Cómo definió el oficialismo la sanción para De Ferrari

La suspensión por seis meses fue muy discutida dentro del bloque de Hacemos por Córdoba. Hubo intentos de acuerdo con la oposición.

Por Yanina Soria
[email protected]

sanciònPara la mayoría del arco opositor, la sanción de seis meses de suspensión sin goce de sueldo para la legisladora radical Patricia De Ferrari por aquel tuit que todos ya conocen, fue desproporcionada y exagerada. Además, hablaron de un “atropello” por parte del bloque de Hacemos por Córdoba en la sesión del miércoles.

Para otros, como los sectores vinculados a los Derechos Humanos, la medida fue insuficiente y “poco aleccionadora” para la mujer a la que acusan de hacer apología del terrorismo de estado.

En definitiva, lo resuelto no dejó conforme a unos ni a otros.  E incluso, generó discrepancias hasta dentro de la propia bancada oficialista, donde llevó un tiempo largo de discusión encontrar un punto intermedio entre la posición más dura que abonaba la expulsión directa, y aquellos que reclamaban algo más suave.

Ese debate interno también estuvo cruzado por el contexto que atraviesa al gobierno de Juan Schiaretti en cuánto a la crisis sanitaria, económica, y las acusaciones por gatillo fácil, ya que hubo legisladores que advirtieron que no era necesario abrir un nuevo frente a los que ya aquejan a la administración provincial.

Por eso, según pudo reconstruir Alfil, en la previa al inicio de la sesión se barajaron muchas alternativas en torno a cómo zanjar el caso De Ferrari; y en ese sentido, más allá del pleno y generalizado convencimiento sobre la gravedad de sus manifestaciones, es cierto que la dimensión social y mediática que tomó el episodio a nivel provincial y nacional, también tallaron en la resolución.

El oficialismo buscó proponerlea la oposición alguna alternativa que pueda recoger adhesiones de los otros espacios, en muchos de los cuales también habían repudiado enérgicamente los dichos de la parlamentaria enrolada en el espacio de Mario Negri. Entre lo conversado según trascendió, se propuso que la legisladora sacara licencia y que la discusión se dilatara llevándola a comisión, por ejemplo. Sin embargo, como nada de eso prosperó, entonces el bloque del gobernador decidió avanzar bajo la consideración política de qué ya no se podía dejar pasar el tema.

De allí que la suspensión que además incluye la imposibilidad de ser autoridad de Cámara y representar al poder legislativo fuera del edificio parlamentario, fue aprobada finalmente por los 51 legisladores de Hacemos por Córdoba en medio de una sesión que combinó parlamentarios en el recinto y otros conectados por Zoom.

La polémica quedó servida y durante las alocuciones de los otros seis bloques hubo lugar para todo tipo de reproches hacia la coalición gobernante. Mientras desde esas bancadas acusan al peronismo de haber roto “los puentes de diálogo”, desde el oficialismo reconocen que la situación puede haber alterado la armonía interna en la Legislatura, pero confían en que el tiempo calmará las aguas.

 

Rechazo

La Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba adhirió al comunicado realizado por la Comisión Provincial de la Memoria Córdoba y los Espacios de Memoria de la Provincia de Córdoba donde se hizo público el descontento “por la leve y poco aleccionadora sanción” aplicada a De Ferrari ante sus dichos “en clara apología al terrorismo de Estado”.

“Para que la legisladora hoy pueda ostentar la representación del pueblo en el recinto legislativo de Córdoba, fue menester que muchos compatriotas dejaran su vida en pos de la recuperación de la democracia.Esperábamos una lección ejemplar, un mensaje contundente y en sintonía con los miles de mensajes de repudio que fueron llegando de distintos sectores sociales de la provincia, y hasta del país, pero eso no sucedió, y en cambio se aplicó una sanción disciplinaria muy poco proporcional con el que a nuestro criterio es delito de apología del terrorismo de estado perpetrado por De Ferrari en uso de su cargo”, dice el comunicado.

Además, también repudiaron “argumentos de algunos legisladores compañeros de bancada que a su turno defendieron y excusaron los dichos de la misma como simples errores o lamentable equivocación, quitándole carnadura y desideologizando una afirmación política cargada de odio e intolerancia”.