Llaryora se acerca a los sindicatos

Durante la semana pasada el intendente mantuvo reuniones con los tres principales espacios gremiales de Córdoba: la CGT, el Movimiento de los Trabajadores de Córdoba y las 62 Organizaciones Peronistas. Las reuniones se dieron en un gran hermetismo.

Por Felipe Osman

A principios de abril desde la Municipalidad anunció la conformación de un Consejo Social, que tuvo entonces su primera reunión, de la que participaron tanto las autoridades municipales como funcionarios del ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y distintas organizaciones sociales, civiles y gremiales.

Por ese entonces la intención era crear un órgano que reuniera el aporte y la experiencia de las diferentes entidades que lo conformaban para llevar adelante un análisis exhaustivo de la situación social en el contexto de la emergencia sanitaria que permitiera implementar acciones concretas para contener las demandas de los sectores carenciados y aquellos más golpeados por el parate económico.

En otras palabras, se buscaba generar un “mapa de calor social” de la ciudad para prevenir cualquier desborde que pudiera generar una reacción en cadena interviniendo con precisión y agilidad allí donde fuera necesario.

De un tiempo a esta parte lo cierto es que no se ha sabido más del actuar de ese organismo, del que por entonces un puñado de gremios obtuvieron algunos beneficios, como la posibilidad de que sus trabajadores quedaran exentos del pago de la tarifa del transporte público, aunque si se ha sabido de un nuevo acercamiento del intendente a los principales espacios sindicales de Córdoba.

Durante la semana pasada Martín Llaryora se reunió, por separado, con las tres principales organizaciones gremiales de Córdoba, a saber, la CGT liderada por José “Pepe” Pihen, el Movimiento de los Trabajadores de Córdoba de Pablo Chacón y las 62 Organizaciones Peronistas que conduce Sergio Fittipaldi.

Lo cierto es que ni desde el oficialismo ni desde los sectores gremiales se dio a conocer el contenido de las reuniones, pero si se supo que fueron conversaciones eminentemente políticas.

Quienes estuvieron al tanto de ellas, entienden que el interés de buscar un nuevo acercamiento hacia el sindicalismo puede estar motivado por distintos factores.

Uno de ellos podría ser buscar dar un nuevo impulso a los objetivos trazados para el Consejo Social. En momentos en los que la ciudad transita un presente complejo, y ante la certeza que el Gobierno Nacional seguirá disminuyendo la cantidad de Ingresos Familiares de Emergencia que se reparten para paliar las necesidades de los sectores más carenciados, es probable que las autoridades municipales estén interesadas en estrechar vínculos con los sindicatos para escuchar de primera mano cuales son las necesidades más acuciantes de los distintos gremios y del territorio.

Hay incluso quienes piensan que el intendente podría estar interesado en apadrinar el surgimiento de un consejo que reúna a los sindicatos con distintas cámaras empresarias, replicando -de algún modo- el largamente pregonado Consejo Económico y Social que el Gobierno Nacional acaba de echar a rodar el pasado lunes.

Otros hacen una interpretación diferente, y entienden que la intención de estrechar lazos con los distintos sectores del gremialismo de Córdoba podría tener su punto de apoyo en alguna pretensión del intendente en empezar a forjar con los sindicatos una relación directa, no intermediada por la Provincia, con miras a su proyecto político a futuro.

Tales especulaciones, cabe decirlo, lucen un tanto prematuras. Aunque no por ello debe dejarse de lado el hecho de que el sindicalismo y sus estructuras han sido siempre una plataforma indispensable para trazar proyectos políticos de largo alcance dentro del justicialismo.