Larreta pidió fin de la interna y apurar armado en Córdoba

El jefe de gobierno porteño sugirió a las autoridades locales del PRO que logren una lista que incluya a todos para dirigir los esfuerzos al trabajo territorial y la ampliación partidaria. Vecinalistas, se buscan.

Por Yanina Passero
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larretaEl macrismo cordobés cerrará la semana con la visita del  veedor electoral del PRO nacional, Claudio Romero. La agenda es concreta: mantendrá reuniones con las líneas internas que se disputan la conducción provincial del partido. El apodado “Willian Boo” por los pícaros del espacio amarillo, se encargará personalmente de supervisar que el proceso electoral se ajuste a derecho. 

La incursión de este viernes del hombre identificado políticamente con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta (pero que también goza de la confianza de la macrista paladar negro Patricia Bullrich), se explica en la necesidad de minimizar cualquier papelón si se presenta inevitable la interna entre el monzo-larretismo y el macrismo puro que divide al PRO Córdoba. El árbitro ratificará en cada una de sus reuniones el mensaje de los capos: tanto Macri como Larreta no quieren un “trofeo” de la dirigencia local. Alientan la elección de autoridades sin sangre y con buenos modales. 

En ese plan, Romero celebrará encuentros con las líneas internas por separado, se presentará en el Juzgado Electoral y dialogará con los miembros de la Junta del espacio. De todas maneras, de los discursos irreconciliables de hace unos meses, aumenta el número de optimistas cuando son consultados sobre un arreglo entre el grupo que integra a Darío Capitani, Javier Pretto, Gabriel Frizza, Oscar Agost Carreño y Agustín de la Reta; y el que lidera la diputada Soher el Sukaria y se completa con el diputado Héctor Baldassi y los intendentes Eduardo Romero (Villa Allende) y Pedro Dellarossa (Marcos Juárez). Allí también se enlista el exlíder de Primero la Gente, Sebastián García Díaz, quien propuso abrir los esquemas de negociación con dirigentes que eleven el prestigio del espacio. 

En resumidas cuentas, la “intervención” cuidada de Romero pretenderá reforzar lo que el propio Larreta compartió a los miembros del PRO local en dos encuentros por Zoom que lideró esta semana. El del miércoles por la tarde fue el más revelador porque lo realizó con la dirigencia que cree firmemente que él debe liderar la batalla por el Ejecutivo nacional en 2023.  

Sin decir explícitamente que será candidato, Larreta animó a sus alfiles a zanjar la interna, armar una lista que incluya a todos los sectores y apurar las acciones de armado en la provincia. “Salgan a buscar lo que falta para ser gobierno en el 2023”, azuzó a sus alfiles uno de los hombres que está pesando fuerte en los sondeos de opinión cordobeses. 

La reunión duró 50 minutos, se analizó el mapa político nacional y local. Cerró con la sugerencia del perfil de búsqueda de los dirigentes a incorporar. “Hay que hay que ampliar hacia el centro”, fue la recomendación. 

En concreto, la búsqueda de peronistas desencantados con Hacemos por Córdoba serán los próximos invitados a sumarse, pero el vecinalismo hoy ofrece un atractivo especial por su crecimiento. El triunfo de Gustavo Reitano de la Unión Vecinal Federal en Morrison el pasado domingo frente a la potente estructura del gobernador Juan Schiaretti es un ejemplo más del crecimiento de esta opción política. Pero el fenómeno no es nuevo: sólo basta con recordar el crecimiento de Aurelio García Elorrio de Encuentro Vecinal en las últimas elecciones legislativas nacionales y la buena cosecha en las provinciales y municipales, donde anotó la banca de Juan Pablo Quinteros. 

Cierto es que el vecinalismo de Elorrio ha enviado mensajes contundentes al PRO, en dirección contraria a la esperada por los amarillos. Cabe recordar que el dirigente fue muy crítico con Bullrich durante su visita a Córdoba de dos semana atrás por el presunto buen vínculo con Schiaretti y su relación con la Justicia provincial.