Padrinos de los candidatos ensayan primer duelo de campaña

El Diputado Nacional Carlos Gutiérrez y el primer candidato a concejal de Gabriel Abrile protagonizaron el primer cruce en el inicio de la tercera etapa electoral. Gonzalo Parodi volvió a insistir en la falta de liderazgo de Llamosas como causal de los números negativos de la pandemia en Río Cuarto. Para Gutiérrez la oposición sólo tiene consignas pero no propuestas. La crisis sanitaria pone cerco al debate de ideas y anula otras discusiones.

Por Guillermo Geremía
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La primera esgrima verbal de campaña no ha sido de los principales candidatos a intendentes sino de sus padrinos políticos. Al Intendente Llamosas salío a ponerle el pecho el diputado nacional Carlos Gutiérrez. Mientras que el primero que piso el barro de la campaña en nombre de Abrile fue su primer candidato a concejal Gonzalo Parodi. La sesión inaugural de debates públicos ha tenido a la crisis sanitaria como eje de disputa. El coronavirus tiene cercada hasta la agenda de asuntos electorales por discutir.

“¿Para qué extender un mandato de alguien que no sabe cómo resolver los problemas? Más que extender el mandato sería extender los problemas. Necesitamos cambiar para mejorar la ciudad. Gabriel Abrile es la referencia por excelencia para empezar a conducir los destinos de Río Cuarto desde el 29 de noviembre”, aseguró Gonzalo Parodi, actual director por la oposición del EMOS. El referente de la desdibujada agrupación de jóvenes radicales “La 30 de Octubre” dejó en claro que si en noviembre no se vota retirarán el apoyo institucional que le dieron a Llamosas para postergar los mandatos.

Esa fue la primera señal de que han empezado a sonar los tambores de guerra electoral en el relanzamiento de la tercera etapa de la campaña. Las declaraciones de Parodi fueron el rebote de los dichos radiales de Carlos Gutiérrez, que fue el primero en disparar munición gruesa desde el oficialismo a la primera oposición. “Solamente no comete errores quien mira esto desde una caja de cristal. De parte de quién se ofrece como alternativa, cuál es la propuesta. Yo hasta acá escucho solamente consignas por parte de la oposición”, afirmó el alter ego de Schiaretti en el sur de Córdoba.

El diputado nacional, recientemente recuperado de covid-19, no dejó pasar la oportunidad para cuestionar la movilización del 12 de octubre que tuvo a muchos votantes de Cambiemos protestando por las calles de Río Cuarto con consignas y actitudes que alimentan el odio social.

El tiro por elevación de Gutiérrez tiene por destinatario al candidato a intendente de la alianza UCR/PRO, que supo participar en algunas de la docena de marchas realizadas contra las políticas del gobierno nacional pero también con consignas locales destinadas a Llamosas y a la Provincia.

“Coincido en que son expresiones lisa y llanamente fascistas. Uno puede tener una posición crítica pero no se puede estar sembrando el odio con cualquier método. La historia del fascismo ha sido subestimada muchas veces y después se transformó en hechos que marcaron la historia para mal. A las marchas las veo como expresión de odio que hay que combatir y ¿con qué hay que combatir? Con más democracia”.

La más directa materialización del ejercicio democrático es ir a las urnas y a eso apuestan al menos los dos partidos mayoritarios. “No veo por qué está en duda la continuidad de Llamosas. Y con todo el protocolo, hay una tasa de riesgo muy pero muy baja, con lo cual creo que se puede votar y Llamosas va a ganar”, afirma Gutierrez en respuesta a los cuestionamientos que se repiten desde las tiendas de campaña de Abrile.

“Recordemos que Abrile dijo en julio que había que salir a testear, que había que tener equipos de trazadores, que había que aislar. El intendente lo terminó haciendo tres meses después. Teníamos mucho para aportar y no ser sólo un apoyo institucional. A falta de liderazgo, Llamosas le sumó la carencia de credibilidad. Si no había un fuerte respaldo desde lo institucional de nuestra parte, desde lo sanitarista, el intendente no tenía un nivel de liderazgo para que los ciudadanos le crean”, argumentó Parodi.

Los primeros movimientos bélicos electorales parecen dar indicios claros hacia dónde se van a mover las tropas de unos y otros. El oficialismo desacreditando las propuestas “en abstracto de Abrile” y las huestes del médico terapista cargando las tintas en el fracaso de la gestión sanitaria para contener la pandemia. Responsabilizan a la “carencia de liderazgo de Llamosas” por los 6.000 contagios y más de un centenar de muertes registradas en Río Cuarto en dos meses y medio.

“Ya no hay tiempo para seguir dándole meses a un gobierno que ha demostrado que no le encontró la respuesta a las problemáticas sanitarias, económicas y sociales”, afirmó Parodi en sus declaraciones periodísticas.

Desde la avanzada oficialista que asumió Gutiérrez, advierten que el problema no es de la capital alterna de Córdoba sino de todo el planeta. “¿Quién no ha tenido ensayo y error en esta pandemia? Ha pasado en el mundo, esa es una descripción de lo que le sucedió a países que tienen muchas más herramientas. Si ha habido algo es un plan coordinado con la Provincia y la Nación en materia sanitaria”, responde el parlamentario riocuartense a los dichos que desacreditan a Llamosas por no haber tenido una estrategia clara durante la pandemia.

Por ahora unos y otros parecen ajustarse al libreto y estrategias de consultores y asesores de campaña. “No vi que sea Carlos Gutiérrez el dirigente que habla cotidianamente en los medios. Lo vi enfrascado en una estrategia comunicacional y claramente porque hay un modelo que se agotó. Pero le quiero dar tranquilidad a la gente que tenemos un proyecto, que tenemos una persona que es líder natural porque todo el tiempo está resolviendo situaciones de crisis en la terapia intensiva, que tenemos el programa que no tiene el gobierno. Creo que Gutiérrez trata de responder a la estrategia comunicacional, de mostrar algo que no existe. Nuestro candidato le dijo hace 3 meses lo que se tenía que hacer en materia sanitaria”, concluye Parodi.

Mientras tanto, la apelación del jefe del bloque de diputados nacionales schiarettistas es tratar de hacer de la crisis sanitaria un problema de todos y no solamente de los gobernantes. “Tenemos que pensar en lo que nos debe unir para enfrentar la pandemia. No hay margen, la situación está muy complicada”, sentencia el Alfil del gobernador en Río Cuarto.

Los motores de la campaña se encendieron el primer día de habilitación del camino electoral rumbo a las urnas del 29 de noviembre. La verborragia inicial desplegada permite inferir que no habrá tregua política que deje a la crisis sanitaria como un asunto fuera de campaña. Más bien todo lo contrario. Las rosetas de coronavirus serán fuego constante de trinchera a trinchera. Mal que nos pese a quienes somos observadores de estas lides que no enaltecen a la política vernácula. Así son las cosas.