La veda llegó con denuncias con pocos fundamentos

En el Palacio de Mójica creen que el conflicto de “Juntos por Río Cuarto” primero con la Junta Electoral Municipal y luego con la conducción de la Universidad son parte de una misma estrategia opositora. Ponen en zona de duda al acto eleccionario y cuestionanan la transparencia del comicio. Caminatas, visitas a empresas y volanteadas como cierre de campaña.

Por Guillermo Geremía
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Llamosas visitando empresas

La bruma de dolor colectivo que se posó sobre la avanzada primavera argentina clausuró la campaña electoral por la intendencia de Río Cuarto, 36 horas antes de finalizada. Por más que los candidatos siguieran con sus rutinas nerviosas tratando de aprovechar cada minuto, la muerte de Maradona sentó a la mayoría de los 135 mil riocuartenses frente a los televisores, tratando de encontrar respuesta a estas inexplicables ganas de llorar en el noviembre gris que pareciera nunca terminarse.

“En esta campaña he recibido descalificaciones, insultos pero no me sorprende. Es la vieja política y la verdad es que a mí nunca me van a encontrar en ese camino porque el que descalifica es porque no tiene equipo ni ideas”, así respondió Llamosas a las acusaciones de Gabriel Abrile de ejercer injerencia sobre la Junta Electoral Municipal y luego de mandar a cortar a las autoridades universitarias el audio de la última intervención de un debate que a esa hora había en el streaming menos de 200 visualizadores.

Las dos acciones de instalación de sospechas por parte del comando de campaña de “Juntos por Río Cuarto” recibieron una doble lectura desde el entorno del intendente Municipal.  Para un sector se trata de actos al límite viendo que las chances electorales son suficientes para provocar el cambio que anhelan. Los “halcones” creen ver en estos procederes el accionar del “ala dura” de  la alianza UCR/Pro cuyos asesores desembarcaron de la Mendoza del radical Cornejo y de la huestes de Rodríguez Larreta del PRO capitalino. Los asesores de Llamosas están preocupados porque se instale el domingo un clima de sospecha e incertidumbre sobre la marcha del acto electoral y los posteriores resultados.

El clima “enrarecido” se instaló con la viralización en las redes de una convocatoria a una protesta en el Centro Cívico bajo las consigna “Queremos las urnas en Río Cuarto”. Si bien Gabriel Abrile negó que su fuerza electoral este detrás de esa caravana, la concejal del PRO Mónica Lanutti y candidata a renovar la banca fue una de las encargadas de hacer masiva en las redes sociales desde su propio teléfono celular. 24 horas antes, el ex intendente y actual legislador radical Benigno Rins había puesto en duda la decisión que la carga de datos se realizara en la ciudad de Buenos Aires.

Estas dudas públicas instaladas por miembros de la primera oposición, obligaron a las Junta Electoral Municipal a emitir un comunicado en donde aclaran que “el escrutinio de votos va a ser realizado, como siempre, por las autoridades de mesa en los lugares de votación y terminada dicha actividad, las urnas con los votos adentro serán mantenidas en custodia en el Salón Blanco del Palacio Municipal”. La explicación se hizo necesaria porque ya se había instalado con una fake news la sospecha sobre el proceso.

“Esto forma parte de una estrategia electoral de querer victimizarse”, aseguró Eduardo Tello. El secretario general de los no docentes universitarios salió a defender a los trabajadores de la casa de altos estudios tras las descalificaciones recibidas por la falla técnica que lo dejó a Abrile sin poder tener su minuto final de cierre en el debate virtual que organizó la casa de estudios.

Abrile de caminata en los barrios

Había sido el propio candidato de “Juntos por Río Cuarto” que había relacionado el inconveniente técnico con la supuesta filiación política de la conducción universitaria. “Es sabido el vínculo de la Universidad organizadora con el kirchnerismo que respalda al actual intendente. Lamentable muestra antidemocrática del oficialismo frente a la inminente vocación de cambio que perfila las elecciones del próximo domingo”, posteo el médico terapista en sus redes.

Las acusaciones de la oposición cayeron de la peor manera en el ámbito universitario. Si bien la actual conducción de las casas de altos estudios tiene miembros que adhieren al gobierno nacional, el pasado político del rector Roberto Rovere está emparentado con la Unión Cìvica Radical.

“La Universidad Nacional de Río Cuarto y su prestigio –incluyendo docentes, no docentes, estudiantes y graduados- no merecen ser parte de ataques sin fundamentos de cualquier candidato que sólo tienen fines electorales”, escribió en un comunicado la agrupación Graduados Autoconvocados de la Facultad de Ciencias Humanas. En el Campus circula como un secreto a voces la hipótesis de que el problema técnico fue autoinfligido para luego instalar la victimización.

Sin posibilidad de instalar actos multitudinarios por los protocolos impuestos por la pandemia, los candidatos se dedicaron en el último día a tratar de competir con la atención de las exequias de Maradona, visitando empresas, volanteando en los barrios o caminando distintos paseos públicos de la ciudad. Como esos partidos en donde el resultado ya está definido, la muerte del ídolo popular le puso candado a la campaña dos días antes de entrar en la veda electoral.

Sobrevuela la preocupación de que prácticas divisionistas nunca antes vistas en los procesos electorales locales, impulsadas por asesores foráneos, empañen una elección que viene de postergación en postergación por culpa de la crisis sanitaria. Así son las cosas.