La campaña abre paso a la presentación de propuestas

Los candidatos se reservan las cartas fuertes para el sprint final previo a los comicios. El llamosismo buscará reflotar su plan de “100 propuestas” y Abrile se acerca a la presentación de 10 ejes que condensarán su plan de gobierno.

Por Gabriel Marclé

Los candidatos a la intendencia de Río Cuarto ya lograron captar la atención de toda la comunidad política, con actores tanto del oficialismo y como de la oposición nacional poniendo una buena cantidad de fichas en el resultado electoral venidero. Río Cuarto se convertirá, una vez más, en el centro de la actividad política, pero todavía no ha logrado impresionar al electorado, más pendiente de las cuestiones sanitarias y económicas.

Los días que vienen marcarán el comienzo de la verdadera campaña, un clima más a tono con la especial contienda que se desarrollará el próximo 29 de noviembre y que mantiene a la población expectante por los detalles de cada oferta electoral. En definitiva, el próximo intendente tendrá que tomar las riendas de un gobierno que arrancará desde la emergencia, no tanto desde lo sanitario, sino desde lo económico.

Los candidatos intentarán combatir la incertidumbre con propuestas concretas, en un escenario marcado por los cambios y la incidencia de factores externos. El programa de campaña encontrará a los principales contendientes, Juan Manuel Llamosas y Gabriel Abrile, buscando la mejor manera de llegar al vecino con sus programas de gobierno.

El peronismo afronta el desafío de difundir una plataforma atractiva y novedosa, aun cuando sus acciones se encuentran estrechamente vinculadas con la gestión de los últimos cuatro años. Asimismo, se enfrenta a las dificultades propuestas por la pandemia y sus efectos en la imagen positiva del intendente. En los días que resten hasta las urnas, Llamosas intentará reconquistar a quienes le hayan retirado su apoyo por resultar perjudicados en los tiempos excepcionales atravesados en pandemia, aquellos que hoy se muestran indecisos.

El jefe municipal no tiene mucho margen para correrse de la agenda Covid. Sus esfuerzos apuntan directamente a la contención del virus y las acciones que de ello se desprenden, vinculado a las expectativas y necesidades de la población. Pese al avasallamiento del virus, el intendente encontró algunos resquicios en los que pudo promover las acciones de gestión que más lo fortalecen.

En el último tiempo evitó hablar de propuestas nuevas, pero se enfocó en la actualización de medidas que caracterizaron a su gestión. Así ocurrió con el caso del Presupuesto Participativo, programa que tuvo una ampliación presupuestaria para su edición 2020. ¿Cuenta como propuesta? Los asesores del Gobierno así lo quieren hacer notar, pero las voces externas a la gestión sostienen que Llamosas “se repite y no ofrece nada nuevo”.

Es por eso que la campaña oficialista intentará repuntar el plan que inició en marzo, antes de la pandemia y en medio del primer gran acto de campaña de Llamosas. Allí, el intendente adelantó que tenía elaborado un programa de 100 propuestas para el nuevo periodo de cuatro años. Una pequeña parte de ese centenar de proyectos ya se concretaron durante los meses de mandato extendido y aunque algunas voces comenzaron a sugerir un plan de 200 propuestas, fuentes cercanas a la Municipalidad desmintieron la movida tildándola de “ambiciosa, pero irreal”.

Para el peronismo “la campaña arranca en noviembre” y la presentación oficial de su plan de Gobierno se dará entre las primeras dos semanas de ese mes, antes que se concreten los quince últimos días del camino a las urnas. La selección de fechas se vincula exclusivamente al desarrollo de la pandemia en Río Cuarto y la llegada de un escenario más benévolo, con un amesetamiento consistente y un promedio diario de casos que esté por debajo de los 100.

El plan de batalla de noviembre se enfocará en “ejes propositivos” más que en propuestas concretas, aunque ejes como el productivo tendrían listas algunas medidas específicas para el escenario pos-pandemia, dónde está centrado el proyecto a futuro del candidato oficialista.

El decálogo de Abrile

Actualmente, Juntos por Río Cuarto se encuentra finalizando la etapa de “instalación” dedicada a vincular al candidato con el imaginario colectivo, el famoso “hacerse conocer”. La Fase 2 de la campaña se dedicará al aspecto propositivo de su candidato, mostrar los proyectos e ideas que componen el plan de Gobierno. Es por es que, en los próximos días, Gabriel Abrile presentará un plan que condensará su proyecto en diez puntos clave.

En ese sentido, su plataforma de Gobierno pondrá el foco en tópicos que ya fueron abordados durante la campaña previa a la fallida fecha electoral de septiembre, pero que tendrán un nuevo giro propuesto por el nuevo equipo asesor que lo acompaña hacia el tramo final. Noviembre también es el mes clave de la ingeniera electoral detrás del candidato opositor, los últimos días para iniciar el efecto polarizador que prima en su estrategia, tratando de iniciar un parejo mano a mano contra el intendente.

Según fuentes cercanas al exponente de Juntos por Río Cuarto, el programa de gobierno toma inspiración de la pregunta “¿Cómo debe ser el Estado en la pos-pandemia?”, algo similiar a lo que ocurre en la plataforma oficialista. Sobre esa cuestión girarán los elementos de este plan de diez pasos que buscan presentar antes que Llamosas realice su acto de campaña y anuncie las bases del nuevo programa de 100 propuestas.

Si bien no se han brindado muchos detalles del plan de Abrile, algunos adelantos hablan de la creación de un “Área de servicios”, dedicada exclusivamente a la relación entre el municipio y sus proveedores. Además, dedicará una parte de su presentación al abordaje de problemáticas emblemáticas de la ciudad, como el sistema de transporte -planifican un proyecto integral de “movilidad urbana”-, la higiene -Abrile se mostró a favor de encarar la recolección de residuos con recursos públicos- y la sostenibilidad del empleo después de la pandemia.

En uno de los apartados, el plan de Abrile consideraría una “mirada sanitarista de los comportamientos sociales”, en referencia a los efectos de la pandemia en la cotidianeidad. “Es sabido que muchos resultaron afectados por el encierro y las consecuencias de la pandemia. Tenemos que empoderar a la sociedad desde el Estado”, lanzó uno de los referentes del espacio opositor respecto a este punto del proyecto. A fines de esta semana se concretaría la presentación pública de la propuesta.

¿Vuelve el debate?

Si bien la ciudad ya pasó por dos fallidas instancias pre-electorales, hay algo de esta tercera oportunidad que la vuelve diferente. Por empezar, los candidatos se muestran más confiados que nunca en la posibilidad de ir a las urnas con el menor riesgo de contagio posible. Además, se muestran dispuestos a poner “toda la carne al asador”, lo que podría llevar a más de un enfrentamiento dialéctico del “vale todo” político.

Este particular momento llevó a pensar que podría ser posible la vuelta del debate electoral que, aunque no sea obligatorio, instaría a ponerse en contacto con los votantes de una forma más directa, actualizando lo ocurrido en marzo pasado. Aunque algunos candidatos consideren que “es imposible” realizar un debate en este contexto, es una idea que sigue dando vueltas entre la comunidad política.

“Llamosas no quiere debatir, lo demostró en marzo”, chicaneó un integrante del radicalismo. “Hace meses que venimos debatiendo, al mismo tiempo que trabajando”, le respondió un referente peronista. Si bien parece difícil que los candidatos se vuelvan a cruzar en un escenario, la gresca sigue vigente desde la virtualidad. Por otro lado, la UNRC no tiene entre sus planes organizar un nuevo debate, por más que algunos -especialmente desde la oposición- así lo quieran.