Juez politizó la detención de su sobrino con éxtasis

El diputado cambió su estrategia mediática y acusó que la detención fue “una cama” porque él iba a cuestionar a la nueva jefa de Policía

Por Alejandro Moreno

La noticia de que Lucas Juez, un sobrino del diputado nacional del PRO, había sido detenido con 40 pastillas de éxtasis, no fue utilizada políticamente ni siquiera por los adversarios del jefe del Frente Cívico. Desde el lunes se mantuvo el tema en las esferas familiar y, por sus consecuencias, judicial. Pero Luis Juez dio un golpe de timón.

Juez eligió Radio Bar, de Alta Gracia, para romper el silencio. Se lamentó por la situación de su sobrino y de su familia, y reconoció que Lucas cometió un delito por el que deberá responder ante la Justicia, pero sorpresivamente consideró que todo fue “una cama”.

«Justo en la semana que yo tenía muchas cosas para decir de la Policía, de la nueva jefa y de la inutilidad del poder político», remarcó.

En la misma dirección de sugerir que todo fue “una maniobra”, y a pesar de que admite que el hecho ocurrió, disparó contra enemigos que no precisó del todo si están en el gobierno, en la Policía, o en ambas oficinas. “Les digo a los pícaros, aquellos inmundos que se creen que me pueden silenciar aprovechando el desliz de una criatura que amo con locura: se equivocan, lo único que han logrado es cargarme el tanque de nafta. Voy a resolver el problema de Lucas y después me van a tener que aguantar. Me han demorado un par de días nada más”, advirtió.

Para Juez, la detención de su sobrino con las pastillas de éxtasis es “una canallada”. “Yo tengo el cuero duro, pero soy yo el que hace política, soy yo el que enfrenta el poder, soy yo el que denuncia la corrupción, soy yo el que se enfrenta al gobierno provincial y al gobierno nacional”, dijo.

“Mi sobrino tiene portación de apellido. Lo menos que me preocupa es la situación política”, agregó, como si se tratara de una persecución de quien fue sorprendido como 40 pastillas de éxtasis en su auto.

“Es propio de una cobardía y de una conducta miserable tratar de asociar al pibe tratando de pegarme a mí”, continuó.

Juez contó que le preocupa la recuperación de su sobrino, quien “va a tener que explicar su inconducta en la Justicia como un ciudadano común”.

“El tema político tiene que ver con la miseria, la bajeza de un montón de impresentables que tiene esta provincia, y que cree que de esta manera nos puede ensuciar, enlodar”, señaló el jefe del Frente Cívico, que fue candidato a intendente en las elecciones del 2019 y que ya anticipó que irá nuevamente por la Gobernación en 2023.

Juez explicó que Lucas llevaba las pastillas porque “tenía una fiesta con amigos y es el tipo más comedido que hay”.

Claramente, Lucas ha sido objeto de una maniobra. Lo detiene la Policía Caminera. ¿Ustedes creen que la Policía Caminera puede hacer un procedimiento de drogas? Le tendieron una cama. Lo estaba esperando la Caminera 100 metros antes de que llegara a Alta Gracia, haciéndole señas que se tirara. Carnet de conductor, se lo da, sí pero lo que estamos buscando es drogas y armas. Tuvieron que esperar cinco horas a que llegara la Policía Antinarcóticos», relató.

«Me canso de decirles a mis hijos, a mis amigos, a los que me conocen: si ustedes van a estar conmigo tienen que saber que me van a querer silenciar de cualquier manera, y como no lo van a poder hacer conmigo, lo van a intentar hacer con alguien que está al lado mío. Pero no voy a hacer un argumento de defensa, porque no voy a buscar ninguna excusa. Porque el hecho existió. Pero claramente le tendieron una cama para que pasara esto. La Policía sabía qué estaba buscando. La Caminera supuestamente te detiene por alguna infracción de tránsito, porque no prendiste la luz en alguna ruta nacional. No por un procedimiento de drogas», afirmó.

Luego, Juez puntualizó que es un caso de “tenencia simple”, y desmintió la información periodística que indicaba que el allanamiento en el departamento de su sobrino había arrojado resultados “positivos” por la incautación de determinados elementos.

“Son todas mentiras. Le pueden preguntar al chico que vive en el departamento. Ningún positivo. Se secuestraron las pertenencias de Lucas. No se encontró ningún elemento, porque no hace de esto una habitualidad. El y un puñado de amigos consumen, pero no como un negocio», aclaró.

Y para cerrar la entrevista, volvió a avisar: “Prepárense, lo único que han hecho es cargarme el tanque, se han metido con mi familia”.