COE busca esquema mixto: restricciones pero con más licencias

Desde la Provincia consideran que no hay margen social para sostener la cuarentena estricta que fijó el último DNU y que rige hasta el domingo. Analizan cómo flexibilizar pero manteniendo las medidas para disminuir la circulación.

Con gran expectativa los intendentes de 102 localidades cordobesas y los sectores afectados por las últimas restricciones dispuestas en el Decreto de Necesidad y Urgencia presidencial, aguardan información sobre como seguirá la cuarentena a partir del lunes próximo.

Hasta entonces rige el Aislamiento, Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) que prohíbe, entre otros rubros, abrir las puertas de bares y restaurantes, natatorios y gimnasios, y que tanto rechazo generó en Córdoba.

Si bien por estas horas los sanitaristas siguen de cerca los números epidemiológicos que no son para nada alentadores -en las últimas horas el número de muertos superó la barrera de los 50- en el Centro Cívico existe una convicción: mantener el esquema actual de restricciones será imposible.

Después de la experiencia que provocaron estos últimos 14 días de ASPO, en el gobierno de Juan Schiaretti consideran que no hay margen social para sostener una medida estricta, pero entonces se enfrentan el mismo dilema de las últimas semanas: cómo compatibilizar nuevas aperturas y otorgar más concesiones en el peor momento sanitario de la provincia.

Los sanitaristas del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) Central están convencidos que no es momento para ningún tipo de relajación y argumentan que las restricciones vigentes arrojarán los resultados esperados. Desde allí justifican la necesidad de disminuir al máximo la circulación.

En cambio, desde la pata política de la mesa interdisciplinaria interpretan que es necesario buscar un nuevo esquema que le dé un respiro a los sectores que sufrieron el impacto de las últimas decisiones.

En ese contexto, el gobierno busca una alternativa mixta, que equilibre ambos planteos y que descomprima las tensiones sociales. No descartan sostener las restricciones que van de 20 a 6 de la mañana, pero habilitar, por ejemplo, los restoranes con una prolongación horaria. Todo eso está bajo análisis y discusión.

Además, otro factor que preocupa son las consecuencias de las reuniones clandestinas por el Día de la Madre que comenzarán a sentirse en breve y que golpearán al ya fatigado sistema de salud provincial.

Así mismo, como las proyecciones oficiales hablan de que hasta mediados de noviembre el virus pegará con fuerza en Córdoba, y también se espera un considerable aumento en el número de fallecimientos a causa del Covid-19.

Pedido de intendentes

Los jefes comunales fueron los primeros en manifestar su rechazo frente al DNU y en pedirle al gobernador Juan Schiaretti que interceda para flexibilizar algunos aspectos. Sin embargo, la decisión de la Provincia fue no hacer más nada hasta que se venza el plazo del decreto y recién luego analizar cómo seguir.

Por eso, frente a un nuevo vencimiento de las disposiciones presidenciales, ahora son varios los intendentes que le están solicitando a Schiaretti ser parte en la toma de decisión argumentando que son las municipalidades las primeras en recibir las quejas de sus vecinos y en conocer mejor que nadie cada realidad local. Sin embargo, por ahora no hay ninguna convocatoria formal en ese sentido.