El FdT avanza en Córdoba y Schiaretti evita foto (manda a Calvo)

El gobernador enviará al vice a la firma del Consenso Fiscal 2021 que se hará hoy en la Casa Rosada. Alberto busca la foto con todos los gobernadores como señal de fortaleza y sostén.

Por Bettina Marengo
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gobernadorEn el momento de mayor incidencia del Frente de Todos en Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti evitará la foto con Alberto Fernández en la firma del acuerdo fiscal Consenso 2021, al que la provincia adherirá, y hoy enviará a su vicegobernador, Manuel Calvo, al acto que se realizará al mediodía en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada.

En pleno enfrentamiento con Horacio Rodríguez Larreta por los fondos para la CABA, que no firmaría ni asistiría al evento, el presidente busca una foto potente con todos los mandatarios provinciales para dar señales de apoyo y de gestión federal.

Sería la reedición de la foto de diciembre de 2019, cuando por la crisis (aunque todavía no se vislumbraba lo que sería la pandemia) la Nación y las provincias dieron por finalizado el pacto fiscal del expresidente Mauricio Macri. La ausencia de Larreta podría arrastrar al resto de los representantes de Juntos por el Cambio, a lo que ahora se sumaría la baja de Schiaretti de la presencialidad. Desde Prensa de la Gobernación indicaron que el mandatario no seguirá las instancias por Zoom. Hasta ahora, la pandemia le permitió excusarse de estar presente en distintas situaciones, pero el gobernador está activo desde hace meses y ya no permanece en su despacho, como durante los meses duros del Covid.

Está claro que la Provincia nunca pensó en no firmar el consenso fiscal, que es fundamental para las arcas de las provincias endeudadas, como Córdoba, porque entre otras novedades, extiende un año la suspensión de la baja de impuestos provinciales como Ingresos Brutos, que son fundamentales en la recaudación propia. Desde el Ministerio de Economía de la Provincia indicaron a este diario que “no hay cláusulas problemáticas” desde que se limitó la prohibición a emitir títulos en dólares a un año (eran dos), sobre la sí había dudas en el Panal.

Una vez más, el cordobés hace de equilibrista entre una relación culposa pero necesaria con el gobierno nacional, y su autoconstruido perfil de opositor al “kirchnerismo”, como en Córdoba le dicen al Frente de Todos.

Su ausencia de hoy en la Casa Rosada le baja un poco el precio a la foto que busca Alberto, que a su vez necesita mostrar armadura frente a la creciente tensión con Cristina Kirchner, la socia fundadora de la coalición. La tirantez entre ambos se agudizó luego de que la vicepresidenta cambiara en el Senado la fórmula jubilatoria propuesta por el Ejecutivo.

Schiaretti viene de un malestar con Alberto Fernández que los albertistas adjudican a que “no vio venir” el desembarco de los funcionarios de primera línea del gobierno nacional en los festejos por la reelección de Juan Manuel Llamosas en Rio Cuarto, que se presentó con una lista que incluyó a todos los peronismos. El domingo, el Panal bajó una salida del gobernador vía Zoom, para evitar que su imagen quedara pegada literalmente en la pantalla a la del presidente.

Al día siguiente, el voto de sus cuatro diputados nacionales, que apoyaron la reducción de las transferencias nacionales a CABA que habían sido engrosadas por un decreto de Macri, pero obligaron a abrir un canal de negociación Nación-Ciudad, fue utilizada por Juntos por el Cambio para “kirchnerizar” a Schiaretti y poner en tela de juicio su trabajado mote de “federal”. A partir de ahí, como efecto cascada, el gobierno nacional pisó el acelerador de las señales para Córdoba. Anunció un acuerdo de urbanización de barrios populares de Córdoba, cuyo lanzamiento contó con la presencia del ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, de Schiaretti, de la primera dama y diputada nacional Alejandra Vigo, y de otros schiarettistas y viguistas de primera línea. Por su parte, el flamante ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, recibió a una docena de intendentes cordobeses adherentes al Frente de Todos. Y como corolario, Alberto Fernández le abrió las puertas de su despacho a Llamosas.

En cualquier caso, no se sabe aun si todos los pasos del acercamiento llevan al camino del acuerdo electoral para 2021 entre el PJ y el Frente de Todos. Por ahora, la Provincia tiene necesidades que sólo la Nación puede satisfacer, y Schiaretti se mueve según ellas, pero sin perder de vista qué quiere que haga su electorado. De ahí que le niegue la foto a Alberto. El año próximo, luego de que posiblemente en enero El Panal logre un acuerdo satisfactorio por la deuda en dólares, y se asegure un poco de tranquilidad financiera, habrá que ver cómo decantan las relaciones.