Un guiño desde los ochenta

“Whatever You Want”, la primera canción nueva que la legendaria banda Crowded House da a conocer después de una década de silencio, cuenta con la colaboración del astro independiente Mac Demarco, pero no como intérprete sino como protagonista del videoclip.

Por J.C. Maraddón
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Nacida en la segunda mitad de los años setenta al amparo de los cuestionamientos que el punk disparó contra el pacto entre el rock y la industria discográfica, la escena independiente del rock estadounidense ha sido una usina permanente de bandas y solistas que tienen un sonido característico, muy difícil de definir pero muy fácil de identificar. Si bien resultaron influyentes y prestigiosos por su ética y su abordaje musical, la mayoría de estos nombres no ha trascendido más allá del gueto de los melómanos y su escucha ha constituido una contraseña entre la gente que acostumbra a degustar esos manjares.

Durante todas las décadas transcurridas desde entonces, esa corriente sonora no ha dejado nunca de fluir y, muy de vez en cuando, ha expulsado hacia la consideración masiva algunas figuras que sirvieron como excepción a la regla. Porque  un fundamentalista de la independencia creativa que se precie de tal nunca resignaría un milímetro de su libertad para ganar mayor cantidad de adeptos. La premisa, en todo caso, es que si suman seguidores, no lo hacen a través de un gesto demagógico de acercamiento, sino porque el paladar de quienes empiezan a escucharlos detecta allí algo que es imposible encontrar en ninguna otra parte.

Así, aunque parezca mentira, por estos días sigue cotizando alto la pertenencia a esa delicada vertiente que se resiste a agotarse y que, como un imán, termina magnetizando a algunas de las estrellas del firmamento musical, como ocurrió recientemente con Taylor Swift y como ya venía sucediendo con divas como Lana Del Rey. Hay un atractivo especial en la compleja simpleza de esas canciones que, como verdaderas joyas artísticas, seducen a través de sus sutiles armonías y se niegan a caer en los golpes bajos que suelen requerir las grandes ligas del negocio del entretenimiento.

Entre aquellos que adscribieron a este estilo en la década pesada, un nombre de peso es el del canadiense Mac DeMarco, que en sus cuatro álbumes de estudio publicados entre 2012 y 1019 desplegó un repertorio tan minimalista como irresistible. Mediante el truco de despojar de efectos los golpes de batería y de atenuar los bajos, consiguió rodear sus composiciones de un clima intimista que, sin derrapar en la balada, pone al desnudo la sensibilidad del oyente y lo invita a disfrutar de un momento agradable en el que las estridencias no tendrán lugar. Una especie de oasis entre tanta saturación de ritmos y máquinas.

Esta semana, Mac Demarco ha sido mencionado en los portales de música a la par del grupo Crowded House, que supo vivir su momento de gloria entre fines de los ochenta y comienzos de los noventa, con hits resonantes como “Don’t Dream It’s Over” o “Fall At Your Feet”. No llamó la atención el vínculo entre el canadiense y la banda del neozelandés Neil Finn, porque es muy sencillo trazar paralelos entre aquellos viejos temas de Crowded House que tanto sonaron en la radio, y este mucho más contemporáneo indie que se resiste a domesticarse.

Sin embargo, en la primera canción nueva que Crowded House da a conocer después de una década de silencio, “Whatever You Want”, no es la voz de Demarco la que se hace oír, sino que es su imagen la que se aprecia en el videoclip, como protagonista de una absurda historia sobre egos desmedidos que denotan inseguridades evidentes. Los hijos de Neil Finn, que ahora integran la banda de su padre, sugirieron la inclusión de este astro del circuito independiente, en lo que se puede entender como un guiño de un grupo que militó en la perfección pop hacia un artista que todavía busca la manera de seguir puliendo esa gema.