Sumandos UCR piden comisión para reemplazar a Mestre

Socios de la Liga Sumar quieren que la Mesa del Congreso (De Loredo) convoque a los referentes de los núcleos para asumir la conducción del partido el 20 de diciembre

Por Alejandro Moreno

La Mesa Ejecutiva del Congreso que preside Rodrigo de Loredo discutirá hoy el pedido de ex mestristas y angelocistas -que adhieren a lo que ya habían planteado los nicolacistas- para que una comisión de referentes internos asuma la conducción de la Unión Cívica Radical a partir del 20 de diciembre.

“Requerimos a la Mesa Ejecutiva del Congreso, en función de la acefalía que operará a partir del 20 de diciembre, la conformación, mediante el consenso y una amplia convocatoria al diálogo, de una mesa de conducción colegiada donde tengan expresión todos los núcleos provinciales permanentes, que sustituya la representación del Comité Central de la Provincia, con el objetivo principal de asegurar el normal desenvolvimiento del proceso electoral en curso”, escribieron a Rodrigo de Loredo, los titulares de Consenso y Línea Córdoba, Javier Bee Sellares y Javier Fabre.

De Loredo, del grupo Marea Radical, Bee Sellares y Fabre son aliados en la Liga Sumar, que integraba también el negrismo (Morena) hasta el último plenario del Congreso partidario, cuando votó junto con el oficialismo mestrista.

La Liga Sumar niega validez a la convocatoria del Comité Central a elecciones internas para el 21 de marzo con un cierre de listas en febrero, en reemplazo del cronograma que había sido acordado por unanimidad en octubre y que llamaba a votar el 14 de marzo con presentación de candidatos en diciembre de este año.

El Comité convocó a elecciones basado en que el plenario del Congreso votó por ello por mayoría, mientras que para los dirigentes de Sumar eso es inválido porque no se reunieron los dos tercios de los votos. La cuestión está en el despacho del juez federal Ricardo Bustos Fierro.

Para los sumandos, como no hubo mayoría agravada para cambiar el acuerdo original, la UCR quedó sin calendario; por lo que seguiría vigente la convocatoria para votar el 6 de diciembre, que ya es materialmente imposible de realizar, y la asunción de las nuevas autoridades para el 20 de ese mes. Así, entienden que el 20 de diciembre vencen los mandatos actuales y la UCR quedará en acefalía.

En el último plenario del Congreso, la nicolacista Fuerza Renovadora propuso la formación de una comisión de notables, y a esa idea adscriben ahora ex mestristas y angelocistas.

Además de la comisión, en la carta le pidieron al presidente de la Mesa Ejecutiva que la comisión “tome posesión pacífica” de la Casa Radical a partir del 20 de diciembre. Y por si las cosas se complican, advierten que “agotada en esta instancia la vía partidaria, hacemos reserva de iniciar las acciones de índole judicial, penal, civil, electoral (usurpación de títulos y calidades de quien no tiene facultades ni competencia para resolver) que correspondan”.

“Estamos convencidos que debemos construir una nueva relación entre los radicales, que entienda que la conducción del partido no otorga privilegios sino que enmarca responsabilidades”, señalaron Bee Sellares y Fabre.

En referencia a la resolución firmada por el vicepresidente, el mestrista Gustavo Gobbi, y con la cual el Comité convocó a elecciones internas, denunciaron que “un miembro del Congreso arrogándose competencias y facultades de las que carece ha instado una resolución interpretando de manera errónea e ilegal, lo resuelto por el Congreso con fecha 7 de noviembre. El Comité Central de la Provincia con fecha 9 de noviembre adhirió a este criterio lesivo de la Carta Orgánica Partidaria dictando una resolución con igual sentido”.

Para los sumandos, “aprobar, sin las mayorías agravadas que establece nuestra Carta Orgánica Partidaria, y la pacífica interpretación que hace la doctrina y jurisprudencia de derecho político y electoral, de la ‘prorrogas de mandatos’, configura no solo un precedente institucional ilegal e ilegítimo, sino la profundización de la idea de la conducción gerencial, personalista y autoritaria”.

“Representaría asestar un nuevo golpe a nuestra frágil democracia interna, y por lo tanto, a las contribuciones que a la cultura política pudiese hacer el partido como institución, que por definición encuentra en dicha institucionalidad un rasgo esencial de nuestra identidad”, completaron.