Paritaria no docente, antítesis de reclamos docentes

Fatun consiguió un aumento del 7 por ciento que se acreditará en el próximo pago de haberes, mientras los gremios docentes ni siquiera han recibido una propuesta de mejora salarial.

Nicolás Trotta, ministro de Educación de la Nación – Walter Merkis, secretario general de Fatun

Los profesores universitarios de todo el país continúan a la espera de una propuesta salarial de parte del Gobierno nacional, a casi cuatro meses de haber concluido el último acuerdo paritario vigente para dicho sector, a fines de junio.

A pesar de los continuos reclamos y de la sintonía fina entre el Gobierno y Conadu, una de las principales federaciones sindicales del sector, el Ministerio de Educación que encabeza Nicolás Trotta ni siquiera ha puesto sobre la mesa una primera propuesta para negociar.

La situación, que referentes del claustro docente describen como crítica e inaceptable, contrasta en todo con la realidad del personal no docente de las universidades nacionales. Su ente sindical, la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), convino dos semanas atrás con el mismo Ministerio un incremento salarial del 7 por ciento a cobrar a partir del próximo pago de haberes (sueldo de octubre).

El acuerdo entre Fatun y el Gobierno nacional contempla además que dicho 7 por ciento sea incorporado al salario básico de los trabajadores, lo cual implica que repercute en múltiples ítems y complementos de la remuneración no docente, y se traduce en un incremento mayor en el bolsillo de cada asalariado.

Asimismo, Fatun y el Gobierno acordaron volver a reunirse la segunda semana de diciembre para evaluar la evolución del proceso inflacionario y sobre esa base discutir un eventual incremento de año nuevo o, directamente, la paritaria 2021.

A la luz de este acuerdo, los universitarios se preguntan en qué se basa la decisión del Gobierno nacional de tratar de maneras tan opuestas a los dos sectores de trabajadores de las universidades nacionales. Tanto Fatun como Conadu han mostrado un alto nivel de alineamiento con el Frente de Todos y los intereses de su gestión nacional y, en general, los docentes suelen gozar de un plus de imagen positiva en la opinión pública, el cual les permite sumar adhesiones a sus reclamos.

Una de las posibles razones puede residir en el hecho de que, en la actual modalidad virtual, las protestas de los profesores pueden pasar un poco más inadvertidas que en la presencialidad. Por ejemplo, la semana pasada Conadu y Conadu Histórica realizaron un paro de actividades de 48 horas (miércoles y jueves) del que muy poca gente tomó conocimiento.

Por otra parte, Conadu y otras federaciones más pequeñas cometieron en marzo un acto de extrema sumisión con respecto al Gobierno nacional y sus intereses. En vez de reclamar que el Ministerio cumpla con los aumentos salariales acordados durante el 2019, renunciaron mansamente y de voluntad propia al cobro de la llamada “cláusula gatillo”, que les habría significado alrededor de 10 puntos porcentuales de aumento.

En cambio Conadu Histórica, referenciada en sectores de izquierda, fue la única de las seis federaciones que se negó a convalidar dicha renuncia. Luis Tiscornia, secretario general de esta federación, indicó que “los salarios están siendo carcomidos por la inflación mes a mes, ahora se suma el índice de septiembre, 2,8 por ciento, y nuestra paritaria venció en junio por lo cual ya estamos más de 14 puntos abajo”. Tiscornia agregó que el reclamo básico “es equiparar con la inflación, no es un aumento salarial, es no perder poder adquisitivo; por lo tanto en este paro se expresó la disconformidad del sector docente universitario”.

Además de las cuestiones salariales, los profesores también tienen reclamos sobre las condiciones de trabajo. Sobre esto, la secretaria adjunta de Conadu Histórica, Claudia Baigorria, expresó que “debimos convertir nuestro hogar en el aula, además de complementarlo con otras tareas de cuidado, falta de herramientas, etc. Todo esto produce un malestar porque pedimos a las autoridades las compensaciones para que puedan mejorar estas condiciones con conexión, pizarrones, webcams, pero nada ha sido respondido por los rectores y el Gobierno Nacional. Venimos reclamando desde el mes de junio y nos convocan a una paritaria que no hacen propuesta”.