García Díaz critica internismos en PRO y pide extrapartidarios

El ex titular de Primero La Gente promueve una mayor apertura del partido. Apoya a Gustavo Santos como candidato a gobernador y a Pedro Dellarossa como presidente del PRO Córdoba.

Por Yanina Soria

De la mano de la presidenta del PRO nacional, Patricia Bullrich, Sebastián García Díaz se sumó hace unos meses a la sucursal cordobesa del partido amarillo. Afiliado desde junio, hoy trabaja desde una nueva (y, por ahora, modesta) corriente interna: el PRO Gente.

Allí confluye parte de la dirigencia y militancia que lo acompañó en el espacio que fundó años atrás (Primero La Gente) con el que llegó, incluso, a ser funcionario del primer gobierno de Juan Schiaretti.

En su regreso a la arena política después de siete años, dice estar renovado y “más maduro” pero conservando el mismo perfil “y valores de siempre”: católico, defensor “pro vida” y liberal en temas económicos. Además, apunta que en sus años de trabajo en el sector privado fortaleció vínculo con el sector empresarial al que espera acercar a las filas amarillas.

Con una mirada bastante crítica sobre cómo se estructura el PRO hoy en Córdoba, García Díaz consideró que “el macrismo debería ser mucho más importante de lo que en realidad es” en la provincia. Además, sin rodeos, apuntó contra los internismos entre la dirigencia local que hoy consumen gran parte de la dinámica partidaria en el marco del proceso de renovación de autoridades, por ahora, postergado para el año que viene.

Creo que el PRO es una casa por construirse en Córdoba, no era un partido. Recién ahora está teniendo una estructura con una base ideológica, con una juventud que se está armando. Pero hay que ampliar las fronteras, eso me pidió Patricia cuando me convocó”, dijo en diálogo con Alfil.

El ex Primero La Gente agita la idea de salir a buscar extrapartidarios, una premisa que, en verdad, ya no todos comparten en Córdoba. Muestra de ello fue el alboroto interno que generó la foto de la ex ministra nacional con la cantante Cocky Ramírez durante su última visita a Córdoba.

El ex funcionario que supo hablar de la “favelización” de Córdoba, considera que el macrismo cordobés debe postergar la discusión interna para avanzar en la articulación de todos sus sectores y hacer política en la provincia donde, dice, el peronismo comienza a agotarse.

En ese sentido, propone para el próximo 10 de diciembre enviar una señal de unidad y cohesión política que fortalezca el rol de oposición, con una foto que encuentre a los principales dirigentes de los espacios que integran Juntos por el Cambio Córdoba, todos juntos. Según dijo, la idea es hacer un balance y reunir a dirigentes como Mario Negri, Luis Juez, Ramón Mestre, Rodrigo De Loredo, Gregorio Hernández Maqueda con otros del PRO.

Claro que en la amplia paleta de nombres que componen el macrismo cordobés, García Díaz hoy del lado de la cancha en donde se paran los diputados, Soher El Sukaria y Héctor Baldassi, y los intendentes Eduardo Romero (Villa Allende) y Pedro Dellarossa (Marcos Juárez), también tienen sus preferencias hacia algunos dirigentes.

Por caso, dijo que ve en la figura del ya anotado Gustavo Santos, un candidato potable para arrebatarle la provincia al peronismo y capaz de seducir a distintos sectores; mientras que apoya a Dellarossa para conducir el partido provincial.