Llamosismo “banca los trapos” tras los embates de Abrile

El candidato a intendente de la oposición encara su nueva estrategia de campaña empeñado en criticar el estilo de liderazgo de Llamosas. Una de las funcionarias más destacadas del oficialismo salió a responderle con la camiseta de la gestión bien puesta.

Por Gabriel Marclé

Mercedes Novaira, secretaria de Educación y Culto del Municipio.

La primera semana de la nueva campaña electoral marcó el tono que tendrán los días previos a la elección del 29/11. El hito principal se dio tras la reaparición en escena de Gabriel Abrile, candidato a intendente de Juntos por el Cambio, quien tuvo un momentáneo alejamiento tras haberse contagiado de Coronavirus en septiembre. Con la vuelta del principal candidato opositor se encendieron los cruces, principalmente por sus declaraciones críticas contra el liderazgo del intendente Juan Manuel Llamosas en estos tiempos de crisis. Abrile dio el puntapié inicial, pero el llamosismo salió rápidamente de contra.

Desde el lunes, el candidato de la alianza entre la UCR, el Pro y el Frente Cívico comenzó con un raid mediático que marcó su vuelta a la carrera electoral. El recorrido le sirvió para sentar las bases de su nueva estrategia de campaña, con la asesoría de nuevos consultores que volvieron a enfocarse en el eje polarizador de sus intervenciones. En ese sentido, Abrile avanzó contra Llamosas refiriéndose a la capacidad de liderazgo del jefe municipal.

“La pandemia necesitaba un liderazgo fuerte que el intendente no le supo dar. No pudo hacer más de lo que ya hizo y eso se ve en cómo terminó afectada la salud, la economía y el comportamiento social”, dijo el candidato de la alianza entre la UCR, el Pro y el Frente Cívico en una de las tantas entrevistas que brindó en los últimos días.

La línea estratégica del médico y su proyecto también puede observarse en los spots que viene lanzando en sus redes sociales desde la semana pasada. “La decencia quiere entrar. Abrile”, dice la publicación entre un juego de palabras. En una oportunidad, el candidato opositor había marcado que a la ciudad le hacía falta “un gobierno decente”, algo que generó cierta indignación en el oficialismo. Hasta hace algunas semanas, la campaña había ingresado en un periodo de calma por el contagio de Abrile, creando una especie de “fair-play” que se fue esfumando de a poquito.

Antes de septiembre, el peronismo elegía callar antes que chocar con las declaraciones de sus rivales más directos. Claro que en aquel momento se seguía una estrategia que buscaba evitar los mano a mano dialécticos para sostener las diferencias favorables que devolvían las encuestas. Perro algo cambió en este último tiempo, algo que quizá tenga que ver con un achicamiento de distancias, pero que mayoritariamente responden a un cambio de actitud.

El llamosismo replica

Aunque no sea Llamosas el encargado de ir al choque contra Abrile, sus funcionarios están preparados para “bancar los trapos” como nunca antes. Así lo demostró una de sus funcionarias más cercanas, Mercedes Novaira, quien durante una entrevista brindada en radio LV16 salió al cruce de las declaraciones del líder opositor. Con altura y lejos de las chicanas, la secretaria de Educación y Culto del Municipio fue una de las primeras integrantes del gabinete en meterse plenamente en los ida y vuelta de la campaña política.

En primer lugar, Novaira salió a responderle a Abrile por las críticas sobre la supuesta falta de liderazgo, explicando que Llamosas es “un líder moderado” con quien “he aprendido sobre el valor de la escucha”. La secretaria es una de las aliadas más firmes y cercanas al mandatario municipal, con quien comparte trabajos de gestión desde antes de asumir el Gobierno en 2016.

“Es un estilo de liderazgo que a muchos les molesta, porque es un líder que no grita, que no confronta, que no es violento. No solamente podemos evaluar a un líder por su personalidad, como parece que les han enseñado a algunos dirigentes de la ciudad”, lanzó Novaira, en lo que fue su enunciado más “picante” de la entrevista. Pues, la funcionaria hacía referencia a otros líderes de la oposición que se encontrarían en las antípodas de su referente.

Una vez más, Novaira buscó diferenciar la impronta de Llamosas con la de Abrile, explicando que su gobierno se desarrolló “sin necesidad de agraviar al adversario” e “invitando a la oposición y a los ex intendentes a espacios de diálogo”. La funcionaria agregó que “hay signos democráticos de nuestro intendente que lo muestran como un intendente equilibrado, mesurado” y citó al ex gobernador De la Sota para decir que “la pelea de los dirigentes sólo les importa a los dirigentes”, intentando alejar sus expresiones de la descalificación.

El liderazgo se convirtió en un tópico recurrente por ser uno de los ejes fundamentales de cualquier Gobierno que se enfrente a una crisis tan profunda como la del Coronavirus. Por ende, resulta casi lógico que las discusiones políticas de estos tiempos electorales circunden en torno a esa figura. Después de todo, en noviembre se elegirá al líder más importante de la región, el intendente de la capital alterna de Córdoba.

Pero las declaraciones de Abrile tocaron una fibra sensible del peronismo al hablar de la “falta de decencia”, algo que también motivó una respuesta por parte de la funcionaria del llamosismo. “Yo lo he visto a nuestro Intendente estar preocupado por el doctor Abrile, no se me ocurriría descalificar a un adversario, simplemente porque pensemos distinto”, indicó la funcionaria, recordando el acompañamiento del intendente al médico infectado, en tiempos donde la campaña había ingresado en un breve impasse.

La referente del llamosismo sostuvo que “la ciudad puede pensar y diferenciar estas declaraciones” y agregó: “Somos un gabinete de personas formadas, somos jóvenes, docentes, la mayoría de la educación pública, y no tenemos la necesidad de tratar de indecente al adversario porque hablaría mal de nosotros. Tratar de indecente a alguien es porque no tendríamos propuestas”.

Los chispazos

“Esto es solo una muestra. Se vienen días de artillería más pesada”, comentó un asesor político de uno de los dos espacios más convocantes. El análisis presagia lo que muchos esperan, especialmente desde el oficialismo. Eso sí, temen que este juego deje siempre a Llamosas con el escudo, recibiendo los golpes de espada de un rival que se hace fuerte con cada estocada.

“En algún momento van a tener que reaccionar”, sugirió un asesor opositor, como si cada aparición de Abrile sea en realidad un cebo para tentar una respuesta del costado oficialista, a la espera de un error que luego puedan capitalizar. Es un juego constante, un debate de ida y vuelta en el que se dejan afuera muchas cuestiones. Por ejemplo, ¿qué nuevas propuestas surgen de cada espacio? ¿Qué ofrece Abrile más allá de las críticas y qué Llamosas más allá de las obras?

Aunque el big-data y las reacciones de redes se manejen con los mandatos de la “nueva política”, el votante parece quedarse con gusto a poco en un tiempo donde los preocupados vecinos demandan opciones y proyectos claros, lejos del ruido de chicanas y tibias acusaciones. El Río Cuarto que viene requerirá de algo más que hinchadas fervientes.