El schiarettismo, conforme con el discurso “antigrieta” de AF

En el PJ provincial consideran que el presidente contuvo a todos los sectores del peronismo en el acto del 17 de octubre y que, sin Cristina, bajó un mensaje ubicado políticamente al centro. “El peronismo cordobés enriquece al PJ nacional”, declaran cerca del Panal.

Por Bettina Marengo

Cayó bien en el schiarettismo el discurso de centro del presidente Alberto Fernández en el acto virtual del 17 de octubre, que finalmente se siguió por redes sociales por el bloqueo que sufrió la plataforma digital 75octubres. Solo en el escenario, sin Cristina Kirchner, el jefe de Estado se ubicó en una posición anti grieta que en el Panal sonó al Perón del 73, el que solía reivindicar el fallecido José Manuel de la Sota. “Si nos critican en las redes los ultra K, es que estamos bien”, aseguran que comentó un funcionario nacional cercano al jefe de Estado, en términos de que la intención fue no hablar para el núcleo duro del Frente de Todos, sino ampliar la onda expansiva a sectores grises.

El mensaje de AF dejó tranquilo al PJ cordobés porque consideran que contuvo a todos los sectores del peronismo y promovió “terminar con la Argentina del odio” y las antinomias, en las antípodas de la grieta extrema que planteó Mauricio Macri en sus últimas apariciones tras el “banderazo” del 12 de octubre. En ese sentido, se vio como un gesto de “sensatez” de parte de la vicepresidenta Cristina Kirchner el no haber ido al evento.

El peronismo provincial quiere que se lo considere un sector del peronismo que “enriquece” al peronismo nacional, y que se respete sus características propias, dentro del andarivel del medio. Como el massismo, que también tiene su nicho en el centro. “Alguna vez se tendrá que ver que el peronismo de Córdoba enriquece, en su diversidad, en sus características propias, que son las características propias de Córdoba”, señaló ayer una fuente schiarettista.  El gobernador viene ensayando una nueva narrativa que tamiza cordobesismo con “centro”, que es centro del país y centro en política. Esa es la línea a partir de la cual el PJ que encabeza Juan Schiaretti pretende que sea la vuelta al PJ nacional.

La presencia online del mandatario en el acto que realizó la CGT (uno de sus titulares, Héctor Daer, en realidad) en el salón Felipe Vallese de la central obrera, fue parte de ese cauteloso regreso (arrime, tal vez) al redil que tendrá una prueba fuerte cuando se empiece a hablar en firme de listas y candidaturas legislativas, el año próximo.

Igual, la de Schiaretti fue una participación de menor intensidad que la del resto de los gobernadores: conexión online por Zoom durante el mensaje presidencial, lenguaje no verbal de distancia y sin video de salutación, que sí enviaron sus pares que no estuvieron en persona en el acto. El PJ cordobés le había pedido al intendente Martin Llayrora que grabara un breve mensaje para el acto. El jefe comunal no figura en la lista de los conectados al Zoom “oficial” del acto. Si está en presidente alterno del PJ, Oscar González.

Sin embargo, algunos relativizan la frialdad schiarettista y aseguran que el gobernador tuvo un papel en las tratativas que vincularon al gobierno nacional y al empresario Roberto Urquía por la rebaja a las retenciones de soja y sus derivados industriales.

El gobernador con el que Schiaretti tiene más regularmente trato, el santafesino Omar Perotti, se bajó de la presencialidad el día anterior al acto (tenía una silla con su nombre en el salón) pero envió su mensaje de lealtad peronista. En el gobierno nacional interpretaron la decisión en el marco de la preocupación por la situación política y sanitaria de su provincia. En cualquier caso, destacaron que la importancia de que todos los mandatarios peronistas se hayan sumado al acto y que cinco de ellos estuvieran presentes en la calle Azopardo, junto a las partes del Frente de Todos: la conducción de La Cámpora, con Máximo Kirchner a la cabeza, Sergio Massa, una selección de intendentes, las organizaciones sociales y los dirigentes gremiales organizadores.

Una fuente provincial que habla regularmente con Schiaretti calificó de “muy buen discurso” el de Alberto Fernández, y destacó el llamado a la “reconstrucción de la Argentina”, en lo que fue un intento de quitarle ubicuidad a la pandemia.  “Nosotros venimos predicando no a la grieta, no al odio, comenzar la reconstrucción argentina a través de los temas que nos unen y no de lo que nos dividen”, sostuvo el dirigente peronista, en elíptica referencia a iniciativas que recibieron el rechazo del schiarettismo, como la reforma judicial.