Llamosas, forzado a alquimia de líneas internas

El Intendente reelecto deberá dejar satisfechos a distintos sectores internos del partido en la conformación del nuevo gabinete para su segundo mandato. La escasa participación del electorado y el estrecho margen de diferencia obtenido limitan sus márgenes de maniobra para conformar el nuevo tablero del poder. Diferentes líneas internas aspiran a lograr lugares de preeminencia.

Por Guillermo Geremía
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“Llamosas ganó legítimamente por la gente que participó. 2 de cada 10 riocuartenses lo acompañaron el domingo. Más allá de eso, fue algo legítimo y transparente”. El elogio impensado al intendente reelecto llegó de parte de su antecesor radical. Juan Jure dijo que perdieron la posibilidad de volver a gobernar la ciudad primero por las virtudes del actual intendente y después por los errores cometidos por la primera minoría.

Con los 6 puntos de diferencias obtenidos y la baja participación del electorado en la elección, Llamosas se enfrenta a un dilema que esperaba no tener después de las urnas. Otra vez deberá apelar a su paciencia de orfebre para que todos los sectores del peronismo, que le dieron apoyo en la campaña,  se sientan contenidos en su nuevo gobierno. Además deberá buscar los consensos porque la menor participación de votantes no le quitó legitimidad a su victoria en las urnas pero lo obliga a tomar recaudo con cada decisión que adopte en su segundo mandato. De cada 10 ciudadanos habilitados para sufragar, 5 no acudieron a votar, 3 votaron fuerzas opositores y 2 le renovaron la confianza a Llamosas.

No es una debilidad política de base porque el intendente viene de construir poder durante 4 años de gestión, pero sí lo deja en un escenario de toma de decisiones en donde deberá conciliar tantos los sectores externos como los internos de la fuerza gobernante. Si bien más de uno ha pronosticado el fin del “cordobesismo” tras las urnas riocuartenses, son muchos los “ismos” que debe alinear en la configuración de la distribución de equilibrios en el poder que de ahora en más debe administrar.

Llamosismo, schiarettismo, delasotismo, albertismo, el kirchnerismo y también el socialismo forman fila para esperar el turno de la distribución de cargos en el gabinete municipal y en los organismos dependientes del Departamento Ejecutivo.  “No es el principio ni el fin de nada”, respondió el actual presidente del Concejo Deliberante a la pregunta si las urnas del domingo pasado habían sepultado para siempre al cordobesismo. Dario Fuentes, en declaraciones radiales, aseguró que “en esta elección se ha ratificado algo que tanto se criticó durante el proceso que es el perfil de líder de nuestro intendente. Los líderes se expresan por el acompañamiento de las mayorías, por las realizaciones y obras que promueven, por la capacidad de mirar hacia el futuro”.

Fuentes es hombre del Diputado Nacional Carlos Gutiérrez e integra la línea interna que responde al gobernador Schiaretti. Logró ser reelecto como concejal y seguramente continuará 4 años más como presidente del parlamento local. Con bajo perfil y sin ambición personal por sentarse en el sillón de Mójica no es un riesgo para el sector que responde directamente al intendente Llamosas.

Los “amigos” del intendente también ocuparán lugares estratégicos. El cuestionado Mauricio Dova presidirá el Tribunal de Cuentas de la Municipalidad y para Camilo Vieyra, Mercedes Novaira y Gustavo Dova también hay lugares estratégicos seleccionados. A algunos de los integrantes de ese grupo íntimo del intendente se los ha mirado con recelo desde el resto del gabinete porque no estuvieron a la altura de las circunstancias como funcionarios peros sin embargo Juan Manuel los mantuvo firmes en testimonio de su amistad extra política.

El delasotismo sin De la Sota aspira al menos mantener los lugares que hasta hoy tiene. Maneja el EMOS (Ente Municipal de Obras Sanitarias) y acaba de resignar la presidencia del bloque de concejales, dado que Leticia Paulizzi no integró las listas de candidatos a concejales. “La militante” también resignó la presidencia del Tribunal de Cuentas y Ariel Batahuer ocupará ahora una banca en el Concejo Deliberante. El albertismo, por su parte, espera que el intendente le otorgue un rol más protagónico en el nuevo gabinete. El acercamiento del gobierno nacional a Llamosas con obras públicas y recursos prometidos los hace a aspirar a mucho más que una simple sindicatura como la que ocupan hoy en el Edecom (Ente descentralizado de Control Municipal).

El kirchnerismo explícito y el oculto también tienen sus ambiciones internas. La presencia y los elogios de Wado de Pedro, Ministro del Interior, quien no conocía antes de asumir a Llamosas y ahora se mostró empático con su estilo político, son señales inequívocas que con una banca que ocupará “La Cámpora” en el bloque oficialista, no es suficiente para calmar la sed de espacios que demanda el sector. El que si deberá conformarse con un escaño parlamentario es el nuevo aliado de “Hacemos por Córdoba”. El socialismo con Luciana Bo ya cosechó demasiado para ser un actor político hasta ayer aliado con Cambiemos.

Mientras unos ven reprochable el estilo moderado del intendente reelecto, que suele exagerar en los tiempos de decisiones, otros advierten virtud de preciso cirujano para hacer cortes y suturas en zonas críticas de un peronismo unido pero con cimientos inestables.  Además Llamosas deberá contemplar a los extrapartidarios, a algunas de las fuerzas políticas que participaron en la elección que pueden ser sorpresa al sumarse al renovado gobierno y adicionalmete darle importancia a las cuestiones de género en la integración de su nuevo equipo de trabajo.  Las agrupaciones feministas se lo reclamaron durante todo su primer mandato.

Demasiados candidatos para integrar un poder político renovado en donde deben primar los equilibrios entre actores que a veces se manifiestan hasta antagónicos en sus concepciones ideológicas. Con urnas con masiva asistencia y Llamosas  obteniendo más de dos dígitos de diferencia, no hubiera resultado tan complicado armar el rompecabezas del nuevo esquema de poder en la dos veces capital alterna. Pero la realidad suele ser caprichosa ante la voluntad política. Así son las Cosas.