Evangélicos arman en Córdoba (buscan apoyo de Cita con la Vida)

Cercanos al macrismo, el partido UNO está en formación en Córdoba, con intenciones de jugar en las elecciones del 2021, solos o en alianza. García Elorrio y Belart.

Por Bettina Marengo

Se está armando el partido evangélico UNO (Una Nueva Oportunidad) en Córdoba. Ya tiene personería en otras trece provincias y la intención es que esté operativo nacionalmente en las elecciones legislativas del año próximo, solos o en alianza, representando el voto anti aborto y también antipolítica. En un zoom con 80 dirigentes de todo el país, se acordó presentar UNO nacional el 13 de noviembre, en el primer aniversario del acto fundacional del espacio evangélico, que se hizo en Pilar, Buenos Aires. Para esa fecha quieren tener cerrada Córdoba.

A nivel nacional, los referentes de UNO son el diputado provincial y pastor santafesino Walter Ghione, el dirigente entrerriano Leandro Jacobi, la tucumana Ana Valoy, entre otros. Varios hacen de lazo con Juntos por el Cambio desde el sector cristiano, como la diputada nacional Dina Resinowski.

En UNO aseguran que la inserción de los evangélicos en la política visible de la Argentina está retrasada respecto a los procesos políticos en la región, con el Brasil de Jair Bolsonaro como su expresión más reaccionaria. De cualquier manera, no es unánime la posición a favor de hacer policía partidaria, aunque desde hace décadas tienen inserción en gobiernos, organizaciones y territorios.

En 2018, con la media sanción de la ley del aborto legal, seguro y gratuito en Diputados, más la irrupción de la derecha como oferta electoral competitiva en Argentina, la discusión se zanjó a favor de los que quieren política, partido, listas y cargos. Aunque la estrategia electoral no está definida, no descartan confluir con el macrismo el año que viene, como pata “celeste” de la alianza opositora.

Por ahora, la cara visible del armado de UNO en Córdoba es el pastor Daniel Molina, excandidato a viceintendente de la ciudad por el Encuentro Vecinal Córdoba (EVC). También esta el padre del santafesino Ghione, el pastor Gabriel Larrahona, de Villa del Rosario, que integra la conducción nacional del espacio, y el pastor Daniel Ceballos.

Se habla de la presencia de “segundas líneas” de las iglesias evangélicas, y de dirigentes de distintas fuerzas políticas que se están acercando. “Hay muy buena recepción en las bases”, afirman en el partido. En etapa de preparatoria y de recolección de las 4000 fichas que pide la Justicia Electoral, Córdoba tiene una situación “distinta” a la de otras provincias, afirmó una fuente cristiana que habló con el diario Alfil.

La principal iglesia evangélica de Córdoba, Cita con la Vida, ya tiene presencia en el partido Encuentro Vecinal Córdoba, pero sin constituirse en fuerza política, por un acuerdo con el legislador Aurelio García Elorrio. Viene desde hace al menos seis años. Por ese motivo, en algún momento del 2021, el creador del Portal de Belén le dejaría su banca en la Unicameral a su suplente, el pastor Gerardo Grosso, hombre cercano al PRO que participo de algunas de las marchas opositoras al gobierno nacional durante la cuarentena. Este hombre está ligado a Carlos Belart, el líder de Cita con la Vida y figura insoslayable para cualquier armado evangélico en Córdoba. Hay otros sectores, como Nuevo Espacio, pero son de menor envergadura.

Con esta unidad, Elorrio y Cita se aseguraron unificar el voto antiaborto, hoy llamado “celeste”, aunque ellos prefieren hablar de “unidad en la diferencia” y “unidad en los valores”.

La decisión de UNO es avanzar en Córdoba, y así lo expresaron sus referentes nacionales en los últimos encuentros. Voceros de Cita con la Vida lo dan por hecho, más allá de los acuerdos previos con Elorrio. “Es un hecho que UNO es partido nacional; hay que ocupar el espacio en Córdoba”, afirmó una fuente del sector. Hace tiempo que esta iglesia quiere más participación en EVC.

El partido “celeste” está conversando con Belart y con Elorrio, al que lógicamente no le conviene el nuevo armado, porque lo haría compartir electorado. En ese marco, retomó tratativas con el espacio de Gómez Centurión para lograr anclaje nacional. “No queremos enfrentamientos ni divisiones”, sostuvieron en UNO.

La decisión de Cita con la Vida de apoyar al nuevo partido modifica su posición de los últimos años. Esta organización no veía con buenos ojos la conformación de un partido político “evangélico” en Córdoba, porque considera que acota su llegada y su influencia. Cita con la Vida, y otras iglesias y espacios evangélicos de Córdoba, tienen presencia e inserción desde hace dos décadas en espacios gubernamentales, organizaciones sociales, centros vecinales y fundaciones, además de expansión territorial. Ahora la estrategia de los evangélicos es doble y apunta al crecimiento en distintas sentidos, al ritmo de lo que sucede en otros países y en el marco de una línea anti política tradicional. “UNO va a ser una de las patas de los evangélicos, mientras mantienen su presencia multipartidaria y multiespacios”, razonó una fuente que sigue de cerca el proceso. De hecho, hace dos meses, el propio Ghione había dicho que no iban a confrontar con Belart, y dejó a Córdoba en suspenso.