Críticas por Campus Virtual: kirchnerismo intenta salvar el año en UNC

Los universitarios K atacaron la propuesta de cursos virtuales, mientras en sus Facultades cobran por diplomaturas y cursos de posgrado.

Las distintas tribus que conforman el kirchnerismo universitario están en proceso de reorganización en la UNC, tras un duro año, en el que se vieron superadas por el proceso de virtualización, reclamos y disputas internas, y el ajuste que impuso el Gobierno nacional a los salarios.

A pocas semanas de concluir el año, desde el espacio Vamos (la marca electoral con la que compitieron en los comicios rectorales de 2019) surgió una avanzada de críticas contra la gestión que encabeza el rector Hugo Juri. Por ejemplo, fue muy publicitado semanas atrás en redes sociales el discurso del decano Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas) reclamando la posibilidad de sesionar de manera virtual en el Consejo Superior.

El nuevo foco de críticas es el Campus Virtual de la UNC y la participación de la Casa de Trejo en el consorcio de educación virtual edX. A partir de una promoción difundida en ocasión del denominado Cyber Monday, en el que se ofrecía un descuento en la tarifa que la plataforma edX cobra por la emisión de certificados a aquellos estudiantes de sus cursos gratuitos que así lo solicitan, el espacio Vamos publicó un documento que critica las supuestas “lógicas mercantilizadas y meritocráticas en la educación superior”.

Sin embargo, un rápido recorrido a través de los sitios web de las Facultades que conduce el kirchnerismo universitario (Ciencias Sociales, Artes, Ciencias Químicas, Famaf, y Filosofía y Humanidades) permite ver que estos no solo cobran por la certificación de cursos y diplomaturas, sino incluso para poder acceder al cursado de los mismos.

Annus horribilis

Tras perder la contienda electoral contra la candidatura de Juri en 2019, el 2020 se presentaba como una oportunidad para que el kirchnerismo universitario acrecentase su capital político en la UNC.

Sin embargo, nada sucedió como se planeaba. La epidemia obligó a suspender los comicios y empujó a los decanos a la obligación de virtualizar la enseñanza en sus Facultades. Los decanos K se enfrentaron al dilema de si atender el reclamo de su militancia docente, que se oponía a tomar exámenes virtuales, o el de los estudiantes de sus Facultades, que reclamaban la posibilidad de avanzar con sus carreras.

Por su parte, el gobierno de Alberto Fernández eligió el bolsillo de los profesores universitarios como uno de los focos de su recorte fiscal. En marzo, desconoció un acuerdo del 2019 que le habría incrementado en alrededor de 10 puntos porcentuales el salario a todos los docentes de las universidades. Luego, a mediados de año, dilató durante cuatro meses la negociación salarial para concluir en un paupérrimo aumento del 7 por ciento.

A partir de octubre, los universitarios K desempolvaron en octubre el sello electoral Vamos y comenzaron una estrategia de visibilización en el escenario de la UNC. La misma tendría como eje poner el foco en sus críticas a la gestión Juri para amalgamar sus bases y relativizar sus propios errores.

Campus Virtual

El Campus Virtual es el enlace institucional entre la UNC y el consorcio edX, una de las plataformas de educación virtual más importantes del mundo, fundada por la universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), entre otras instituciones de educación superior.

Esta plataforma ofrece miles de propuestas formativas virtuales y cuenta con más de 20 millones de estudiantes distribuidos alrededor del mundo. El acceso a todos sus cursos es gratuito, como una forma de ayudar a eliminar las barreras de costo, ubicación y acceso a educación universitaria. Solo en aquellos casos que el estudiante solicite una certificación formal de un curso o micromaster que haya realizado, se le cobra una tasa administrativa.

La UNC se incorporó a este consorcio en 2017, a través de un acuerdo refrendado por el Consejo Superior. Allí, la iniciativa no sólo contó con el aval del oficialismo. Decanos opositores como el de Ciencias Químicas, Gustavo Chiabrando (candidato K al rectorado en 2019), la de Famaf, Mirta Iriondo (hoy presidenta de FAdeA por designación del presidente Fernández), acompañaron con su voto la iniciativa que promovió el rector Juri, a pesar de las críticas que se esgrimían desde Filosofía y Humanidades, Artes y Ciencias Sociales.

La semana pasada, en ocasión del denominado Cyber Monday, el Campus Virtual difundió una promoción para obtener un descuento en la tasa de emisión de certificación, y esto desató las críticas K, en un documento difundido a través de las redes sociales.

El texto engloba la promoción en las supuestas “lógicas mercantilizadas y meritocráticas en la educación superior” que llevaría adelante la gestión Juri, y que consistiría en el cobro de dicha tasa de emisión de la certificación.

Sin embargo, es de conocimiento general en la UNC que las Facultades conducidas por Vamos organizan y gestionan propuestas formativas (presenciales y virtuales) en las que los estudiantes tienen que pagar para acceder a cursar, no sólo para obtener una certificación.

Por ejemplo, los sitios web de las Facultades de Artes y Ciencias Sociales promocionan la Diplomatura en Políticas Culturares para el Desarrollo Local, organizada conjuntamente. Acceder al cursado de la misma, aunque no se pretenda contar con la certificación, tuvo un costo de $12.200,00, según el sitio de Artes.

Además, también hubo una promoción “para captar ‘clientes’”, como critica el documento de Vamos. Quienes pagasen en una única cuota de pago, accederían a un descuento de casi el 10 por ciento, según la web de Artes.

La Facultad de Filosofía y Humanidad también ofrece en la web sus cursos de posgrado, tanto en el marco de sus carreras de posgrado como de manera independiente, y en todos los casos se accede a través del pago de un arancel. Por ejemplo, para acceder al reciente seminario “Culturas Juveniles: sujetos e identidades”, se debía pagar $2.000,00 pesos.

El documento de Vamos solo critica la tasa del Campus Virtual, y no los cursos y diplomaturas arancelados de las Facultades que conduce el kirchnerismo. Su lectura parece proponer una curiosa regla: el color partidario de la organización del curso es lo que determina si el mismo constituye una “lógica mercantilista”, y no así el cobro de un arancel.