Giros nacionales: sube la coparticipación y caen los discrecionales

En Córdoba el incremento real de las transferencias por coparticipación fue del 12,5% en noviembre en la comparación interanual. La Ciudad de Buenos Aires, por la quita por decreto, tuvo una pérdida real del 25,1%. La asistencia financiera por fuera de estos recursos, cayó 28% respecto a octubre, mes en el que ya había una reducción. Ingresos Brutos sigue sin recuperarse, es el principal impuesto de las provincias.

Por cuarto mes consecutivo, en noviembre las transferencias automáticas del Estado nacional a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires registraron un incremento, y en noviembre, totalizaron $226.118,2 millones, con un alza interanual del 54,3% nominal, que equivale a un crecimiento del 13,3% cuando se lo ajusta por inflación.

En cambio los giros discrecionales sumaron en el último mes $20.800 millones, lo que marca una caída del 28% respecto a octubre y del 54% en relación a septiembre. Ya en agosto contra julio había mostrado una baja pero no de la misma intensidad.

En el total nacional, las transferencias automáticas observadas según el comportamiento de los drivers marca que el Impuesto a los Bienes Personales fue el gran impulsor de los recursos: mostró un crecimiento real del 1.262,9%, totalizando $11.536,4 millones distribuidos a los distritos, cuando en el mismo mes de 2019 había sido de apenas 621,3 millones.

La coparticipación, a su vez, sigue mostrando recuperación: creció un 11,2% real y totalizó $200.553,9 millones. El análisis de la consultora Politikon Chaco señala que Santa Cruz con 19,2% encabeza las alzas seguida de Tierra del Fuego (+18,8%) y Chubut (+18,7%). En Córdoba el incremento real fue del 12,5% en noviembre en la comparación interanual. Caba, en cambio, volvió a registrar caídas reales (-25,1%) por efecto del decreto 735/20 que le redujo la asignación.

El mes pasado los recursos por coparticipación totalizaron $200.553,9 millones, incrementándose un 51,5% a precios corrientes y un 11,2% en términos reales. Además, los recursos de origen nacional, que engloban la coparticipación con los envíos correspondientes a las Leyes Especiales fueron por $218.579,6 millones, incrementándose un 58,3% a precios corrientes (16,2% real) a partir de un fuerte impulso del Impuesto a los Bienes Personales, con un alza del 1.262,9% reales.

Por su parte, los recursos por compensación del Consenso Fiscal (que no reciben Caba, La Pampa ni San Luis) totalizaron $7.538,6 millones (+20,7% interanual a precios corrientes) y debe destacarse en este punto que se tratan de montos fijos, por lo cual no varían en función de la recaudación.

De hecho es la coparticipación en los últimos meses la que mejoró los números de las provincias, porque los ingresos tributarios propios no levantan cabeza.  De las 15 jurisdicciones que publicaron sus datos de octubre, solo dos tuvieron una recaudación propia por encima de la inflación: Tucumán, cuya variación contra el mismo mes del año anterior fue del 47%, y Formosa, cuyo incremento interanual fue del 44,4%, medidos a precios corrientes.

Las restantes no lograron superar la inflación y por ende tuvieron caídas reales, y en una de ellas, la caída fue también en precios corrientes: Neuquén (-9,6%). Consolidando los datos de todas las provincias que presentaron sus resultados, el incremento de la recaudación provincial en el mes de octubre 2020 fue del 25%, mostrando entonces una retracción en términos reales del 8,9%.

El principal impuesto de las administraciones provinciales, los Ingresos Brutos, sigue en terreno negativo. Este tributo en octubre mostró un crecimiento interanual a precios corriente del 24,1%, mejorando respecto al mes anterior, pero conservando todavía caídas reales.

Pese a que la pandemia afectó de manera notable las recaudaciones provinciales, no es la única causa. La consultora indica que los arrastres de la recesión 2018-2019 también impactaron,  particularmente en los primeros meses del año donde, sin Covid-19, ya varios distritos mostraron caídas reales. En este punto debe destacarse que, sobre todo en los primeros meses de pandemia, las caídas reales se producen no solo por la baja de la actividad económica sino también por las medidas tributarias que las provincias impulsaron en este escenario, como ser prórrogas, postergaciones y reprogramaciones de vencimientos impositivos.