Un camino electoral con vedadas alusiones económicas

Setiembre para el Gran Río Cuarto marcó un freno en la economía que aún no había logrado entrar en ritmo de crecimiento. El regreso de fase no sólo impactará en la recaudación tributaria sino que pone en dudas los números positivos que el gobierno nacional ha presentado. Por su parte la AFIP sale a fiscalizar a sectores que estuvieron exceptuados durante la pandemia. El club de los millonarios con una escasa membresía.

Por Guillermo Geremía
[email protected]

La tercera etapa de la campaña electoral rumbos a las elecciones municipales, que se desconoce aún si será la vencida, tendrá condicionado en el debate público la situación económica provocada por la pandemia. Uno porque no quieren y otros porque no pueden evitarán no aludir a los asuntos ligados a una situación productiva que tiene un estrés que la pone al borde del colapso

Con la curva de contagios que no encuentra la recta de descensos definitivos y con una letalidad que se aproxima al centenar de personas fallecidas en Río Cuarto, lo que domina la escena es la crisis sanitaria que se prolonga en el tiempo antes que otros asuntos que hubiesen sido de agenda obligada en cualquier proceso electoral.

“Esto se soluciona con plata, el gobierno nacional va a tener que poner más plata en el sistema productivo”, sostuvo Daniel Reiloba, subsecretario de Agroindustria y Comercio de la Municipalidad de Río Cuarto. El funcionario de Llamosas sorprendió con el reclamo a la Casa Rosada en plena luna de miel entre el gobierno de los Fernández con el Intendente de la capital alterna. “Va a tener que tomar medidas más concretas, las empresas siguen peregrinando de banco en banco para conseguir tasas más bajas para poder financiarse”, aseguró el contador con aceitados contactos con el sector comercial e industrial de la región.

Reiloba no observa la recuperación de la economía que vislumbra el ministro Martín Guzmán. “A mí me confunde lo que uno ve y lo que uno escucha respecto de determinados datos estadísticos, detrás de cada número hay una persona y una realidad”. El hombre del intendente en relación con los principales sectores de la economía, se manifestó descreído con el control de la inflación y el supuesto beneficio en el bolsillo de los consumidores. A la vez relativizó que por primera vez en mucho tiempo la recaudación de setiembre le haya ganado a la inflación.

“Me resulta difícil entender en función de la estructura impositiva de este país que ese sea un dato concreto de la realidad”, aseguró. Para quien también es responsable de una histórica empresa familiar de panificación en Río Cuarto, la combinación de “una alta informalidad comercial, de la caída del consumo y el consecuente cierre de negocios porque no hay ventas”, son parámetros que contrastan con el optimismo que baja de Balcarce 50.

Mientras tanto, en las arcas municipales este mes se sentirá el impacto de los 14 días de regreso de fase y el Centro Empresario, Comercial e Industrial está realizando las consultas sobre la caída de ventas registradas en setiembre con dos semanas de inactividad. En ese contexto el Departamento Ejecutivo decidió prorrogar el plazo para inscribirse al programa “Más 45 Volver a Trabajar”, que impulsa la inclusión laboral de las personas adultas que se encuentran desocupadas o sin empleo fijo.

La convocatoria se prolongó hasta el 15 de octubre, en una iniciativa que trata de ayudar a quienes tienen entre 40 y 60 años y están desocupados. El programa tiene una duración de 6 meses y comenzará con la primera etapa de capacitación durante el mes de noviembre, y posteriormente en los espacios de trabajo laborales desde diciembre hasta el 30 de abril del 2021. El Estado local destina recursos para capacitar y posteriormente financiar puestos de trabajo durante medio año a la espera que las empresas y comercios luego incorporen definitivamente a estos desempleados no jóvenes.

Afip pasa el scanner

Mientras el Municipio tiene que disponer de recursos adicionales y sufre una merma en la recaudación, la AFIP Regional saca a las calles a sus inspectores a fiscalizar a los sectores fuertes de la economía regional y que no fueron afectados por la pandemia para detectar la alta informalidad. La mirada está puesta en la construcción (emprendimiento inmobiliarios y relacionados), en los profesionales indebidamente inscriptos en el mono tributo o con exiguos pagos de ganancias para el nivel de vida que registran y en la comercialización mayorista de frutas y verduras y la compra y venta de hacienda.

El “medio mundo” que pasa el organismo recaudador en una economía aún no recuperada busca mejorar la tributación de los sectores que no fueron  afectados plenamente por la pandemia y que históricamente han evadido sus compromisos tributarios con el fisco. Pero tirar de esa manta seguramente dejará a otros ámbitos recaudatorios (Provincia y Municipio) con menos recursos.

Los meses de crisis sanitaria no solamente han aumentado en 5 puntos la pobreza en el Gran Río Cuarto sino que también han profundizado las desigualdades. No se entiende entonces cómo hay tantas resistencias a aplicar una carga tributaria adicional a quienes integran el club de los multimillonarios. Esa tributo excepcional y por única vez que está en discusión en el parlamento nacional tiene a solamente a menos de 40 contribuyentes del centro y sur de Córdoba obligados a pagarlo.

Según datos de la AFIP Regional Río Cuarto, de un universo de 116 mil contribuyentes solamente pagan bienes personales 24 mil. De estos están alcanzados por tener más de 200 millones de pesos una elite de 37 personas: 19 poseen patrimonios en bienes muebles e inmuebles valuados entre $200 y 300 millones;  8 personas entre $300 y $400 millones; 3 contribuyentes entre $550 y $1.000 millones; y 7 entre $1.000 y $2.000 millones.

La paradoja en es que los principales partidos mayoritarios con representación en la provincia dudan en avalar esta gabela excepcional. Peronistas y radicales cordobeses parecen mejor alinearse con los intereses de 37 millonarios del centro y sur de la provincia que con las necesidad de millones  de cordobeses. Ni Abrile que esta semana vuelve al ruedo con estrategia incluída de sus consultores, ni el propio Llamosas, que carga la pesada mochila de gestionar la pandemia, podrán usar la economía como ariete. Uno por su compromiso con el gobierno anterior y otro porque no tiene mayor margen de movimientos que esperar el salvavidas mensual de la coparticipación. Así son las cosas.