La oposición legislativa busca armar un frente articulado

Todas las bancadas (con excepción de las Izquierdas) ensayan un gran espacio opositor para mejorar el control del poder de Hacemos por Córdoba.

Por Yanina Soria

El oficialismo provincial cuenta con 51 legisladores propios sobre un total de 70. Los 19 restantes se dividen en seis bloques (Juntos por el Cambio; UCR; Encuentro Vecinal; MST; FIT; Coalición Cívica ARI) de los cuales la primera minoría cuenta con nueve bancas.

Esta radiografía numérica que expone la concentración de representación parlamentaria en manos de Hacemos por Córdoba provoca, desde hace tiempo, inquietud política en una parte de la oposición que le busca la vuelta para no ser fagocitada.

De allí, que en plena pandemia y aprovechando las bondades de la virtualidad que permite concretar reuniones amplias en un mismo momento y desde diferentes lugares, todas las bancadas -excepto las dos de la Izquierda- decidieron reunirse una vez por semana y bosquejar una articulación del trabajo legislativo.

Es así que, desde hace dos meses aproximadamente, surgió la idea de ensayar un frente opositor coordinado que tiene por objetivo consolidar y ordenar el rol de los bloques no oficialistas en el parlamento cordobés y mejorar el control del poder del oficialismo.

Todos los martes a las 20, por Zoom, los presidentes de los bloques de Juntos por el Cambio (Orlando Arduh), de la UCR (Antonio Rins), de Encuentro Vecinal (Aurelio García Elorrio) y de la Coalición Cívica (Cecilia Irazuzta), sumados a las autoridades de Cámara como Alberto Ambrosio y Marcelo Cossar, más algunos otros legisladores, se juntan para intercambiar y discutir sobre los temas de la agenda legislativa de la semana. La idea es consolidar posiciones, encontrar puntos en común e, incluso, hasta impulsar proyectos conjuntos como ya ocurrió.

Sin embargo, algunos de sus miembros, se encargaron de aclarar frente a Alfil que ese espacio de discusión del arco opositor -todavía en etapa de elaboración-, no persigue ningún fin político electoral. Ni debe ser entendido como la antesala de un armado de cara al año electoral que se viene, dicen.

En verdad, de las fuerzas que participan, sólo Encuentro Vecinal no pertenece a Juntos por el Cambio pese a los esfuerzos de los ex Cambiemos por sumar a Elorrio y su estructura al espacio político que supo liderar el ex presidente Mauricio Macri.

Por eso, con esta nueva modalidad de diálogo político, algunos se entusiasman con la idea de lograr finalmente la incorporación de la fuerza política que en las elecciones del año pasado se consolidó como la cuarta en Córdoba. Al menos hasta ahora, Elorrio repitió cada vez que pudo, que se mantendrá dentro de su partido que, incluso, planea nacionalizar.

Segunda etapa

Este movimiento de la oposición persigue un objetivo mucho más ambicioso: una vez ganada la confianza recíproca entre los distintos sectores, buscarán avanzar un casillero más y exigirle al oficialismo la discusión de políticas de estado para Córdoba.

Por ahora, desde Hacemos por Córdoba sólo observan la jugada política de la oposición sin que eso genere ningún tipo de preocupación. Desde el oficialismo rechazan las imputaciones que los distintos bloques le hacen de imponer una agenda legislativa basada en intereses propios y retrucan asegurando que, aún en plena cuarentena estricta, el poder legislativo funcionó correctamente.

Lo cierto es que, hasta aquí, los referentes legislativos de la oposición lograron dar un primer paso en pos de establecer un diálogo político serio que los consolide en su rol institucional. Hasta dónde llegará esta experiencia aún en proceso de maduración, sólo el tiempo lo dirá.