba irónicamente un integrante de la mesa económica de Llamosas. Aquella gestión presidencial arrancó con gradualismo y terminó ajustando. El oficialismo quiere dejar excedentes para cuando toque luchar por el tercer mandato consecutivo del peronismo local.

La pandemia que se viene

El mensaje de Llamosas a su gabinete estuvo guionado por las proyecciones de la pandemia y su efecto en la ciudad. Pese al buen momento que atraviesa Río Cuarto, después del agosto negro y la ola de contagios, los asesores sanitarios del municipio plantean que deberán prepararse para la segunda ola. De llegar una nueva ola de casos, el botón rojo de la “fase 1” será lo primero que se tendrá a mano.

Pero lo que Llamosas espera de su equipo es una actitud colaborativa, superadora de lo que se vio durante la pandemia en tiempos de campaña. En ese momento, el intendente contaba con apenas un manojo de funcionarios activos y dispuestos a hacer lo que sea para hacerle frente a la crisis sanitaria. De darse un panorama similar, Llamosas “los quiere a todos en la primera línea de combate”, adelantó una fuente municipal. Si algo les dejó en claro es que espera un gabinete sacrificado, tanto en lo económico como en lo sanitario.