La pobreza alcanza a cuatro de cada 10 argentinos

Subió cinco puntos y medio en un año y afectó a 40,9% de la población en el primer semestre del año. En el Gran Córdoba, llegó al 40,7% (la indigencia, al 8,1%). En Río Cuarto, fue del 34,8% y la indigencia, del 8,6%. Los cálculos incluyen todas las ayudas sociales que entrega el Estado.

Los analistas privados ya habían proyectado que la ayuda social no alcanzaría y que la pobreza saltaría en el primer semestre del año. El Indec le puso los números: entre enero y junio alcanzó al 40,9% de la población urbana. Si se proyecta ese número al total de los ciudadanos del país, se concluye que son 18,5 millones de personas las que debieron soportar vivir entre enero y junio con ingresos por debajo de la línea de pobreza.

La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec muestra que la pobreza subió cinco puntos y medio en un año y afectó a 40,9% de los argentinos en el primer semestre del año, el más golpeado por la profundización de la crisis económica impulsada por las medidas para contener a la pandemia. En el primer semestre de 2019 había alcanzado a un 35,4% de la ciudadanía. La indigencia saltó casi tres puntos y golpea a un 10,5% de la población.

Con estos números, a nivel país, en la Argentina hay 18,5 millones de pobres y 4,7 millones de indigentes. En doce meses quedaron bajo la línea de pobreza 2,6 millones de argentinos y bajo la línea de indigencia, 1,3 millones de personas. El segundo trimestre fue peor por los efectos de la cuarentena que profundizaron la crisis social.

En el Gran Córdoba, la pobreza llegó al 40,7% (la indigencia, al 8,1%). En Río Cuarto, la pobreza fue del 34,8% y la indigencia, del 8,6%.

La tasa nacional es la peor desde 2004, cuando afectó a un 44,3% de personas, pero los datos no son comparables linealmente porque cambió el esquema de cálculo y las canastas de consumo. Hay estimaciones privadas -como los de la Universidad Católica Argentina (UCA)- que estima que se trata del peor dato desde 2006. Hay que recordar que desde 2007 las estadísticas dejaron de ser confiables por la intervención del Indec que se extendió hasta 2015.

El número más preocupante es el de la pobreza infantil: 56,3%.  Los datos muestran que sobre 9.500.000 chicos de menos de 14 años, un año atrás ya cinco millones vivían en hogares pobres. Ahora suman 5,4 millones.

Las cifras oficiales toman en cuenta las ayudas del Estado, como el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), bonos, tarjeta alimentaria y otros subsidios pagados durante el semestre.

Para calcular la indigencia y pobreza, la medición oficial compara los ingresos de la población con los valores de la canasta básica (pobreza) y la canasta alimentaria (indigencia). A junio, una familia tipo (matrimonio con dos hijos menores) necesitó más de $ 43.810,70 para no caer en la pobreza y más de $ 18.029,10 para no ser indigente.

ANALISIS

Hace unas semanas el director del Observatorio Social de la UCA, Agustín Salvia, remarcó que las últimas proyecciones que realizaron estimaron que hay un “45% de personas por debajo de la línea de pobreza” y aseguró que se duplicó la cantidad de personas que no llega a cubrir la canasta básica de alimentos. Quedaron cuatro puntos sobre el cálculo oficial.

“En diciembre del año pasado terminamos con más de 38% de pobreza. En enero y febrero esa situación no cambió. Los niveles de pobreza han superado el 40% holgadamente a fines de marzo. Las últimas proyecciones que hicimos nos están dando 45% de población en situación de pobreza en fines de abril”, consideró Salvia en declaraciones radiales.

Subrayó que si bien “los precios no han estallado” y “la canasta básica se ha mantenido con un crecimiento menor”, la caída de los ingresos laborales de los hogares de clase media baja “ha sido muy brusca”.  “El tema es complicado. Desde el punto de vista económico estamos en una crisis profunda. Ha golpeado a sectores informales, los cuales han logrado tener un piso de protección social pero están perdiendo sus fuentes de trabajo. Ha habido una reducción de demanda”, explicó.

En ese sentido, comentó antes que “mucha gente se dedicaba a comercializar bienes en la vía pública”: “Un componente importante de los ingresos de los hogares pobres son este tipo de trabajos”. “Esta crisis significa una profundización de la pobreza”, afirmó.