¿Deberíamos comer carne?

Por: Vanesa Urtiaga
Directora de Maitri Yoga Studio & Store – Prof. De Yoga Terapéutico

Probablemente la mayoría respondería que sí a esta pregunta, ya que es algo que se ha naturalizado.  Es una costumbre arraigada en el mundo que viene de generaciones atrás. Es lo que seguramente nos dieron nuestros padres cuando asomaron nuestros primeros dientes.

Por otro lado, es lo quemuestran las publicidades e inclusive lo que recomiendan muchos médicos.

Asimismo, el hecho de vivir acelerados, casi como en piloto automático, hace que no nos cuestionemos casi nada de lo que hacemos, de lo que nos venden, de lo que nos dicen. Y ni hablar de dedicar algo de tiempo a buscar información acerca de qué estamos consumiendo exactamente y los efectos ennuestro cuerpo y mentey en el planeta entero.

Estamos muy ocupados para esto. No hay tiempo.

La contrariedad es que en realidad no queda mucho tiempo de vida a la especie humana si seguimos con estas costumbres y forma de consumo y alimentación. Nos estamos convirtiendo enseres que mantienen un consumo indiscriminado de todo cuánto se les pone en el plato sin medir ningún tipo de consecuencia.

Algunos de los argumentos que se escuchan comúnmente cuando se propone un cambio de hábitos es: “no puedo cambiar”, “cómo no voy a comer carne si me invitan a un asado. Yo no quiero ser el “raro”, “de dónde obtengo las proteínas y hierro para vivir si no como carne”, “es difícil y caro reemplazar la carne”,” no tengo tanto tiempo para cocinar”, etc.

Sin embargo, hay razones y datos de sobra acerca de la importancia y urgencia de un cambio.

Si la prioridad es la salud de la población, la disminución de la violencia, el calentamiento global y la supervivencia de nuestra especie, este tema debería ser uno de los ítems principales a tratar.

Mi intención es proporcionar datos, poner un poco de luz sobre esta cuestión para que luego cada uno pueda tener la libertad de tomar sus propias decisiones, de una manera consciente y no seguir actuando automáticamente sin conocer las consecuencias de nuestras acciones.

Mientras que la creencia de la población en general es que los distintos medios de transporte son la principal causa de calentamiento global, en realidad todo el transporte contribuye con un 13%.  La causa fundamental del calentamiento globales la ganadería la cual incide en 18%, es decir más que todos los medios de transporte juntos.

Y esto es así porque la ganadería impacta desde distintos ángulos o áreas y los efectos son multiplicadores.

Entre ellos tenemos por un lado las emisiones de gas metano, producto de la regurgitación del ganado. (El metano es 21 veces más poderoso que el dióxido de carbono emitido por el transporte). Pero esto no es lo único.

El otro factor, y el más importante ya que tiene un efecto multiplicador o cascada es la deforestación. Para alimentar esta cantidad exorbitante de animales para nuestro consumo, se requieren superficies inmensas para cultivo.Se estima que, de todos los cereales producidos, un 40-50% es para ganado. Y esta proporción sube a 75% si nos focalizamos en la soja.No haría falta alimentar todo este ganado cuando podemos obtener las proteínas y hierro directamente de las plantas.

Por otro lado, se puede observar que esto acentúa la desigualdad en el mundo con respecto a la alimentación. Mientras mil millones de personas sufren de obesidad, especialmente debido a los malos hábitos alimenticios, otros mil millones mueren de hambre, cuando podrían ser alimentados por las plantas, cereales, etc.

Por otro lado, el uso de tierras de esta manera destruye completamente los bosques y todo lo que en ellos se encuentra. El planeta va sumando grados de temperatura cada vez que talamos árboles. Pero hay más. Los árboles, las selvas, los bosques destruidos son el hogar de millones de especies, las cuáles al no poder acoplarse al componente desértico del nuevo entornocomienzan a extinguirse, es decir se pierde la biodiversidad, fundamental para el equilibrio de las especies y de los agentes patógenos.Cuántas menos especies existan y mayor manipulación hagamos de sólo unas pocas que utilizamos como alimento, mayor riesgo de zoonosis, que son las enfermedades transmitidas por los animales.

Por si esto no fuera suficiente, hay todavía más. Y es que la ganadería requiere de cantidades gigantescas de un recurso tan valioso y escaso como es el agua.(Para producir un kilo de carne se necesitan 15 mil litros de agua, mientras que más de mil millones de personas viven en regiones con escasez de agua).

Otro aspecto fundamental de este tipo de alimentación en base a carne y productos de origen animal no tiene que ver con el medioambiente sino directamente con nuestra salud. Existe mayor riesgo de contraer diferentes tipos de cáncer y otras enfermedades autoinmunes, obesidad, hipertensión, Diabetes e inclusive enfermedades neurológicas o degenerativas. Mientras que una alimentación en base a frutas, verduras, granos, cereales contribuye a minimizar e inclusive revertir completamente este tipo de enfermedades.

Creo que tenemos suficientes motivos como para cuestionarnos y replantearnos este hábito.

A esta altura ya podrán imaginar que mi dieta es vegetariana y casi vegana. Pero yo también comía carne antes y lo hice durante mucho tiempo.

Pienso que nuestro tenedor es un arma poderosa, la más poderosa con la que contamos. Desde lo que cada uno de nosotros elija poner en su plato estaremos cambiando, estaremos no sólo mejorando nuestra salud sino las condiciones de vida en el planeta y la subsistencia de nuestra especie y todas las demás.