Ayuda de $ 20 millones a sectores afectados por la crisis

Mientras Abrile empapela la ciudad con su cara, el candidato a la reelección se reparte entre las obras y el socorro a la economía. El intendente riocuartense ya invirtió 20 millones para asistir a los sectores productivos que permanecen cerrados por la pandemia.

Por Gabriel Marclé

La “campaña soñada” del oficialismo en marzo de 2020 sufrió un cambio de planes rotundo, mediada por la pandemia que presentó nuevas dificultades y desafíos. Cuando muchos daban por ganada la elección, la realidad terminó devolviendo una cachetada y el periodo de adaptación a la nueva normalidad modificó el esquema oficialista. Sin embargo, el camino rumbo al 29/11 presenta algunos aspectos familiares, “recursos” que no se fueron ni con la irrupción del Coronavirus. La simpatía es la clave, así como las acciones destinadas a construirla, razón por la que el llamosismo apuesta a dos ejes centrales para el cierre de su campaña: asistencia de los afectados por la crisis sanitaria y obras de gestión.

Juan Manuel Llamosas ha destinado gran parte de su tiempo y recursos para el primero de los factores fundamentales, contener los efectos negativos de la crisis. Aunque lo sanitario termina por imponerse, el proyecto del intendente insiste con más fuerza en las necesidades del sector productivo, con una crisis que algunos han catalogado como “pandemia económica”. En esta oportunidad, el Ejecutivo salió al auxilio de sectores que demandan una asistencia rápida, como los salones de eventos, transportes escolares y jardines maternales.

Desde marzo, el mandatario viene realizando anuncios dirigidos a los sectores que resultaron víctimas directas del parate que obligó al cierre de la producción. Se entiende que el camino elegido por la Municipalidad ha sido el del acompañamiento a quienes consideran la espina dorsal de la economía regional, además del sector agropecuario.

A la fecha, la política preventiva y la falta de protocolos todavía impiden que se resuman algunas actividades. En este escenario, Llamosas volvió a hacer hincapié en la generación de herramientas que sirvan como aliciente a la crisis Covid. La Municipalidad activó diferentes planes de asistencia, de los cuales ya fueron entregadas 26 líneas de crédito, y otras 41 permanecen en la etapa previa a la aprobación. Pero en las últimas horas, Llamosas añadió otro capítulo a su plan de asistencia.

En la mañana del jueves, el intendente y el secretario de Economía, Pablo Antonetti, presentaron dos nuevas líneas de crédito. La primera está destinada a los servicios de esparcimiento -discotecas- y los lugares de espectáculos. El monto de los créditos destinados para estas actividades es de hasta $150.000, cifra trazada a partir de los costos de funcionamiento de dicho sector. El beneficio llega con un periodo de gracia que va de seis a doce meses, con el pago de 24 cuotas constantes, mensuales y consecutivas.

Cabe recordar que, semanas atrás, un grupo de empresarios representantes del sector beneficiado habían hecho llegar una carta al intendente, solicitando que se activen los protocolos presentados o que se establezca alguna línea de ayuda al sector. La solicitud fue receptada con rapidez, pero no sería el único rubro al que se atendería.

La segunda línea de créditos forma parte de un convenio entre la Municipalidad y la Fundación Banco de Córdoba, beneficio destinado a los jardines de infante, transportistas escolares y salones de eventos. El capital es de $80.000 pagado en hasta 12 cuotas y el municipio afrontará hasta el 50% de la cuota. Es necesario aclarar que los empresarios de este rubro también se vienen manifestando en alerta por el golpe económico que produjo el freno a las actividades. Con este anuncio, Llamosas se anota otro punto a favor.

Aunque algunos sectores de la oposición han criticado al intendente por una supuesta inacción frente al desastre que deja el Coronovirus en su paso, las autoridades municipales responden que se trata de “falsas acusaciones”. De acuerdo a las cifras presentadas este jueves, la gestión informó que se invirtieron unos 20 millones de pesos exclusivamente para financiar los sectores que no han podido volver a su actividad desde el comienzo de la pandemia. Se trata de un monto que se suma a los 35 millones del fondo de emergencia creado para asistir en políticas sociales.

“Nos criticaron mucho, pero hemos tenido la espalda para sostener el impacto de la crisis”, comentó al pasar un funcionario de la gestión municipal. El costado “benefactor” del Gobierno llamosista fue puesto a prueba y sus integrantes interpretan que la superaron “con creces”.

 

Las obras

Lo que resta de la campaña también tendrá a las obras públicas como grandes protagonistas. Llamosas continúa entregando viviendas de los planes habitacionales en marcha y la semana pasada firmo un importante convenio con el Gobierno Nacional para llevar a cabo trabajos de pavimentado y cordón cuneta en cuatro barrios de la ciudad. Se espera también que en los próximos días sea el gobernador Juan Schiaretti quien presente nuevas obras para Río Cuarto.

Claro que la cercanía política a Provincia y Nación se presenta como una ventaja fuerte para el intendente riocuartense. Llamosas pudo mantenerse a flote con los salvavidas que le proporcionaron sus compañeros “de arriba”. Sin ellos, hubiera sido extremadamente complejo flotar en un mar de Covid. Es por eso que las obras públicas, caballo de batalla durante la campaña pre-Covid, volvió a tomar un protagonismo prioritario.

Sin embargo, sus competidores han criticado la actitud del Gobierno municipal, manifestando que se está incumpliendo con las reglas de juego impuestas por el Código Electoral. Sin embargo, ha llamado la atención el silencio de Gabriel Abrile frente a esta situación. Antes de septiembre, cuando todavía no se habían postergado las elecciones de ese mes, el candidato radical y sus asociados acusaban a Llamosas de competir de manera desleal cuando inauguraba obras a poco de los comicios.

“Hoy no nos centramos en eso. Estamos muy concentrados en nuestro objetivo, por eso no decimos nada”, comentó un asesor de Juntos por Río Cuarto sobre la actualidad política de su proyecto.

Abrile avanza en campaña “mientras los chicos, allá en la esquina, pegan carteles”, diría Charly García. Es que el candidato de Juntos por Río Cuarto triplicó la cartelería apostada en las paredes de Río Cuarto, más motivado y financiado que antes.

El líder del frente opositor planifica para este sábado una nueva recorrida por los barrios, buscando ubicar su figura “cerca de la gente” en esa batalla por la calle que días atrás mencionaba diario Alfil. Mientras tanto, Llamosas se llena de confianza y oxigena su campaña en busca de la simpatía que parecía perderse en la pandemia.

 

 

Municipales esperan novedades salariales

La realidad salarial de los trabajadores municipales de Río Cuarto ha sido una incógnita desde el comienzo de la pandemia. Si bien acordaron posponer subas para acompañar al golpe económico de la pandemia en las arcas municipales, todavía esperan que el intendente cumpla con los compromisos antes que la canasta siga subiendo.

 Como si fuera poco, en la ciudad vecina de Las Higueras, sus colegas ya acordaron una suba salarial del 10% para octubre y un bono de $5.000 para hacerle frente a la crisis. La noticia no cayó bien en el plantel laboral del Ejecutivo riocuartense, pendiente a novedades que todavía no llegaron.

“Llevamos cobrado el 13% del 20 acordado en marzo. Imaginate, con la inflación que hay, ya perdimos”, se lamentaba un representante sindical del sector, de los que se oponen a la actual dirigencia del Sindicato de Trabajadores Municipales. El titular del gremio, Walter Carranza, había garantizado que en noviembre se reuniría con las autoridades para llevar precisiones y, hasta el momento, no ha pasado nada.

La semana próxima se espera que los “autoconvocados” se movilicen para exigir que se brinden precisiones respecto a los compromisos salariales. Desde el Ejecutivo esperaban que se mantenga la tranquilidad, por lo menos hasta después de las elecciones.