Interna PJ: Capital bosqueja conducción; seccionales, en tiempo de descuento

Mientras el viguismo ya imagina su mesa de conducción para el PJ Capital, los caciques de cada seccional entran en tiempo de descuento para terminar de cerrar acuerdos y definir cargos partidarios.

Por Felipe Osman

Conforme avanza el tiempo, el peronismo de la capital afina escenarios y boceta su mesa de conducción política, aun ante una incógnita que no termina de despejarse: cuál será la cuota parte del caserismo en la ciudad, y si será igual (o no) a la que el peronismo alineado con la Casa Rosada reciba en el interior, donde reúne a sus más importantes dirigentes.

Aunque las tratativas se llevan adelante en un gran hermetismo, bajo la premisa de que hablar de internas en los tiempos que corren resulta, cuanto menos, inoportuno, algunas versiones apuntan que ese es hoy el quid de la cuestión: el frentedetodismo quiere una representación igual en capital e interior, y esto no agradaría al schiarettismo, que espera conceder menos en la ciudad de Córdoba.

En esta situación, el viguismo ha bocetado dos hipotéticas mesas de conducción partidaria para la capital. La primera estaría integrada únicamente por viguistas puros, y a ella se sentarían los legisladores Diego Hak, Natalia Fernández y Leonardo Limia, la ministra de la Mujer y actual presidenta del PJ Capital Claudia Martínez y, llegado el caso, la concejala Soledad Ferraro. Al segundo bosquejo se sumarían, además de éstos, representantes de otros sectores con peso propio en la capital: el llaryorismo, el delasotismo y el caserismo. Prima facie, el segundo escenario asoma como el más realista.

Daniel Passerini, viceintendente de la ciudad, secundaría también al intendente en la vicepresidencia del peronismo capitalino.

Pero mientras en las altas esferas del justicialismo citadino se define este reparto, los jefes territoriales del peronismo se disputan la presidencia y los uninominales de cada seccional, ya en tiempo de descuento para sellar acuerdos y ofrecer definiciones. Espiemos ese mapa.

En las seccionales 1ra, 2da y 3ra, las más pequeñas de la ciudad, imperaría la voluntad de Claudia Martínez y Juan Manuel Cid. La ministra y el legislador provincial tendrán la última palabra para definir si las autoridades que hoy están a cargo continúan o si hay cambios.

En la 4ta la continuidad de Cristina Pereyra parece un hecho, aunque el caserismo podría echar a rodar a un candidato fuerte, vinculado también al llaryorismo, para disputar cargos.

En la 5ta la primera dama provincial, Alejandra Vigo, quiere fortalecer su estructura llevando a la edila Natalia Quiñónez a la Presidencia que hoy ocupa Noemí Gallo. La expectativa es robustecer y potenciar la estructura del partido en esa seccional. El uninominal podría ser Walter Rosso, vice director del CPC San Vicente, aunque el delasotismo reclamaría también algún lugar de importancia para la concejala Valeria Josefina Bustamante, de estrecha relación con Natalia de la Sota.

En la 6ta, una de las seccionales en donde el viguismo es más fuerte, volvería a presidir Ana Papa Caules, ya que su hijo, Raúl la Cava, sería el candidato uninominal por capital.
La situación de la 7ma contrasta con la anterior. En ella el peronismo no encuentra un liderazgo fuerte, y más en razón de la falta de espacios opositores que hayan logrado construir que de una portentosa construcción Sebastián Baigorri seguiría al mando. De todos modos, los armadores del PJ son conscientes de que éste es uno de los sectores de la ciudad en que el partido necesita armar estructura.

En la 8va Augusto Cámara sigue contando con el apoyo de Vigo, que convive en un equilibrio correctamente administrado con Bernardo Berbotto, a quien el delasotismo buscará potenciar, ya sea haciéndole un lugar en el congreso provincial, ya sea como uninominal de la seccional.

En la 9na continúa la disputa entre dos viguistas puros. Por el momento Ariel Ramos correría con alguna ventaja, por ser quien está a cargo de la contención social en la seccional, mientras Mario López Amaya, a cargo del CPC Monseñor Pablo Cabrera debe concentrar toda su atención en coordinar los operativos de hisopado con los que la Municipalidad apuesta a reforzar la campaña de testeos de la Provincia. Además, tanto Marcelo Rodio como Juan Manuel Rufeil tendrían mayor afinidad por la candidatura de Ramos.

En la 10ma Vigo sigue respaldando al concejal Diego Casado, que habría limado algunas asperezas con Hak. La uninominal podría ser Rosana Pérez, que viene del delasotismo. Hak, por su parte, estaría en la mesa de conducción del PJ capital.

En la 11ra la lucha es a brazo partido. El legislador Walter “Tom” Ramallo, actual presidente, apuesta a seguir, pero Mario Di Franccesca -actual uninominal y funcionario de la Secretaría de Políticas Sociales- o Daniel Russo -director del CPC ruta 20- también aspiran al puesto. Ramallo y Russo juegan cerca de Vigo, Di Francesca estaría más cercano al llaryorismo. El problema es que ninguno de los tres tendría el control territorial de la seccional, que es gigantesca, y que padece de una estructura limitada del PJ.

En la 12da hay dos viguistas inmersos en una disputa muy territorial. Barrio a barrio y centro vecinal a centro vecinal Pablo Ovejeros y Guillermo Kraismann se muestran en campaña. Ovejeros cuenta con el apoyo incondicional de Vigo, pero la candidatura de Kraismann incomoda. Existe además en esta seccional un sector minoritario que responde a Juan Arancibia, que todavía no definió a quien va a acompañar, pero que podría ser importante si se diera un final de bandera verde.

En la 13ra seguiría Martin Córdoba, concejal enrolado en el viguismo. Quienes conocen esta seccional remarcan su extensión y afirman que resta mucho por construir para el partido.

En la 14ta Carlos “Carlín” Mercado tiene grandes chances de repetir, pero tiene un problema: Gustavo Bartoloméo lo desafía, y cuenta con el respaldo de Edgardo Depetris, Subsecretario de Obras Públicas de la Nación. Sin embargo, Mercado sí cuenta con el apoyo del delasotismo, que lo acompañaría ya que el legislador Carlos Lencina no entraría la disputa por la seccional.