Guzmán: “¿Por qué tiene que bajar el gasto público? No es a lo que apuntamos”

El Ministro reiteró que apuntan a ordenar las cuentas fiscales pero dándole “racionalidad” a las erogaciones. Un discurso que se repite periódicamente en la Argentina. El déficit seguirá cubriéndose con emisión. La ley de Responsabilidad Fiscal el año que viene queda anulada en sus puntos principales por lo que los gobernadores tendrán más flexibilidad para gastar.

Hoy llega la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la Argentina, la primera durante la gestión del presidente Alberto Fernández, quien confía en llegar a un acuerdo “rápido”. No será el cepo sino la lucha contra el déficit fiscal el eje de la discusión. Frente a ese panorama el ministro de Economía, Martín Guzmán, descartó que el Gobierno vaya a impulsar una reforma laboral y desestimó un recorte del gasto público al igual que un desdoblamiento cambiario. De hecho, el nuevo presupuesto libera la posibilidad de que los gobernadores gasten más, deroga las partes claves de la ley de Responsabilidad Fiscal.

“¿Por qué tiene que bajar el gasto público? No es a lo que apuntamos, pero queremos las cuentas fiscales en orden, eso seguro. El objetivo central es la recuperación económica; en una economía que se recupera, los ingresos fiscales se recuperan, lo que sí hay que hacer con el gasto es darle más racionalidad, gastar para lo que más importa, para la recuperación y el desarrollo de la economía, y eso es lo que refleja nuestra visión”, dijo Guzmán al canal América. Muchos adjetivos para pocos detalles.

La ley de Responsabilidad Fiscal se aprobó a fines de 2017 y estableció una serie de reglas para medir el crecimiento del gasto público, incluso se creó el Consejo Federa de Responsabilidad Fiscal que hace unos días tuvo su cuarta reunión del año, en la que estuvo Guzmán con sus pares, habló de lo mal que le hace la grieta a la economía y reiteró la necesidad de que también las provincias soluciones sus reperfilamientos de deuda y en adelante prioricen el financiamiento en pesos.

De esa ley el año que viene quedarán sin aplicación los principales puntos, como eran que la tasa nominal de aumento del gasto primario neto no podía superar la de incremento de inflación; que sólo las provincias que tuvieran un resultado financiero superavitario o equilibrado podían nombrar personal siempre asociado a más prestaciones de servicios sociales, como educación, salud y seguridad; y tampoco correrá más que los servicios de deuda debían ser inferiores al 15% de los recursos corrientes.

También se le otorga destino libre a los fondos que se obtengan por la venta de activos fijos (hasta ahora sólo se podían destinar a financiar gastos de capital) y las provincias necesitarán nuevamente autorización para gestionar financiamiento ante organismos internacionales como el BID o el Banco Mundial o a organismos del Gobierno nacional (sector público no financiero).

El anuncio de las medidas la semana pasada no lograron calmar a los mercados ni torcer el clima económico. Ya hay otros anuncios en estudio, siempre con el objetivo de evitar una devaluación. Ayer el jefe de Gabinete Santiago Cafiero se reunió con sectores empresarios y con las distintas centrales obreras y con la CTEP, que nuclea a los diversos movimientos sociales.

Se volvió a reflotar la idea del pacto social; el Presidente encabezará nuevos encuentros en los próximos días. En la reunión del Consejo del PJ del viernes pasado terminó de definirse el ofrecimiento a Fernández de la conducción partidaria, como una manera de blindar su figura que viene sufriendo un desgaste importante en las últimas semanas.

Después de que en la conferencia que ofreció, Guzmán no dio señales de cómo se resolverán las cuestiones de fondo que generan preocupación, ahora volvió a usar los adjetivos más que números para explicar cómo se logrará la convergencia fiscal que requiere el país para poder dejar de emitir al ritmo que se viene haciendo. Insiste el Ministro en que el gasto debe ser “racional” pero pone en duda que deba bajar significativamente porque confía en que la actividad mejorará y la recaudación crecerá. Mucho optimismo en medio de una situación que no levanta cabeza; incluso los datos marcan que nuevamente se frenó el repunte.

Con el FMI se intentará cerrar más plazo para pagar el préstamo que otorgó el organismo; Guzmán quiere ir por ese lado y no rediscutir las principales pautas del presupuesto 2021. Apunta a mantener el rojo de 4,5% incluido en el proyecto que seguirá cubierto por emisión, como hasta ahora.