Crece la presión tributaria pero cae participación de las provincias

Del aumento de la presión tributaria efectiva de este año, 90% queda en Nación mientras que del crecimiento esperado para el próximo, ocho de cada diez pesos también serán para la administración central. Si la comparación es 2021 con 2019, del incremento de 1,39 puntos porcentuales del PIB de recaudación total, 1,15 van a Nación. En ese esquema crecen los condicionamientos políticos a los gobernadores.

Durante el kirchnerismo las provincias perdieron participación en el reparto automático del total de recaudación nacional y los números indican que en esta nueva etapa la tendencia es la misma. Si hubo un logro durante la gestión de Juntos por el Cambio fue que cayeron los giros arbitrarios a los gobernadores y creció el porcentaje de coparticipación. El esquema tiene claramente un costado político, eleva la necesidad de negociaciones individuales de los gobernadores con la Rosada para conseguir recursos por fuera de las transferencias automáticas.

Acumulado a agosto, las transferencias totales (automáticas y no automáticas) del Estado nacional a las provincias y a Ciudad de Buenos Aires totalizaron $1.567.110 millones, creciendo un 39,2% contra el mismo período 2019, por lo cual pierden ante la inflación, a partir de la caída de los recursos automáticos (coparticipación) y pese al fuerte incremento de las transferencias discrecionales en el marco del programa de emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19.

La provincia de Buenos Aires encabeza los envíos, con un total captado de $405.253,2 millones de pesos; es decir, el 25,9% del total nacional distribuido a los distritos. Santa Fe y Córdoba son los distritos con la mayor participación luego de la PBA, concentrando el 15,6% entre ambas provincias. Ahora bien, si se discrimina según el tipo de transferencia, se observa que Buenos Aires es la más beneficiada en términos de transferencias discrecionales: del total que recibió la provincia, el 25,5% son transferencias no automáticas: es el único distrito con una participación de los TNA mayor al 20%. En solo otros ocho distritos del país los TNA representan más del 10% del total, mientras que en el resto no llega a los dos dígitos.

Según datos de la consultora Politikon, si se mide la participación por provincia del total de las TNA, el 47,5% fue a la provincia de Buenos Aires. Córdoba concentra el 6,4%, Santa Fe el 4,9%, Entre Ríos el 4,6% y Caba el 4%. Las 19 jurisdicciones restantes concentran el 32,5%.

Respecto de la participación en la recaudación de este año y del próximo, la mayor parte de la suba de la presión impositiva quedará en manos de la Nación. A eso se le suma el cambio del índice para la Ciudad de Buenos Aires (la coparticipación que recibía la ciudad era del 3,5% y pasó al 2,3%). Esta tendencia se profundizará en 2021 según los lineamientos del proyecto de presupuesto.

Un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) que dirige Nadín Argañaraz repasa que las estimaciones en el proyecto de presupuesto que trata el Congreso marcan un alza de la presión fiscal. Este año es del 0,4% del PIB respecto a 2019 y en 2021 alcanzará uno por ciento del PIB. La evolución de la recaudación no será homogénea por tipo de impuesto: este año en conjunto subirían 0,4 puntos porcentuales del PIB interanual. Son claves en la mejora el impuesto País y los cambios en Bienes Personales, sin los cuales la presión efectiva hubiera caído 0,7 puntos porcentuales. En 2021 nuevamente subiría la presión porque la recaudación real crecería más que la recuperación real de la actividad; según la iniciativa de presupuesto se incrementaría el tamaño de la torta a la vez que crecería la porción que se llevan los impuestos.

Para este año la coparticipación alcanzaría los $2.128.431 millones (30,6% superior a la de 2019 lo que implica una caída real); en 2021 el alza sería de 39,4% interanual ($2.967.970 millones), ambas cifras considera el nuevo coeficiente de Caba (la diferencia va al Fondo para el Fortalecimiento Fiscal bonaerense).

Del aumento de la presión tributaria efectiva de este año, 90% queda en Nación mientras que del crecimiento esperado para el próximo, ocho de cada diez pesos también serán para la administración central. Si la comparación es 2021 con 2019, del incremento de 1,39 puntos porcentuales del PIB de recaudación total, 1,15 van a Nación que se terminaría quedando con el 83% del aumento de la presión tributaria del bienio.