Daniele promete impunidad para los detenidos (¿y su regreso?)

Las Áreas Operativas de Suoem se reunieron en una tensa asamblea en la que manifestaron su descontento al cacique de los municipales, que buscó disuadir a sus inquisidores prometiendo impunidad para los detenidos y el recupero de la 7ma hora de jornada. ¿Lanzó su campaña?

Por Felipe Osman

El acuerdo paritario sellado entre el Palacio 6 de Julio y el Suoem la semana pasada no dejó a todos los municipales contentos. Buena parte de ellos lo aceptaron a regañadientes y, más aún, hubo un significativo número de reparticiones que lejos de conformarse con lo pactado se sintieron “entregadas” por la conducción: como no podría ser de otra manera, hablamos de las Áreas Operativas.
El rechazo a la propuesta se concentró, principalmente, en las oficinas emplazadas en barrio Observatorio, que integran el brazo más combativo del Suoem, que imprimieron mayor ferocidad –cuando no salvajismo- a la protesta, y entre las cuales se cuentan casi todas las “bajas” del gremio. Léase, los investigados, detenidos o hasta exonerados por episodios de violencia que van desde la habitual destrucción del erario público hasta los ataques a policías, comerciantes o niños en la vía pública.
Este enojo busco su cauce, y se plasmó en una asamblea llevada adelante en la repartición de Obras Viales el martes pasado, en la cual delegados y empleados recriminaron al mismísimo Rubén Daniele el haber cerrado un acuerdo que quedó lejos de lo prometido cuando el histórico líder de la lista Verde, ante las mismas Áreas Operativas, calificó de “peleles” al intendente y sus funcionarios y aseguró que el gremio recuperaría todo lo perdido desde el inicio del conflicto, a principios de mayo.
Ahora bien, aunque el acuerdo no fue malo, y consiguió una recomposición de casi el 24 por ciento por los primeros diez meses del año sumados al “blanqueo” de ítems y una “compensación económica” por la reducción de jornada, lo que más preocupa a las Áreas Operativas son las detenciones de “compañeros” que son investigados, entre otros hechos de violencia, por la golpiza que varios de ellos dieron a un verdulero de barrio Observatorio que osó reclamarles le dejaran trabajar, al cabo de días y días de movilizaciones y cortes de calzada.
El brazo más belicoso del gremio siente que, a pesar de ser el principal portaestandarte del Suoem cuando la conducción necesita movilizar a las bases, cuando se llega a un acuerdo ésta acepta como costos colaterales que quienes integran su guardia pretoriana caigan en desgracia. Y es justamente esa herida la que Daniele fue a atender el martes.
El experimentado dirigente gremial no lo tuvo fácil, pero logró apaciguar los ánimos en una asamblea calificada por algunos de sus asistentes como “muy tensa”, que duró casi cuatro horas, en la cual parte de las bases manifestó haber perdido su confianza en la actual conducción -que Daniele, formalmente, no integra- y hasta llegó a acusarla de haber “entregado” a los “compañeros”.
Por toda respuesta Daniele repitió cuantas veces resultó necesario que los municipales detenidos o investigados por los desbordes en las protestas no serán despedidos, y que el sindicato apelará a cuantas artimañas sean necesarias para impedirlo. En pocas palabras, prometió impunidad.
La pregunta que quedó sobrevolando la escena fue si esta impunidad -entendida como la garantía de que los empleados aludidos por las investigaciones del fiscal Raúl Garzón no serán cesanteados por el Palacio 6 de Julio- es otra promesa declamada con liviandad por el gremialista o si, por el contrario, integra algún capitulo no escrito del acuerdo de paz con el municipio.
Ya a tono con una audiencia difícil que empezó a acomodarse, Daniele volvió a prometer que el gremio recuperaría todo lo perdido, y que la tregua de hoy es sólo un paso previo necesario para una victoria no tan distante en el tiempo.
En el medio quedan las versiones de que el sindicalista estaría próximo a quedar rehabilitado por la Justicia para volver a ser considerado un empleado activo, aun habiendo sobrepasado por largo la edad jubilatoria, requisito indispensable para poder candidatearse a un nuevo mandato al frente del Suoem, que irá a elecciones en los primeros meses del 2021.
La promesa de recuperar todo lo perdido por una conducción que, en los papeles, no integró, sería la mejor campaña electoral posible para el incombustible Rubén Daniele, a quien 33 años al frente del Suoem parecen no haberle bastando.