Subido por aclamación

Tras receptar el clamor de sus fans y la aprobación de Debbie Harry, vocalista de la banda que grabó el hit original en 1978, desde el martes está disponible en Spotify la versión que 42 años después hizo Miley Cyrus de “Heart of Glass”, una pieza emblemática del género de la new wave.

Por J.C. Maraddón

Pensadores que reflexionan con la mayor profundidad posible sobre el delicado momento que atraviesa la humanidad, aseguran que muchos de los fenómenos que se están manifestando a partir de la pandemia no son completamente nuevos, sino que han visto acelerada su dinámica a raíz de las consecuencias de la irrupción del coronavirus. Aunque no pocos de estos juicios puedan pecar de precipitados en razón de que son elaborados casi en tiempo real, es indudable que la expansión del Covid-19 ha disparado episodios inéditos que, como no podía ser de otra manera, terminan afectando la epidermis (y, en algunos casos, la esencia) de la cultura.

Si ya se venía verificando una presencia unánime de la web y de las redes sociales en la vida cotidiana de la gente, la implementación de diversos tipos de cuarentena obligó a las personas a permanecer más tiempo de lo acostumbrado en sus hogares y eso trajo como consecuencia que la resolución de (casi) todos los problemas surgiera de la virtualidad. La dependencia de los datos o del wifi se volvió absoluta para muchos, inclusive para los artistas que pretendieron seguir siendo creativos aun en un contexto poco menos que apocalíptico como aquel en el que estamos inmersos.

Esta multiplicación de las comunicaciones remotas, que no es para nada reciente, entró en una espiral de ascenso y se apropió de la escena artística universal durante el último semestre, a falta de una posibilidad de contacto directo. La existencia de un caudal inmenso de gente encerrada en sus casas y con más tiempo libre que el habitual, aportó el elemento que faltaba para que se empezase a conformar un panorama distinto, que no sólo hizo más público lo íntimo, sino que estableció puentes inéditos entre los ídolos y sus fans, quienes ahora tenían en común la misma sensación de angustia ante lo desconocido.

Los conciertos desde ambientes hogareños por parte de figuras musicales ahondaron esa sensación de cercanía y, a través de comentarios en las redes, las estrellas antes intangibles bajaron del pedestal y, aunque más no fuese por medios virtuales, pudieron atender de primera mano las inquietudes de quienes asistían a sus conciertos y escuchaban con fruición sus canciones. Los astros más jóvenes fueron los primeros en percatarse de este particular estado de cosas y también los más receptivos al momento de responder con premura las demandas que sus seguidores les iban efectuando a través de estos canales.

En esta semana, un reclamo masivo a Miley Cyrus obtuvo el guiño de la cantante, que el sábado 19 de septiembre había interpretado una sentida versión del tema “Heart Of Glass” de Blondie, durante iHeartRadio Festival, realizado en formato online. Su desempeño allí había sido soberbio y la repercusión de ese cover no se detuvo desde aquel primer momento. La aplicación Tik Tok, que por estos días se encarga de consagrar las canciones de moda tal como ya dimos cuenta desde esta columna, estalló de videos que replicaban ese hallazgo y lo instalaban como favorito de sus usuarios.

La tribuna le pedía a Miley Cyrus que oficializara su versión y la subiera en las plataformas de streaming, lo que llevó a la cantante a realizar una compulsa en redes, que consiguió una aprobación unánime, con votos que incluyeron la participación de algunas celebridades como Adam Lambert y Paris Hilton. Tras recibir la entusiasta autorización de la propia Debbie Harry, vocalista de la banda que grabó el hit original en 1978, desde el martes está disponible en Spotify esta aproximación rockera que 42 años después retoma una pieza emblemática del estilo que por entonces era englobado bajo la categoría de “new wave”.