Abrile, confiado en el nuevo escenario electoral

El candidato de “Juntos por Río Cuarto” cambió de estrategia electoral en la tercera parte de la campaña. Abandonó el rol de “tu médico” para alimentar la estrategia de la “esperanza en un cambio”. Cree que Llamosas agotó su oferta al electorado riocuartense y confía en que mucha gente va a acudir a las urnas el 29 de noviembre.

Por Guillermo Geremía
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Con buen ánimo y muchas ganas, Gabriel Abrile se reincorporó a su actividad profesional como médico terapista. Tras padecer críticamente haber estado contagiado de covid-19 volvió al ruedo de la profesión en su especialidad pero, paradójicamente, colgó el guardapolvo de médico para hacer campaña política. “La verdad que la situación de Río Cuarto es una situación difícil, comprometida y con muchísima cantidad de casos y era esperable que tuviéramos esta realidad complicada si uno observaba como se venía trabajando”, asegura el candidato a Intendente de “Juntos por Río Cuarto”.

Abrile pone el acento en el escenario donde la crisis sanitaria muestra su costado más preocupante. Las terapias intensivas están permanentemente demandadas y los recursos humanos nunca son suficientes. La prolongación en el tiempo de la pandemia complica aún más la situación. “Sobre todo las UTI están sometidas a estrés, no referido a los psicológico, sino al sistema”, asegura. El ex secretario de Salud municipal reconoce que es muy dinámico el día a día. “Podemos liberar camas y rápidamente entra otro paciente pero nadie se ha quedado con la posibilidad de tener una cama de terapia intensiva porque el sistema ha podido responder entre lo público y lo privado. Ha habido una predisposición para ayudarnos entre todas las terapias”, afirma desde su rol como profesional.

Rol que, por sugerencia de los nuevos asesores de campaña, ha abandonado en la construcción del mensaje electoral. Ya no aparece en los spots como “Tu médico” sino que ahora apela a “La esperanza viene con el cambio”. Pero es más fuerte el peso de sus saberes que la estrategia de los consultores. Abrile se sigue moviendo como pez en el agua cuando habla de medicina o desde su profesión juzga los resultados del regreso de fase que realizó Río  Cuarto.

“Creo que no es solamente una acción, el que piense que con una sola estrategia puede hacer que disminuyan los casos se equivoca. Uno tiene que hacer múltiples acciones para tratar que entre todas intentar disminuir las posibilidades de contagio”, dijo. Al analizar los números despojado de toda cuestión electoral, asegura cree “el regreso de fase no es lo esperado”.

Descree de los números de testeo e hisopados que dice el intendente Llamosas: “Soy un convencido que no se han realizado la gran cantidad de controles que necesitaba Río Cuarto y a partir de ahí es difícil obtener números reales”.  Si bien no pone en duda las estadísticas oficiales asegura que no reflejan lo que necesitaba las acciones para prevenir la pandemia.

“El intendente está demasiado preocupado por la cuestión electoral más allá de que diga que no”, invita Abrile a Llamosas al barro de la campaña a 35 días de las urnas. Le reprocha al titular del Departamento Ejecutivo no tener la cabeza puesta enteramente en la gestión de la pandemia. “Eso es lo que corresponde; vos lo ves en un montón de actos que tienen siempre fines electorales por más que se los trate de disfrazar de otra cosa”.

Vuelve a cuestionarle que no respeta la Carta Orgánica al realizar actos e inaugurar obras. Abrile está convencido que los riocuartenses tienen que ir a las urnas el 29 de noviembre, porque se trata de un desafío político de la vida en democracia y que los gobierno municipales sigan teniendo su autonomía. Además cree que el actual intendente es “parte del problema y a partir de esto es importante que cambiemos, que Río Cuarto tenga una esperanza nueva a partir del cambio”. Ya sin el traje de médico para que lo voten, ahora apela a las expectativas de un futuro. El libreto de los nuevos asesores aparece claramente.

El candidato de la Alianza UCR/Pro se manifiesta entusiasmado con la tercera etapa de la campaña. “A nosotros nos está yendo muy bien”, dice sin mostrar números concretos que justifiquen esa euforia. No solamente que la puja electoral es competitiva sino que se ven ganadores del sufragio. “Nosotros nos estamos preparando para gobernar”, expresa en una muestra del optimismo propia de quienes estando en competencia no puede darse lujo de la duda. Los pocos números que han trascendido de encuestas realizadas muestran a Llamosas con una diferencia que con proyección de indecisos alcanza los 8 puntos.

“Yo estoy listo para gobernar, con todos los valores que significa, escuchar a la gente, ser austero en los planes de gobierno, fundamentalmente generando esperanza a la gente”, vuelve el guión de los consultores a emerger.

Con una nueva estrategia de campaña en desarrollo se da margen a rechazar las críticas del candidato Scoppa por vivir en “una burbuja” al hacer campaña no respetando los protocolos recomendados por la Junta Electoral Municipal. “Yo probablemente esté en una burbuja porque estoy adentro de la terapia mucho tiempo y se cuál es la realidad que estamos viviendo”, responde con ironía.  Convoca a la gente que vote y elija porque el próximo intendente va a necesitar de un pacto social muy importante. Minimiza que si es electo no vaya a tener ayuda de los gobiernos provincial y nacional que están desembarcando diariamente para ayudar a Juan Manuel Llamosas.

“Se vienen tiempo difíciles, complicados”, advierte a los otros candidatos al pedirle que no haya golpes bajos en la campaña. Cree que hay debatir temas por afuera de la pandemia y espera se pueda hacer un debate en donde participen todos los candidatos. El nuevo Abrile parece insuflado de una energía distinta. Puede que sea la renovada estrategia electoral, la competitividad que sugieren las encuestas o un cambio personal.  Confía a que mucha gente vaya a votar pese a que la crisis sanitaria tiene a buena parte de la ciudadanía con otro orden de prioridades. “Estamos atravesado por un montón de preocupaciones pero yo tengo muchísima fe que los riocuartenses van a terminar concurriendo en un muy buen número a votar, estoy convencido”, concluye. Así son las cosas.