La Provincia marca territorio ante el avance albertista

El ministro Massei visitó Río Cuarto con anuncios y beneficios bajo el brazo. El Gobierno de Córdoba busca hacer presencia en Río Cuarto previo a las elecciones de noviembre, incomodado por la incursión de Alberto Fernández en la región.

Por Gabriel Marclé

Intendente Juan Manuel Llamosas y ministro Carlos Massei.

A poco más de un mes de las elecciones, Nación y Provincia ponen el pie en Río Cuarto. Cada uno busca tomar como mérito propio la eventual reelección de Juan Manuel Llamosas, con una sucesión de cortejos que buscan tentar al proyecto oficialista riocuartense. Juan Schiaretti respondió con anuncios al acercamiento territorial de los emisarios de Casa Rosada, cada vez más interesados por acompañar al proyecto justicialista en el sur provincial.

En la semana, el presidente Alberto Fernández puso en marcha la iniciativa “Municipios de Pie”, una inversión directa de 1.086 millones de pesos para impulsar la economía, la integración regional y la inclusión social en diversos municipios del territorio nacional. El intendente Llamosas celebró la llegada de los fondos, los cuales utilizará para concluir con las etapas pendientes en la refuncionalización del Centro de Salud Municipal.

Inmediatamente después del anuncio, “El Panal” de Córdoba se movilizó hacia el sur provincial para retrucar las acciones de la Nación. En el día de ayer, el ministro Carlos Massei viajó a Río Cuarto para reunirse con Llamosas y anunciar la llegada de beneficios. Entre los aportes, el ministro de Desarrollo Social de la Provincia adelantó que se otorgarán más de 800 nuevas tarjetas Alimentar a vecinos de Río Cuarto, lo que significará un ingreso de 29 millones de pesos para asistencia social en la ciudad.

Durante el encuentro con el jefe municipal, Massei brindó detalles de las obras que podrían llegar a la ciudad en los próximos meses, trabajos vinculados a mejorar la calidad de vida de los sectores más postergados. El funcionario provincial estuvo acompañado por el legislador Carlos Gutiérrez, otro de los nombres que acompañaron en lo que fue una especie de “jornada de fortalecimiento schiarettista”. Las acciones del gobierno cordobés no fueron nada inocentes.

“Se ponen celosos”, chicaneo un referente del “albertismo” en Río Cuarto, referenciando lo que se produjo en el Centro Cívico de la capital alterna en la jornada del miércoles. Lo que a priori se mostró como una acción espontánea del Gobierno de Córdoba, puede también interpretarse como un corolario del avance iniciado por el presidente Fernández en territorio riocuartense.

El gobernador Schiaretti permanece atento al proceso electoral que se acerca en Río Cuarto. La campaña por la Intendencia se presenta como el escenario propicio para publicitar las muestras de apoyo e intentar apropiarse de los votos que vayan a Llamosas, razón por la que se explica este ida y vuelta con la Nación. Massei llegó para ponerle el paraguas al mandatario municipal, quien se ha mostrado permeable a las indirectas del presidente Fernández y sus acólitos en la región.

En el último tiempo se ha notado una fuerte presencia de la Nación en la agenda regional. Primero fue el anuncio de la autovía Río Cuarto-Holmberg, una obra icónica que fue postergada durante años. La imagen de Llamosas absorbió los beneficios de esta noticia, algo que el Gobierno Nacional también llevó para su costal.

Además, la semana pasada se anunciaron obras por 250 millones de pesos con la firma del Secretario de Obras Públicas de la Nación, Martin Gill. Pavimentación de 45 cuadras, la creación del “Parque Sur” y el “Paseo de la Merced”, además del cordón cuneta y badenes en cuatro barrios de la ciudad. El aporte es mucho más de lo que Llamosas podría pedir en tiempos donde su imagen necesita recuperarse del desgaste impuesto por la pandemia y sus consecuencias.

Los intereses detrás de estas acciones se observan con muchísima claridad: son tentaciones que apuntan a la construcción de un proyecto legislativo conjunto para el año próximo. Pero, más allá del galanteo, pareciera que Llamosas no se va a despegar del PJ provincial.

El intendente reconoce que lo logrado hasta el momento fue gracias al fuerte acompañamiento del gobernador, aun durante esta difícil etapa de pandemia. Sin embargo, la falange del peronismo en Río Cuarto ha demostrado una ineludible tentación por el proyecto del presidente Fernández, conscientes de la importancia estratégica del “Imperio del Sur Cordobés” para fortalecer su campaña de reconversión en la provincia.

“Voy a hacer todo el esfuerzo para que Córdoba entienda que yo no soy un ladrón”, dijo Fernández en diciembre del año pasado, una frase poco feliz pero que marcó el comienzo de un largo camino de redención. “Es ideal empezar por Río Cuarto”, confesó una fuente cercana al presidente, revelando que el territorio del sur cordobés será el primer escalón hacia lo que algunos llaman, con exceso, “la kirchnerización del cordobesismo”.

 

Destino: Legislativas

Queda exactamente 1 año y 2 días para las elecciones legislativas de 2021, una instancia en la que no solo se trenzarán en lucha las fuerzas del oficialismo y oposición. Por el lado del peronismo, las múltiples corrientes que lo componen entran en un histórico periodo de tensión. Es allí donde el cordobesismo toma parte en el duelo territorial contra un albertismo en construcción, que aspira a expandir su dominio. Claro que enfrente tiene a una representación que lleva 21 años en el poder y no está dispuesta a ceder ni una parte de su dominio.

El Frente de Todos convocó a una unidad necesaria para sobreponerse al escollo macrista, pero el Gobierno de Córdoba nunca terminó de tomar partido, principalmente porque una mayoría del territorio cordobés observa al Gobierno de los Fernández con desaprobación. Sin embargo, resulta imposible disociarlos del todo, teniendo en cuenta que algunos integrantes del oficialismo provincial han direccionado su apoyo hacia el proyecto nacional.

Río Cuarto no ha estado exento de ese proceso. Nombres como el de Marcos Farina -vinculado a la corriente delasotista- han puesto en tensión las previsiones del proyecto peronista en la Municipalidad de Río Cuarto, dejándola en una especie de limbo de cara a los procesos electorales venideros. Es allí donde se ponen de pie los peones y alfiles del schiarettismo en Río Cuarto, centrados en promover a Llamosas como el candidato del PJ Cordobés, tratando de evitar que las tentaciones de la Nación provoquen un cambio de plan para los objetivos legislativos trazados de cara al 2021.

Las elecciones de noviembre en Río Cuarto serán una prueba de fuego para el PJ, tanto en Córdoba como en la Nación. Por eso, no resulta raro que uno y otro hayan depositado sus intereses particulares en el resultado de los comicios que vendrán. La última etapa de la campaña llamosista ha tenido varios sucesos que retratan la intervención de Schiaretti y Fernández en la contienda local, un cortejo constante que va tomando forma de pleito. Si el intendente local logra la reelección, tanto el presidente como el gobernador querrán tener un lugar preferencial en la foto triunfal.