De vigilias y apuestas poéticas

La agenda se corre al fondo porque un pequeño libro de poesía cobra mucho volumen y todo tiene su peso bajo la luz de este martes.

Por Gabriel Abalos
gabrielabalos@gmx.com

De atrás para adelante

Pablo Seguí y su nuevo título de poesía: «Lizard», editado por Barnacle

Lizard, el nuevo libro del poeta Pablo Seguí, aun siendo tan casi epigramático y con unas cuarenta páginas de versos, se puede decir que se lee con la densidad de una novela en la que cada capítulo (cada poema) determina su tema, y deja al capítulo siguiente inaugurar otro. Aunque el siguiente es en realidad el anterior, porque empecé el libro al revés, desde el final. A la vez, hay un matiz que unifica el ciclo creativo que supone un libro. Pero es tanto lo que dice que sus sentencias breves se sienten como si peroraran. Hay muchas sensaciones, hay mucho mirar, mucho oír, hay incluso la vigilia del poeta cuidando la cuadra del barrio mal iluminado, y los ladridos naturalizados de los perros. Mucho percibir las huellas del azar y las de la incertidumbre. Se puede encontrar allí también la sugestión de que la raíz del pánico es que nunca pasa nada de nada, por mucho que alguien espere, mientras disfruta de la amenaza. Hay experimentaciones con el paso del tiempo -con una fuga de tiempo-, la pérdida, con la esperanza de que se compense en iluminación, al menos en meditación. También la repetición de lo residual, aquello que rodea la acción de robar un poema al silencio, cada noche.
Asimismo, se encuentran poemas del adiós: para alimentar ese ciclo hay que, por fuerza, despedirse. Y también se precisa tener a quien dedicar el poema, aunque no lo merezca.
Aparece un límite de la poesía: el del hombre que busca algo en la basura, cuya acción asusta al poeta, quien, azorado, deserta sinceramente desde el título. Es que ese cáliz es de otro género, de él se vuelve sin poesía. Y en esas metamorfosis aparecen otras limitaciones: las de quien sufre su falta de dominio sobre las situaciones; como cualquiera, en suma, ni siquiera sobre el fin del mundo, podemos agregar sonrientes. Están los poemas que son mensajes a sí mismo (aunque haciéndose a un lado) gestos de enviarse aliento, desearse el bien, revelarse cosas. Todo, por supuesto, a ciegas, a manos del azar. El poeta que es uno con el papel… que le tocó.
Hay dosis inevitables de
ars poética, algo del viejo vicio burgués aun en un poeta despojado.
Y hay piezas raras para el conjunto, que a su vez forman un conjunto propio: los poemas sobre la casa familiar y sobre la madre que el poeta ha sabido endosar magistralmente a los lectores, universales de tan personales y con una carnadura autobiográfica que emociona. Hay otro poema unívoco, titulado Los cuerpos de la física, revelador e irreprochable. Está Lizard, que recibe al lector en la tapa y como poema uno que es. Y otro, Acidia Pharmakón, donde el metro duplicado resalta el ritmo del libro todo, sus heptasílabos en ropas de entrecasa.
Y quedan por mencionar esos versos que forman un pequeño conjunto “de amor”, en los que otras inspiraciones que la soledad se trazan en el papel, poemas del cotidiano de esos que tan bien podrían introducir una tragedia, y que se siente que guardarán allí la serena resonancia que ha puesto en ellos Pablo Seguí, de aquí a muchos años por venir. A Lizard lo editó Barnacle, de Buenos Aires, este año, sumando un nuevo título a su colección integrada por obras del poeta de San Vicente.

Músicas e identidades

La Agencia Córdoba Cultura invita a compartir una visita al músico Héctor Tortosa, en busca de conocer más sobre sus proyectos y actividades en desarrollo. Será la oportunidad para oírlo tocar algunas de sus composiciones. Como se sabe, el músico es profesor de guitarra en La Colmena y su territorio de actividad se centra en el género folklórico, en el que desarrolló una especialidad tanto en su rol de docente (dirige el Curso de Especialización La guitarra en el folklore argentino, en La Colmena), sino también en tanto compositor e intérprete. En estos rubros, Héctor ha compuesto la ópera popular de cámara Mandió, un regalo de Tupá (2008), la cantata folklórica para solistas, conjunto de instrumentos y coro Huayrapuka, la madre del viento (2011), y el espectáculo poético musical Mainumby. Esas obras ya tuvieron en su ocasión estreno, y el músico ganó últimamente la Beca a la Creación Fondo Nacional de las Artes (2019) con su ópera de raíz folclórica Patagonia y su héroe Elal, que se estrenará en la temporada 2021 en el Teatro del Libertador. El encuentro con Héctor Tortosa será a partir de las 21 en las cuentas de YouTube y Facebook de la Agencia Córdoba Cultura

Previo a ese programa, se podrá asistir, a las 17 y a través de las mismas plataformas mencionadas, a un acercamiento al fotógrafo Cairo, un artista trans no binario cuyo proyecto se titula Autorretrato como resistencia. En el encuentro Bajo el lente de Cairo, se podrán apreciar las obras en las que el artista se ofrece como modelo en busca de flexibilizar la normatividad y ganar apertura hacia el reconocimiento de las identidades trans. La autorrepresentación adquiere así gesto político y contribuye a construir identidades diversas.

Feria de la música online

La feria de la Música 2020 se está desarrollando en edición online, comenzó este lunes y se extiende hasta el domingo 8-11. Su programación reúne encuentros con importantes músicos argentinos, y cuenta con una serie de actividades como Jornadas profesionales de las que todxs podrán participar gratuitamente a través de la landing del evento, Mentorias en las que expertos del sector analizarán y potenciarán el desarrollo de los distintos proyectos seleccionados por un jurado, y conferencias que abordarán tópicos del sector. Para registrarse hay que entrar en: www.laferiadelamusica.com