Economía del conocimiento: oportunidad para la Argentina y Córdoba

El nuevo capital intangible representa alrededor del 45% del PIB mundial; la Argentina aparece con una participación de 34,6% en el PBI, ocupa el lugar 48 del ranking mundial liderado por Estados Unidos y los países nórdicos. En Córdoba hay unas 3000 empresas del rubro que generan unos 66 mil empleos y podrían tomar 3 mil más si hubiera talento disponible.

La economía del conocimiento gana espacio en el comercio mundial: patentes, royalties, propiedad intelectual, know-how, servicios, innovación, ingeniería aplicada, herramientas de creación de reputación, certificaciones y cumplimientos de estándares garantizados (públicos y privados) y especialmente certezas ofrecidas en productos y procesos a través de blockchain (la nueva industria de la veracidad), nuevas tecnologías para la diferenciación de la producción, diseño, marcas, management, capital intelectual en general y varias otras vías de innovación.

Ya no se habla de cadenas globales de valor sino de “redes complejas de valor”; las multinacionales han localizado estaciones intensivas en preparación de conocimiento pero la Argentina está participando muy débilmente de este proceso (en la mayoría de los sectores de su economía virtualmente no participa).

Córdoba tiene un desarrollo importante en el sector, aunque el contexto nacional no está entre los de más proyección internacional. En la provincia hay 3.000 empresas (incluyen centros tecnológicos públicos y privados) que generan 66.000 empleos (se estima que se necesitan 3000 más que no se consiguen cubrir).

Según The Conference Board el nuevo capital intangible (CI) representa alrededor del 45% del PIB mundial y en ese marco la cifra para Estados Unidos es del 70,3% (de participación del CI en el PBI) y para la Unión Europea del 51,6%. Específicamente los países nórdicos se destacan con una cifra superior al 64,7% con el CI contribuyendo al 72,5% del PIB en Suecia, el 69,7% en Finlandia y el 67,6% en Dinamarca. Por su parte en los grupos menos desarrollados la incidencia es menor: en el ASEAN llega a 39,6%, en los BRICS a 33,4%.

Un trabajo de la consultora en comercio exterior DNI señala que en el ranking de medio centenar de países medidos, la Argentina aparece con una participación del CI en la formación del PBI de solo 34,6% y en el lugar 48 del ranking mundial.

En materia de creación de propiedad intelectual, según el ranking de WIPO China es el líder y EEUU el segundo; midiendo patentes, marcas y diseños registrados. En la región el mejor ubicado es Brasil (13 en el ranking). Mientras México es el 21 y la Argentina el 32 (lugar en el ranking mundial al que se llega como resumen de tres calificaciones: la Argentina se ubica en el puesto 51 en patentes, en el puesto 20 en marcas y en el 38 en diseño.

En relación a la participación en redes internacionales expresa el trabajo citado de WIPO que “mientras Beijín, Londres, Los Ángeles, Seúl y Tokio concentran una larga cantidad tanto de patentes como de publicaciones científicas, otras ciudades como Buenos Aires, Dehli, Estambul, México, San Pablo y Teherán son partes de hotpots que concentran una cantidad apreciablemente menor de artículos y muy pocas patentes”.

Lamentablemente, siendo Buenos Aires el único centro que es relevante en términos de la evaluación de los hotpost, expresa el documento que tampoco ingresa la capital argentina en la categoría de esos centros de innovación que se desarrollan solo en algunos específicos y determinados campos científicos (clústeres de nicho) como Bangkok, El Cairo, Chongking o Kolkata (Calcuta).

La Argentina no cuenta con ninguna empresa entre las principales en materia de patentamiento por no tener grandes actores globales. Pero tampoco cuenta con ninguna universidad entre las principales en materia de patentamiento; un dato relevante es que el país registra un altísimo abandono de trámites por patentamiento (una vez iniciados, son abandonados por los aplicantes).

Según el último registro anual, se estima que Argentina dentro del esquema de patentes reconocidas a nivel mundial inició 36 tramites. En el mundo se tramitaron 265.800 patentes en 2019 por lo que la Argentina participa ínfimamente en el sistema internacional. En la lista por países según las aplicaciones está en lugar 58 en el mundo.

En Latinoamérica y el Caribe superaron a Argentina Barbados, Antigua, Colombia, México, Chile y Brasil (la lista está en orden creciente siendo Brasil el que más tramites inicio). En el orden mundial la lista la lideran China (58.900), Estados Unidos (57.850) y Japón (52.660)

Algo peor ocurre cuando se analiza la registración de marcas. La Argentina aplicó en el sistema internacional por solo 2 en 2019. El total mundial en 2019 fue 64.400. Argentina se encuentra en el ranking de países según el número de marcas internacionales solicitadas en el lugar 98 y es superada en 2019 por Paraguay (presentó 4), Antigua (4), Cuba (13),  Bermuda (19), Brasil (31), Colombia (55) y México (113) que es el mejor ubicado. El ranking mundial lo lideran Estados Unidos, Alemania y China (en ese orden).

 

La UIC impulsa ampliación del proyecto de ley de concursos y quiebras

La Unión Industrial de Córdoba expresan preocupación ante el proyecto de ley que suspende los concursos preventivos y de quiebras de empresas impactadas económicamente en el marco de la cuarentena impulsada por el Gobierno Nacional, quedando ajenas las que iniciaron dicho proceso con anterioridad.

“La idea original de esta medida es rescatar aquellas cuya situación es límite, sabiendo que las que iniciaron el proceso de concurso antes del 20 de marzo no están en mejores condiciones”, señala un comunicado.

El texto indica: “Conocemos la situación del sector productivo, analizado no solo por los efectos de la pandemia, sino inmerso en un país que hace nueve años que no crece y lleva más de dos años y medio de profunda recesión, sumado a la caída de la actividad industrial y sin acceso al financiamiento, que esta cuarentena agravó el estado de abismo”.

En ese marco la Unión Industrial de Córdoba solicita al Congreso de la Nación, pide revisar el proyecto de ley, teniendo como premisa la protección y la inclusión de todas las empresas en situación crítica, más allá del impacto de la pandemia, para que seamos capaces de salvaguardar la fuente de producción y trabajo.