Esperan llegar a las urnas con 50 casos diarios

El esfuerzo de las autoridades sanitarias, acompañado del mejorado comportamiento social, permitió llevar los contagios a los niveles más bajos desde agosto. El municipio apunta a la “máxima tranquilidad” para la fecha electoral.

Por Gabriel Marclé

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Lucas Stefanini, coordinador del equipo Covid en Rio Cuarto.

Hasta hace dos meses, proyectar un panorama similar al que se tiene a nueve días de las urnas resultaba inimaginable. Río Cuarto se encontraba saliendo de esa Fase 1 a la que debió volver tras haber registrado casi 5 mil casos en un mes. El vertiginoso ritmo en el que multiplicaban los contagios creó una especie de desmadre apocalíptico que desde el Gobierno municipal trataban de suprimir, apuntando a promover calma y conciencia social.

Pensando en el 29 de noviembre como fecha definitiva de los comicios, las autoridades aceleraron el trabajo de contención y los resultados fueron apareciendo. Con el escenario actual, el Ejecutivo se acerca al estado de bajo riesgo que persigue para recomponer el humor social del electorado de cara a la jornada definitoria. Los objetivos, que antes presentan varias capas de complicaciones, hoy se convierten en propósitos realistas debido a los parámetros positivos que entrega el trámite del virus en las últimas semanas.

“Creo que se han superado las expectativas. En septiembre era inimaginable tener el número de casos por día que se registran por estos días”, comentó uno de los funcionarios más cercanos a la estrategia sanitaria del municipio. Entre las voces que se escuchaban en los días más difíciles, incluso después de la Fase 1, muchos planteaban que las elecciones se debían postergar nuevamente. A tan poco del objetivo, la realidad les responde con buena cara.

“Se habían trazado objetivos que solo se alcanzarían con mucho trabajo y buen comportamiento social, cosa que parecía difícil de lograr en aquel momento. Pero finalmente se consiguió”, agregó el integrante del oficialismo. Con los datos actuales, parecen haberse despejado las dudas sobre la recomposición del estado sanitario después del brote.

Más allá de algunas muestras de desobediencia y falta de empatía, el comportamiento social se muestra alineado con las expectativas de mejoría. De seguir así, los funcionarios creen que el domingo de elecciones se desarrollará “en un marco de máxima tranquilidad”.

“Contamos con protocolos claros que nos permiten decir que la elección podrá ocurrir de forma segura”, indicó Lucas Stefanini, coordinador del equipo Covid que comparten el COE y la Municipalidad. El infectólogo estrella del Ejecutivo fue uno de los que mejor manejaron el ritmo de la pandemia, sosteniendo un discurso equilibrado entre el optimismo y la mesura. Asimismo, trazó uno de los pronósticos más favorables sobre la llegada de las urnas en contexto de pandemia.

Pero los que hablan no son las personas, sino los números. Cada dato sobre la actualidad de los contagios se presenta como prueba contundente del escenario de recuperación que alientan desde la Municipalidad. El más llamativo de ellos -además de la cada vez más lejana tasa de duplicación- corresponde al promedio de casos por día, el cual llegó a 63 según la Municipalidad. Sin embargo, la misma medida para la última semana marca una media de 53 casos, número que se acerca al objetivo de 50 que esperan para la fecha electoral.

Pese a que algunas estimaciones hablaban del rebrote que podía iniciarse después de los festejos por el día de la madre, las cifras no experimentan un pico superior a los 100 casos desde el 31 de octubre y hasta se llegó a registrar un piso de 25 casos el 10 de noviembre. “Tenemos que destacar que, a diferencia de otros meses, el comportamiento de los vecinos ha sido muy bueno y acompañó esta mejoría que estamos experimentando”, destacó un integrante del equipo de prevención coordinado entre el COE y la Municipalidad.

Otro de los datos que aportan al optimismo de los pendientes a la fecha de comicios tiene que ver con la cantidad de casos activos. Hasta la jornada de ayer se contabilizaban 183 pacientes con el virus activo, aunque la cantidad de aislados alcanza casi los 3000. Hasta el registro del miércoles 18 de noviembre, el total de recuperados llegó a 8948.

Respecto a la atención en el Hospital y sanatorios privados, las autoridades aseguran que el amesetamiento de los casos logró quitar tensión a la disponibilidad de las camas críticas. Los datos oficiales indican que al menos 60 pacientes permanecen internados mientras transitan la enfermedad y la ocupación bajó al 30%. Además, el número de decesos también afronta una marcada disminución en comparación con la situación de septiembre y octubre, cuando se registraba un promedio de 2 o 3 muertes por día.

Más allá de los números positivos, también destaca una cifra que se confirmará en el corto plazo: se trata de la barrera de los 10 mil casos, la cual podría ser superada a mediados de diciembre. Sin embargo, las autoridades afrontan esta circunstancia superponiendo los pronósticos piadosos por sobre la contundencia del inminente número. “Pensamos que los 10 mil llagaban en octubre”, confesaban desde el Palacio de Mojica.

Más que una sensación, la superación del brote parece ir convirtiéndose en una realidad. A las cifras favorables en Río Cuarto también se suma la eventual llegada de la vacuna, lo que también se ha complementado con un cambio de humor social a partir de la apertura gradual de actividades y reuniones sociales.

Pero el objetivo sigue estando en el 29-11, mientras la participación estimada se acerca a ese 65% al que aspiran los principales competidores de la carrera por la Municipalidad. Se nota en las calles y plazas de la ciudad, la actitud parece haber mutado hacia la convivencia que tanto pregona el intendente Juan Manuel Llamosas y eso es algo que, sin dudas, también repercutirá en las urnas.

¿Stefanini al Ejecutivo?

 

En su última edición, Alfil se refirió a los cambios de gabinete que planifica el intendente Llamosas de conseguir la reelección. Una fuente cercana a la Municipalidad reaccionaba al artículo aportando un dato importante para la danza de nombres alrededor del Ejecutivo 2021. El protagonista de esa información era Lucas Stefanini, el coordinador del equipo Covid que de a poco fue ganando protagonismo en el equipo sanitario oficial.

“Que no te sorprenda si le dan un cargo en el próximo término. Mira lo que ocurre hoy, todavía no es funcionario y ya se sienta en la mesa directiva. Hasta formó parte de la conferencia de campaña en la que se presentaron las propuestas sanitarias”, sugirió la misma fuente.

Se rumorea que su nombre habría ingresado a las mediciones realizadas por los consultores que asesoran al proyecto peronista, con guarismos que estarían marcado una imagen positiva en alza, comparándolo con otros representantes del gabinete municipal. En esa misma medición ingresó el secretario de Salud actual, Marcelo Ferrario, cuya puntuación no habría dejado buenas sensaciones en el marco del futuro plan de gestión.

De acuerdo a la comparación, algunos indican que Stefanini aportó una frescura diferente al equipo que atacó la crisis de Covid, en tiempos donde se hablaba de “falta de liderazgo”. Lo contrario ocurrió con Ferrario, quien supo ser foco de críticas durante el peor momento del brote. Si el intendente se guiara por lo que dicen las encuestas, la cartera sanitaria sufriría cambios drásticos. Aunque esto no ocurra, parece que el infectólogo estrella del oficialismo tiene asegurado un lugar en la próxima gestión.