Cada vez más clara (y tensa) la división en el radicalismo

De Loredo advirtió que no se debe “usar la pandemia para perpetuarse”. Mestre respondió que algunos quieren “forzar la ruptura del partido”.

Por Alejandro Moreno

Un comunicado de la Mesa del Congreso que preside Rodrigo de Loredo (de la mayoría que forma la Liga Sumar), y la respuesta de un grupo de núcleos pendularmente asociados a Ramón Mestre encresparon a la UCR cordobesa en la tarde de ayer. Vienen días difíciles.

La decisión de la Mesa del Congreso de mantener el calendario electoral interno pero prorrogando los comicios para el 14 de marzo de 2021, todo lo cual debe ser ratificado por un plenario provincial, provocó la reacción del mestrismo y de otros grupos que consideran que se busca desplazar “de hecho” a Ramón Mestre de la presidencia del Comité Central.

La única coincidencia es que votar el 6 de diciembre, como estaba previsto, resulta imposible por la continuidad de las medidas de aislamiento social, que además podrían profundizarse este mes con un retroceso a Fase 1 durante dos semanas. Pero hay otras cuestiones polémicas: 1) ¿debe postergarse todo el calendario electoral, o solo la jornada de apertura de los comicios?; 2) los mandatos que concluyen el 20 de diciembre, ¿deben prorrogarse?, ¿o una comisión reemplazará a las actuales autoridades?

La Mesa del Congreso votó, por la mayoría armónica con la Liga Sumar (deloredistas, negristas, angelocistas y ex mestristas) por avanzar con las fajinas preelectorales tales como la presentación de alianzas y de candidatos, dejando solo pendiente la elección para el 14 de marzo de 2021; además, propuso al plenario que resuelva si una comisión con referentes de todos los núcleos debe asumir la conducción de la UCR. El mestrismo, los alfonsinistas de la Liga Progresista (Dante Rossi y Sergio Piguillem) y el grupo Córdoba con Todos (Juan Jure-Juan Gait), se manifestaron por la suspensión de todos los plazos y por la prórroga de los mandatos.

Abrió De Loredo

La democracia no puede ponerse en pausa bajo ninguna circunstancia, tampoco en la vida interna de un partido”, remarcó ayer la Mesa Ejecutiva del Congreso.

El comunicado de la Mesa señaló que “la pandemia nos exige adoptar resoluciones responsables, sin generar riesgos sanitarios, pero siempre garantizando los principios democráticos”. “Ello no solo evitará socavar nuestra institucionalidad, sino también obstaculizar cualquier intento por utilizar la pandemia como excusa de perpetuidad”, agregó. Entre antimestristas, no mestristas y ex mestristas (y la mayoría de la Mesa es una combinación de todos ellos) hay coincidencia en que quieren evitar que Mestre continúe como presidente del Comité Central.

La justificación de avanzar con los pasos previos a la apertura de los comicios es que así podría llegarse más pronto a un eventual acuerdo que evite las internas; o, en todo caso, se conformarían las alianzas y quedaría preparado el mapa para definir las autoridades en las urnas. De prorrogarse el calendario completo, explican, ahora se suspenderían todas las negociaciones y recién se retomarían agónicamente antes de las elecciones del 14 de marzo.

Respondió Mestre

El comunicado de los grupos Confluencia (mestrismo), Identidad Radical y Asamblea Radical (alfonsinismos), y Córdoba con Todos acusó a los que “intentan forzar la ruptura del partido a cualquier precio, como si se tratara de un capricho o de sacar tajada en un tiempo difícil”.

Desde aquí también se denunció que los oponentes usan la pandemia, pero “como una estrategia para manipular nuestra Carta Orgánica”.

Quienes pretenden desplazar la conducción legítima de la UCR por medios de hecho, se equivocan”, agregaron en una definición que prácticamente está denunciando una actitud antidemocrática en los radicales de la otra vereda.

La suspensión de todos los plazos preelectorales se explicó en las restricciones ambulatorias que rigen actualmente. “Los encuentros con vecinos, militantes y afiliados son la esencia de la democracia interna y rendición de cuentas de nuestro partido. No pueden quitarle legitimidad a los procesos de toma de decisiones para reemplazarlos por acuerdos de café”.

La Mesa del Congreso convocó al plenario para el 7 de noviembre, pero un grupo de congresales (de los grupos que firmaron con Mestre) asegura que reunirá las firmas necesarias para anticiparlas y rechazar lo aprobado el miércoles pasado. No solo las cuestiones electorales, sino también la pretensión de que el plenario, y no el Comité Central, sea el que designe al nuevo representante de la UCR en el Ersep (Ente Regulador de los Servicios Públicos), cargo que ahora ocupa el mestrista Facundo Cortés Olmedo.

El Congreso Provincial no tiene legitimidad ni legalidad para atribuirse un cronograma electoral, otorgar reconocimiento a núcleos internos, ni para nombrar representantes en el Ersep, siendo esta facultad del Comité Central de la UCR. Avanzar en esa dirección atenta contra el cumplimiento de nuestra Carta Orgánica, nuestra norma más importante”, remata la réplica.