Reacción oficial por supuesto “retoque” de estadísticas

Samantha David, representante del gobierno provincial en Río Cuarto, salió a responder a las críticas de la candidata a intendente de Respeto sobre una supuesta manipulación de los números de contagios. De Carlos justificó su lectura crítica del manejo de las estadísticas oficiales en la lectura de las publicaciones realizadas en distintos medios de comunicación locales.

Por Guillermo Geremía
[email protected]

Samantha David, Directora General Centro Cívico Río Cuarto

El Centro Cívico de Río Cuarto se vio obligado a salir a responder las afirmaciones opositoras que ponían en duda las estadísticas relacionadas con los casos de coronavirus en  la capital alterna. “Es lamentable tener que escuchar esto”, aseguró Samantha David, directora general de Gobierno de Córdoba para el sur de la provincia. Cuando habla la abogada, habla Gutiérrez y cuando habla el diputado nacional habla Schiaretti. Dos veces en la misma semana y en el inicio de la campaña electoral, la Provincia despliega redes de contención política para sostener a Llamosas y a la propia gestión del panal.

“Salieron datos bastante retocados en relación a la cantidad de casos y demás índices. Veníamos con una cifra de entre 300 y 500 casos por día y de repente salen 40 casos por día. Quizá una persona que no está muy atenta a la situación escucha la noticia y se confunde”, había afirmado ayer Lucía de Carlos, candidata a intendenta del partido Respeto.

La representante de la segunda minoría en el Concejo Deliberante metió el dedo en una llaga ya abierta durante la pandemia y sin cicatrizar. El manejo de las estadísticas sobre el coronavirus fue un problema desde que empezaron a llover los casos de covid 19. Con el paso cambiado informaron durante varias semanas el COE Regional y el Central. Hasta que Río Cuarto dejó de dar datos propios para evitar seguir alimentando ese ruido comunicacional.

“Retocados” fue la palabra que cayó como meteorito en el Centro Cívico y rápidamente movilizó al peronismo schiarettista a salir a refutar, descalificando a las declaraciones de De Carlos a las que le quitaron seriedad. “Además, la utilización del término porque uno podría confiar más o menos, pero retocar quita seriedad y lleva más intranquilidad a la gente”, señaló David. En la primera semana de campaña, de unas elecciones que aún no están confirmadas, los primeros escarceos tuvieron al manejo de la pandemia como eje de debate.

“Un interés particular molesta a la ciudadanía y a todos los que estamos trabajando”, aseguró la funcionaria provincial. Si había dudas sobre si electoralmente si iba a utilizarse al coronavirus, 72 horas de campaña fueron suficiente botón de muestra para tomar referencia sobre por dónde va a transitar el debate. “Nadie está mintiendo, ni retocando datos. No sé de dónde saca la información que estaríamos dando. Nunca tuvimos 300 ni 500 casos diarios en la ciudad. Y decir que estamos ocultando datos para ir a votar es una locura”, se preguntó David.

De Carlos justificó su lectura crítica del manejo de las estadísticas oficiales en la lectura de las publicaciones realizadas en distintos medios de comunicación locales. Dichas noticias se sustentan en datos oficiales que diariamente son emitidos tanto por la Provincia como por la Municipalidad. No se sustentan en estadísticas propias que haya compilados el Partido Respeto.

Desde el oficialismo aseguran que se trata de una estrategia electoral para que se suspendan las elecciones. “Falta un mes y medio para la fecha consensuada, tenemos tiempo para repensar esta posibilidad y ver qué ocurre con la pandemia en Río Cuarto, donde mucha gente ha muerto. Quedamos atados a lo que vaya ocurriendo con la enfermedad y de las decisiones que va tomando el gobierno en esta situación”, aseguró ayer la candidata de la segunda minoría en declaraciones a este diario.

La acción parece ser de menor dimensión que la reacción. Ese comportamiento alimenta dos lecturas políticas y comunicacionales. La primera, es que el oficialismo ya no tiene las certezas del resultado electoral y saldrá a disputar todos los frentes con el “cuchillo entre los dientes”. La segunda, es proteger el trabajo que en términos de salud pública viene realizando la Provincia y la Municipalidad para que la pandemia no se desmadre aún más en Río Cuarto. “Estuvimos cien días sin casos y se siguió testeando. Cuando empezaron los casos hemos ido en operativos a todos los barrios. Hay un montón de voluntarios que están trabajando con nosotros. El regreso de fase no fracasó”, aseguró David.

La discusión todavía no parece estar ligada a la canasta que junta los votos para elecciones del 29 de noviembre. El debate está en etapa preliminar, saber si se hacen o no los dos veces postergados comicios municipales. “Tenemos que ir a votar siempre y cuando estén dadas las condiciones. No vamos a subestimar ningún detalle. Tendremos la prueba porque ahora tenemos elecciones en Bolivia, Estados Unidos va a votar el 3 de noviembre. Tenemos que cuidar la salud, mantenernos firmes y responsable con el cuidado de nuestra salud y de nuestra gente porque es una enfermedad muy contagiosa”, garantiza la directora del Centro Cívico.

Desde Respeto han puesto duda incluso su participación en las elecciones que se vienen. “Queremos que se garantice que se pueda acceder al derecho al voto, tienen que estar garantizadas las condiciones mínimas. Si no podemos bajar de este pico de contagios de ningún modo vamos a permitir que se hagan y vamos a desplegar todas las herramientas que sean necesarias. La cantidad de gente que se desplaza por una elección no es menor. Si vemos que esto se desborda, paramos la pelota acá porque para nosotros de verdad lo más importante es la salud de la gente”.

En el éxito o el fracaso de la estrategia sanitaria se reduce por ahora el debate electoral que está alumbrando. Las dudas sobre el manejo de las estadísticas puede socavar la poca paciencia que tiene la sociedad tras casi siete meses de pandemia. Los pocos días que quedan para sufragar debieran servir también alimentar la discusión de otros asuntos que la sociedad riocuartense tiene pendiente para cuando pase el temblor de la pandemia. Así son las cosas.