Fuerte retraso: en cuarentena, el 60% tuvo problemas para pagar las facturas de servicios*

Una encuesta del Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba revela las graves dificultades financieras en los hogares: seis de cada 10 no pudieron pagar por la crisis.

Las tarifas de los servicios públicos están congelados prácticamente desde la asunción de Alberto Fernández (en algunos casos, como el gas natural, desde mediados del año pasado, aún con Mauricio Macri en el poder). Sin embargo, la caída del salario real, el desempleo y la profundidad de la crisis pandémica ha generado un fuerte retraso en el pago de las facturas.

Así lo revela un estudio realizado por el Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba al que tuvo acceso este medio.

De acuerdo con la investigación, seis de cada 10 usuarios se han atrasado en el pago de los servicios básicos durante los meses de cuarentena.

El caso más extremo se dio en la energía eléctrica, donde de acuerdo con el relevamiento, el 52 por ciento de los usuarios no abonó o pospuso el pago.

En el gas natural, esa mora alcanzó al 36 por ciento de los clientes consultados.

Hay que tener en cuenta que el Gobierno nacional dispuso al inicio de la cuarentena (y luego lo extendió hasta fin de año) la prohibición a los prestadores de servicios de energía eléctrica, gas, agua, telefonía fija o móvil, internet y TV por cable de la suspensión de los servicios por mora o falta de pago.

En paralelo, rige el congelamiento de las tarifas hasta finales de diciembre próximo. En el caso de Epec, en Córdoba, no adhirió a la última extensión, pero igualmente no aplica subas desde enero de 2020.

Causas

La encuesta del Defensor del Pueblo cordobés, realizada con base en la información recabada entre 622 usuarios de servicios en la ciudad de Córdoba y en el interior provincial, revela también la causa de la falta de pago.

El 92 por ciento de aquellos que no pagaron o cayeron en algún grado de morosidad dijo que la causa es la imposibilidad de cubrir el total de gastos del grupo familiar.

Para la mitad de los usuarios, la suma del gasto total en energía eléctrica, gas natural, agua potable e internet representa más del 30 por ciento del ingreso familiar, de acuerdo con lo que respondieron a la consulta del organismo.

Por otra parte, el 45 por ciento de los usuarios dijo que espera aumentos por arriba del 30 por ciento en los servicios básicos el año que viene, es decir, por encima de la pauta inflacionaria del Presupuesto 2021 que presentó el ministro de Economía nacional Martín Guzmán.

Para tratar de ordenar la situación, Epec, por ejemplo, lanzó distintos planes de pagos para sectores residenciales, comerciales e industriales que hayan tenido problemas para abonar el servicio de energía.

Suministro

El relevamiento, que incluyó preguntas sobre lectura, facturación y suministro de los servicios, dejó varios temas interesantes para analizar.

Según Franco Jular, economista del Defensor del Pueblo provincial, “en dos de los servicios que han sido clave en esta cuarentena, como son la energía eléctrica e internet, los usuarios manifestaron altos niveles de inconvenientes de suministro”.

De acuerdo con la encuesta, el 62 por ciento de los usuarios de energía y el 49 por ciento de los de distintos servicios de internet declararon problemas en ese sentido.

En el caso del agua y el gas natural, las dificultades caen al 21 y el 5 por ciento, respectivamente. Un 20 por ciento de los consultados dijo que no tuvo problemas con ninguna de las prestaciones.

Por otra parte, cuando se consultó respecto de los artefactos que los cordobeses utilizaron para calefaccionarse en los meses fríos del aislamiento, “un cuarto dijo que usó aparatos absolutamente ineficientes para esta función”, dijo Jular.

En este sentido, el 32 por ciento mencionó las estufas eléctricas, un 26 por ciento habló de splits frío/calor y el 25 por ciento dijo que calefaccionó con caloventores.

Este fenómeno no hizo otra cosa que disparar los consumos domiciliarios y, en consecuencia, engrosar la tarifa eléctrica que luego no se pudo pagar.

“También se destacó que el 15 por ciento aún utiliza leña para calefaccionar”, apuntó el economista responsable del trabajo.

La aceleración de la inflación -en octubre fue de 3,8% mensual y no será menor a 3% en lo que resta del año- no parece que será acompañada por una mejora de los salarios. Esto se debe a que los asalariados registrados están teniendo una fuerte heterogeneidad en sus negociaciones paritarias: según el ministerio de Trabajo, casi 3,5 millones de trabajadores están sufriendo un proceso paritario anómalo. Se acuerdan sumas fijas -progresivas, pero sobre ajustes similares a inicio de año, deteriorando más el poder de compra de los ingresos medios y altos-, o se cierran acuerdos anuales -que pueden ser muy prolongados para un contexto de elevada y cambiante inflación- o directamente no cerraron, a septiembre, ninguna negociación. Estas dificultades serían aún mayores en trabajadores informales e independientes pues poseen menos herramientas para proteger el poder adquisitivo de sus remuneraciones que los trabajadores sindicalizados.