PJ-FdT: voluntad de unidad partidaria, con dudas para el ´21

Desde ambos sectores confían en alcanzar una lista de consenso para la interna postergada, en principio, para marzo. Sin embargo, ya hay quienes aseguran que ese acuerdo podría no lograr un correlato electoral de cara a los comicios de medio término.

Por Yanina Soria

Como desde hace casi ocho meses, el gobernador Juan Schiaretti tiene todavía poco margen político para moverse fuera de la agenda que impone la pandemia. Desde que el coronavirus irrumpió en escena, las cuestiones partidarias en las que estaba el peronismo provincial allá por marzo pasado, en plena vísperas de la interna prevista inicialmente para abril, pasaron a último plano. La administración de la crisis sigue concentrando la mayor energía del oficialismo.

Sin embargo, la situación de absoluta excepcionalidad marcada por lo sanitario se prolongó más de lo esperado y ahora, aunque sea incorrecto admitirlo por lo alto, el oficialismo necesita comenzar a atender en simultáneo también ese otro aspecto de cara a lo que se viene.

El Covid-19 puso en cuarentena la negociación formal iniciada entre Hacemos por Córdoba y la delegación local del Frente de Todos para intentar llegar a una lista de unidad frente al proceso de renovación de autoridades del PJ Córdoba. Poco antes del 20 de marzo, cuando comenzó a regir el confinamiento estricto para todo el país, las partes habían mantenido un último encuentro. Participaron de esas reuniones, el presidente alterno del partido Oscar González, el diputado Carlos Gutiérrez y Jorge “Zurdo” Montoya por parte del schiarettismo; mientras que por el albertismo se sentaron el senador Carlos Caserio y la diputada Gabriela Estévez.

Según reconocen desde ambos lados, las cosas quedaron bastante encaminadas e incluso hasta hubo borrador. Ese, dicen, será el punto de partida para buscar una lista de consenso cuando se retome el cronograma electoral partidario, ahora postergado hasta marzo del año que viene. Hay buenas expectativas sobre ello.

Sin embargo, pese a que todo hace suponer que un entendimiento entre el peronismo schiarettista y el peronismo albertista en torno a lo partidario sería el puntapié inicial de un acuerdo electoral para el ´21 con miras al ´23, son varios los dirigentes que ya no están tan seguros que una cosa vaya inevitablemente atada a la otra.

Son procesos distintos con tiempos diferentes. Lo del acuerdo partidario está muy avanzado, hay buena voluntad de ambos lados y todo indica que finalmente habrá lista única. Lo otro, es bastante más complejo y es una discusión que realmente ahora no se pude dar por el momento que estamos viviendo”, reflexionó una fuente del albertismo cordobés. La posibilidad de que ese eventual acuerdo partidario no tenga un correlato para el ´21, es una hipótesis que hoy cobra fuerza en ambos espacios.

En el peronismo de Schiaretti siguen sosteniendo que mantener la autonomía para las legislativas del año próximo, es la mejor opción para Hacemos por Córdoba. Mostrar distancia del kirchnerismo sigue siendo redituable para un oficialismo que tiene medido el alto grado de rechazo que provoca en su electorado cada acercamiento con el Frente de Todos.

Y aunque una lectura lineal presuponga que partir la oferta peronista podría ser altamente perjudicial para ambas fuerzas, en el schiarettismo se muestran confiados en poder alcanzar solos una marca electoral digna: de máxima, apuntan a un senador y dos diputados. Descuentan que Juntos por el Cambio se impondrá holgadamente como viene sucediendo en Córdoba en los comicios de medio término, justamente, un plato que nunca fue fuerte para el PJ Córdoba.

De cualquier modo, entre los que auguran defender la identidad del partido y mantener la distancia con el Frente de Todos para el próximo turno, sostienen que la base electoral de la que parte Hacemos por Córdoba es más alta que la del kirchnerismo. Claro que en esa línea de análisis no está medido cuánto podría impactar hacia adentro del peronismo que el ex presidente del partido, el senador Carlos Caserio juegue en el Frente de Todos. El hombre de Punilla que busca renovar su lugar en la Cámara Alta y que colisiona en sus pretensiones con las de la diputada Alejandra Vigo, representa hoy a una porción del PJ Córdoba disidente, donde confluyen intendentes y dirigentes territoriales de la provincia. Sin embargo, sigue siendo parte de la estructura oficial del peronismo cordobés. Por eso, sin dudas será una variable a atender por parte del schiarettismo si finalmente no hay consenso para el año próximo.